La cumbre de la CGT define la protesta y la pulseada del frente interno

En reunión del consejo directivo, la central evaluará apoyar la movilización de Moyano el 22-F. Héctor Daer, el gran ausente

 

La convocatoria lleva la firma de dos de los tres triunviros que conducen la CGT, los mismos que estuvieron presentes en el cónclave de Mar del Plata, a mediado de enero, y dejaron un documento fuertemente crítico, y que más firmeza mostraron en dar por terminada la negociación con el Gobierno por la reforma laboral, luego de aprobada la reforma previsional. En el encuentro de hoy, el dirigente de Balizamiento y Dragado, Juan Carlos Schmid, y el de estaciones de servicio, Carlos Acuña, abrirán el debate interno sobre la coyuntura (económica y política) y analizarán acciones directas posibles. Entre ellas, la que propone Hugo Moyano, enfrentado de manera cada vez más abierta con el Gobierno, para el 22 de febrero.

 

Héctor Daer es el tercer triunviro. Exdiputado nacional por el Frente Renovador y vinculado ahora al peronismo más alejado del kirchnerismo, llegó a la secretaría general de la central como parte de la línea interna que tenía sede en Azopardo. Hoy aparece como el más cercano al Gobierno, con gestos concretos que parecen ofrecer una vía de enlace posible. Su declaración en favor de que se discuta la reforma laboral trunca en “cuotas”, como había contrapropuesto el jefe de Gabinete Marcos Peña, fue leída como eso por propios y ajenos. Y pareció dividir aguas con mayor claridad. Sobre todo, luego de su ausencia en el cónclave de Mar del Plata.

 

Aliados

 

El documento que dejó aquel encuentro, precisamente, marcará la tónica de la reunión de hoy. Tanto como la respuesta de anteayer de Moyano al presidente Mauricio Macri, en la que mostró su fastidio por el acecho de la Justicia, algo que relaciona directamente con intereses del Gobierno, y en la que apuntó directamente contra la reforma previsional. Moyano advirtió que los tiempos de buenos modales con el Gobierno habían acabado, luego de dos años de acuerdos por la conducción de la AFA y baja o nula beligerancia. El 22-F pretende mostrar su poder de movilización y hace fuerza para que varios gremios lo acompañen.

 

Moyano pretende mostrar su poder de movilización el 22-F y hace fuerza para que varios gremios lo acompañen

 

La Corriente Federal de los Trabajadores, encabezada por Sergio Palazzo, ya anticipó el presente. Lo mismo las dos CTA. “La Asociación Bancaria va a estar presente en la marcha del día 22. Es una marcha contra el ajuste y en defensa de las asociaciones sindicales ante el ataque que sufren por parte del Poder Ejecutivo”, aseguró Palazzo, quien también dejó declaraciones a pedir de Moyano. “Persiguen un mundo sin sindicatos, con trabajadores desprotegidos para avanzar sobre sus derechos y su poder adquisitivo. Se busca un país sin sindicatos para avanzar contra los trabajadores y hacer lo que quieran, que ya lo están haciendo”, aseguró el dirigente. “Este 22 tenemos la obligación de construir un marco de unidad, junto a la CGT y las CTA, para salir a la calle. Debemos frenar los despidos, terminar con este ajuste, exigir la libertad de los Presos Políticos, defender a Las Madres y gritar bien fuerte: ¡Basta, Macri!”, arengó desde las redes sociales Daniel Catalano, secretario general de ATE Capital.

 

“El diálogo pasó a ser un monólogo, mesas a las que sentados todos, nadie se iba con obligaciones (salvo por supuesto los trabajadores). Proyectos que se planteaban en determinados términos y que luego aparecían escritos con la innegable pluma de los asesores empresariales, contradiciendo los acuerdos alcanzados. Hoy entrando en su tercer año de mandato nada de lo que se prometió se ha cumplido, por el contrario”, dice el documento en Mar del Plata en uno de sus párrafos centrales.

 

Rivales

 

En este contexto de mayor distanciamiento y tensión creciente entre la CGT y el Gobierno, Daer aparece como el integrante del triunvirato más propenso a recuperar una línea de negociación posible. Su ausencia en esa cumbre y algunas de sus afirmaciones convalidan esa aseveración. Pero no está solo. Buena parte de los “gordos” e “independientes” parecen acompañarlo. Armando Cavalieri, histórico jefe del Sindicato de Empleados de Comercio, por caso, se anticipó con un gesto concreto. Se dispone a firmar la paritaria del sector con 15% de aumento y sin la cláusula gatillo para ajustar por inflación, como pretende el Gobierno que se generalice. A cambio, negoció la revisión del acuerdo de 2017 y logró una suba de 6% adicional.

 

En esta política de premios y castigos, a la Asociación Bancaria le tocó la peor parte: una resolución oficial dio por finalizada la vigencia de la “cuota solidaria” que aportan al gremio los empleados del sector financiero no afiliados al sindicato.

 

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