Bonos sufren alza de tasas en EE.UU. (y la ausencia de estímulos locales)

A diferencia de las acciones, la “chatura” que se ve en el mercado de deuda local es llamativa

 

A contramano de lo que está viendo con las acciones, donde se ve claramente que el mercado apostó a una revalorización de los precios, la “chatura” que se ve en el mercado de deuda local es llamativa. Lejos de ganancias interesantes, la renta fija local está prácticamente sin novedades en el primer mes del 2018. Así, entre los más destacable se puede nombrar al Bonar 2020 (sube 2,4%) o el Par en pesos (trepa 5,3%), pero también se puede mirar al Par pero en dólares, que cae más de 2% y al bono internacional con vencimiento en 2117 que pierde 1,5% en el año.

 

Lo que está pasando en el mercado de bonos es que los jugadores ya ven que no le pueden sacar mucho jugo a la renta fija local. A pesar de que aún hay rendimientos interesantes, el caudal de negocios se planchó por la incipiente recuperación de la tasa estadounidense. Un informe de research de Global Agro Brokers explica precisamente esto: “La renta fija soberana en dólares, por su parte, sufrió el aumento de las tasas de interés de referencia en EE.UU. y se negoció a la baja durante toda la semana pasada, al cerrar con pérdidas de unos 10 puntos básicos en el tramo corto de la curva y más moderadas en torno a 5 puntos en los plazos más largos”.

 

Sin embargo, dicen, la prima de riesgo soberano se mantuvo prácticamente sin variaciones, frente una tasa del Tesoro de EE.UU. que se incrementó 10 puntos en la comparación semanal. Entre la deuda en pesos, en tanto, los títulos se negociaron nuevamente muy demandados por inversores locales regulados al continuar la migración desde las letras del BCRA al resto de los instrumentos, con recortes de rendimientos en todas sus clases.

 

La mejor parte se la llevaron los Botes a tasa fija, que comprimieron en torno a 100 puntos en los plazos más cortos mientras la curva a tasa variable vinculada a la Badlar puso una pausa al recorte de spreads y el margen sobre la tasa de referencia se mantuvo. En la curva CER vinculada a la inflación, los títulos se beneficiaron por una expectativa de inflación mayor a la esperada para enero, y el rendimiento del tramo corto se redujo unos 30 puntos.

 

“Los bonos en dólares en la parte larga de la curva están muy expuestos a la evolución de la tasa de Treasuries de 10 años. Los bonos en la parte media de la curva siguen siendo los que mejor balance riesgo-retorno ofrecen”, asevera Econviews, la consultora de Miguel Kiguel. Ven también valor en los bonos provinciales de la curva media que ofrecen primas de rendimiento de entre 50 y 200 puntos básicos en relación a los soberanos. “Si bien los inversores deberán sacrificar liquidez, entendemos que esas primas remuneran en exceso la menor liquidez como así también el diferencial de riesgo de crédito”, recuerdan.

 

Algo de esto se ve en lo que refleja el riesgo país local. El EMBI del JP Morgan está en 365 puntos básicos, subiendo 3,5% en enero mientras que el promedio de los emergentes cede más de 3%. Algunos operadores ven cierto cansancio con la deuda local, que además viene comprimiendo rendimientos y ahora compite con otras emisiones de la región (más en el tramo corporativo) que paga tasas más interesantes. Por lo pronto, se espera que lo que haga la Fed obviamente tendrá su correlato. Si solo hace la cantidad de subas en las tasas que espera el mercado no habrá sorpresa, pero no se descarta que haya sorpresas.

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