El BCRA volvió a bajar la tasa y generó críticas

Aún con el dólar en máximos, la inflación en niveles elevados y las expectativas creciendo, Reconquista 266 redujo su tasa de referencia a 27,25%

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Por Mariano Cúparo Ortiz

 

El BCRA volvió a bajar en 75 puntos básicos la tasa de política monetaria, y la dejó en 27,25%. Cuando quince días antes había realizado una poda idéntica, la lectura de los analistas fue que se trataba de una baja testimonial. Esta vez ya no: el nuevo recorte estuvo un poco por encima de lo que se esperaba (acumula 1,5 puntos de baja) y el contexto es el mismo que había impulsado al presidente del BCRA, Federico Sturzenegger, a decir, en diciembre, que se venía un verano de tasa bien alta.

 

Lo resumió el periodista Leandro Gabin en un twit: “Sturzenegger avisó que sobraba mucha tasa. No se entiende cómo en diciembre decía que iba con el cuchillo entre los dientes hasta abril y ahora bajó 150 puntos en el período más caliente del año. Inentendible”.

 

Alza esperada

 

Justamente ayer la UTDT publicó su clásica encuesta de expectativas inflacionarias de la calle, que muestra la dinámica esperada por una muestra de 1200 personas a nivel nacional. La mediana de los encuestados (no especialistas) sigue esperando, desde hace meses, un IPC Nacional acumulado de 20% para dentro de 12 meses mientras que el promedio una de 28,4%.

 

Además tal como recordó ayer el BCRA, la inflación de diciembre llegó a un pico de 3,1% (la más alta del 2017) y se esperan números también altos para el primer cuatrimestre: con incrementos de tarifas de combustibles en enero, de electricidad, colectivos y trenes en febrero, de colegios en marzo y de gas, colectivos, trenes y subtes en abril.

 

En ese sentido, señaló que las mediciones de inflación de alta frecuencia que sigue la autoridad monetaria “presentan signos mixtos”. Al panorama lo completan unas expectativas del REM que, en su última edición mostró una inflación esperada que según la mediana de los especialistas consultados es de 17,4% para la interanual de diciembre. Por encima de las metas y creciendo en forma sostenida.

 

Expectativas creciendo, inflación observada en pleno pico y tarifazos en el horizonte corto. Parece unánime, dejando de lado el cambio de opinión que operó a partir del cambio de meta del Día de los Inocentes, la lectura de que el BCRA eligió un momento difícil para la baja de tasa.

 

El tipo de cambio

 

Desde el CESO afirmaron: “Si se consolida una baja de tasas y el BCRA mantiene su política de no intervención, es probable que parte de las inversiones financiera de corto plazo en pesos se pasen a dólares (mucho más al proyectarse incrementos en las tasas de la Reserva Federal de EE.UU.) con su consiguiente impulso a la cotización del billete verde. Los efectos inflacionarios y redistributivos de la devaluación merman el consumo interno y la actividad, y frustrarían la esperanza de una parte del equipo económico de estimular el crecimiento vía menores tasas de interés”.

 

Un informe de ACM publicado ayer lanzó que “sorprende la velocidad con la que reacciona la divisa, que acumula una suba de 3% en lo que va del año en relación al excesivo gradualismo del BCRA para reducir las tasas de interés”.

 

Otra preocupación es la dificultad para volver coherente lo que ocurre con las expectativas y la intención de cerrar paritarias del 15% y sin cláusula gatillo. El director de FyEConsult, Hernán Hirsch, acentuó en esa dirección: “Si hay más baja de tasa por delante (muy probable), espero no se desanclen mucho las expectativas de inflación”.

 

El economista jefe de Radar, Martín Alfie, sostuvo: “Con una tasa de interés más baja y un dólar más alto y continuando con el ajuste de tarifas, el principal motivo para buscar eliminar la cláusula gatillo en las paritarias es que el salario sea el ancla, ¿no?”

 

Argumento oficial

 

El BCRA justificó su decisión con argumentos similares a los del IPOM presentado el lunes. Si bien resaltó la inflación de 3,1% en diciembre y los signos mixtos de alta frecuencia que viene mostrando enero, afirmó que la tasa real ofrecida es muchísimo más alta que la de diciembre de 2017 (10,5% contra 3,9%), lo que da mucho margen para bajarla sin que ocurra lo que ocurrió el año pasado (para Sturzenegger la meta de 17% pifió por 7,8 puntos por la mala lectura y relax de tasa de principios de año).

 

El comunicado también sostuvo que “la economía retomó el ritmo de reducción de la inflación núcleo, quebrando la persistencia que traía”. También afirmó que para este año se espera un incremento de regulados mucho menor (21,8%) que el del año pasado (38,7%).

 

Credibilidad

 

Las lecturas oficiales generan algunas preocupaciones entre analistas. La posibilidad de que vuelvan a ocurrir los errores. En el mismo comunicado el BCRA admite que, en parte, “el aumento de precios regulados por encima de lo estimado por el BCRA explica el desvío respecto de la meta”. Desde SBS agregaron: “En la antesala de meses complejos en materia de inflación y sin señales contundentes que ameriten una baja de tasas, nos preguntamos si el BCRA puede estar repitiendo el error que lo llevó a incumplir su meta del año pasado”.

 

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