Macri presentó la agenda poselectoral entre elogios y dudas

El Presidente enumeró una serie de reformas que presentará el Ejecutivo en los próximos días y que auguran un gran activismo legislativo

 

Por Mariano Espina

 

El presidente Mauricio Macri formalizó en un discurso de cuarenta minutos las principales reformas que encarará su Gobierno en los próximos meses. Lo hizo ante gobernadores, legisladores por la oposición, sindicalistas, empresarios y otros referentes de la vida política argentina. También participaron ministros y otras figuras de Cambiemos, en una lectura de estructura similar a las aperturas de sesiones ordinarias: balance de gestión, metas y proyectos concretos. Esta vez, envalentonado por los resultados del pasado 22 de octubre, el Presidente marcó los tres principales ejes que buscará profundizar en el tramo final de su Primer Mandato, y condicionó así a los referentes de la oposición dialoguista a negociar y acompañar los textos de las iniciativas que serán presentadas en los próximos días.

 

El Centro Cultural Kirchner (CCK) fue sede de un acto que generó expectativas que el propio oficialismo se encomendó en alimentar. Fue el evento que materializó, en cierta forma, los anuncios de “reformismo permanente” que Macri venía anticipando desde que Cambiemos se quedó con la elección de medio término.

 

Los invitados se fueron acercando a la cúpula de lo que fue el Correo Central pasadas las 11 horas, a la espera de un discurso que comenzó un poco más tarde de lo programado y que también duró más de lo que en un origen se había comentado. Afuera del edificio, un fuerte operativo de Seguridad evitó el acercamiento de la movilización encabezada por organizaciones sociales que protestaron contra las reformas anunciadas.

 

Esta vez, envalentonado por los resultados del pasado 22 de octubre, el Presidente marcó los tres principales ejes que buscará profundizar en el tramo final de su Primer Mandato

 

Según el Presidente, los consensos básicos presentados son los necesarios para lograr la sustentabilidad pública y la seguridad jurídica, atraer inversiones y crecer en productividad, alcanzar la equidad social y encontrar una “verdadera salida de la pobreza y la desigualdad”. Como adelantó El Economista, el discurso se basó en tres ejes: responsabilidad fiscal; iniciativas del ámbito laboral y fortalecimiento institucional. En cada uno de ellos Macri enunció objetivos y proyectos. También apuntó y señaló las trabas que impiden el progreso en cada una de esas áreas.

 

En el primer eje, destinado a equilibrar las cuentas fiscales, le habló a las administraciones públicas. Recibían el mensaje dieciocho gobernadores y seis representantes por los ausentes. “Esto no puede seguir así, no podemos seguir gastando más de lo que nos ingresa”, aseguró el Presidente, y convocó a los mandatarios a “acordar un camino entre Nación y las provincias para acercarnos lo más posible al superávit”. En el mismo punto se refirió a la cuestión impositiva, al marcar que “lamentablemente tenemos impuestos que ningún país tiene”, que genera, según el Presidente, “la peor distorsión de nuestro sistema: la evasión fiscal”. Asimismo, sumó en la agenda del primer eje, las reformas al sistema de jubilaciones y pensiones. Lo que atrajo nuevamente la atención de los asistentes, en un discurso que transitaba la mitad de su recorrido. “Sabemos que nuestro sistema previsional esconde serias inequidades y no es sustentable, a mi entender no debería haber laciones de privilegio, ni regímenes especiales”, afirmó el líder de Cambiemos, al convocar una mesa que discutirá un nuevo régimen de jubilaciones y pensiones.

 

Luego fue el turno de los sindicalistas. Escuchaba atento el triunviro de la CGT y otros gremialistas. Al anunciar proyectos relacionados al blanqueo laboral, Macri insistió en combatir contra “los excesos en la litigiosidad laboral” y “la mafia de los juicios laborales”, que según el Presidente, consiste en uno de “los principales enemigos de la creación de trabajo en nuestro país”. Se refirió a su vez al Estado “complicado, lento y burocrático”, como una traba para las empresas y para las exportaciones.

 

Según el Presidente, los consensos básicos presentados son los necesarios para lograr la sustentabilidad pública y la seguridad jurídica, atraer inversiones y crecer en productividad, alcanzar la equidad social y encontrar una “verdadera salida de la pobreza y la desigualdad”

 

El discurso más duro se le escuchó en el último punto, dedicado a “mejorar la calidad institucional”. La Justicia fue la apuntada por el Presidente. Por los altos sueldos, los goces de licencias, los 45 días de feria judicial y hasta por el temprano horario de salida. Escuchaba, en primera fila, el presidente de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti. Más atrás, Elena Highton de Nolasco.

 

El cierre fue entre aplausos y varios minutos de saludos. Los invitados, aquellos protagonistas del mensaje de Macri, coincidieron en general con las palabras del Presidente, pero aseguraron todavía no conocer “la letra chica” de los proyectos anunciados.

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