Los principales ejes del proyecto de reforma tributaria

Durante la presentación, Dujovne aseguró que “será gradual y los impustos bajarán en cinco años”, y que “implicará una reducción en la presión tributaria nacional de 1,5 puntos del PIB”

 

Nicolás Dujovne presentó el proyecto de reforma del sistema tributario y aseguró que “será gradual y los impustos bajarán en cinco años”. Desde el microcine del Palacio de Hacienda, el titular de la cartera detalló los principales ejes, “orientados a generar un sistema más eficiente y equitativo que, sin perder recursos fiscales, promueva inversiones y genere nuevos puestos de trabajo”.

 

Acompañado por el secretario de Política Económica, Sebastián Galiani, y el subsecretario de Ingresos Públicos, Andrés Edelstein, el ministro anunció la modificación de los aportes patronales, el impuesto a las ganancias corporativas y personales, el IVA, el impuesto sobre los créditos y débitos bancarios, ingresos brutos e impuestos a los sellos, entre otros. Además, se implementará un mínimo no imponible para las contribuciones patronales en forma escalonada hasta 2022.

 

“El gobierno de Cambiemos heredó una economía plagada de distorsiones y problemas macroeconómicos, con un déficit fiscal primario de 5,4% del PIB y una presión tributaria en un récord histórico de 32% del PIB (sin contar el impuesto inflacionario). Para financiar un nivel de gasto creciente, el gobierno anterior multiplicó las distorsiones del sistema tributario y terminó asfixiando el crecimiento económico”, señalaron desde Hacienda. “Proponemos una reforma tributaria que elimine distorsiones y nos permita avanzar hacia un sistema más equitativo, que contribuya a la creación de empleo de calidad, fomente la inversión y el desarrollo económico. La implementación de la reforma será gradual para asegurar la sustentabilidad fiscal y proveer un marco de previsibilidad a la sociedad”, agregaron.

 

Principales cambios

 

El proyecto propone reducir en un plazo de cuatro años la alícuota del impuesto a las ganancias de 35% a 25% para ganancias que no se distribuyan. “Así, las empresas tendrán mayores incentivos a reinvertir sus utilidades”, plantearon.

 

Además, Hacienda planea un régimen de devolución acelerada de saldos de IVA para inversiones de largo plazo que subsane la distorsión que actualmente genera el impuesto.

 

También se busca implementar en cinco años un Mínimo no Imponible (MNI) para contribuciones patronales, con el cual los primeros $ 12.000 de remuneración bruta no pagarían estas contribuciones.

 

Asimismo, el Gobierno propone aumentar gradualmente hasta 100% el porcentaje del ICDB que pueda pagarse a cuenta de ganancias. Y proyecta acuerdos con las provincias para que reduzcan gradualmente las alícuotas de los impuestos a los ingresos brutos y a los sellos.

 

“La reforma implicará una reducción en la presión tributaria nacional de 1,5 puntos del PIB al cabo del quinto año, lo que se sumará a la reducción de 2 puntos del PIB que tuvo lugar desde 2016 y a la baja del impuesto inflacionario a partir de este año”, aseguraron en Hacienda

 

Eficiencia y equidad

 

“Argentina es un caso raro en América Latina y el mundo al no alcanzar a numerosas rentas dentro de la imposición a los ingresos personales. Para avanzar hacia un sistema tributario más justo y equitativo proponemos gravar la mayor parte de las rentas financieras actualmente exentas, con tasas del 15% para las colocaciones en UVA/CER/moneda extranjera y 5% para las colocaciones en pesos, con un mínimo no imponible para preservar a los pequeños ahorristas. Se trata de un paso importante hacia una más justa tributación a la renta”, señalaron los funcionarios.

 

Otra de las propuestas es la eliminación del impuesto a la transferencia de inmuebles (ITI) e introducción de un impuesto a la ganancia de capital realizada con la venta de inmuebles no destinados a casa-habitación.

 

En cuanto a los impuestos internos, proponen reducir los que gravan productos electrónicos, que hace tiempo dejaron de ser artículos de lujo y se utilizan en casi todas las actividades productivas, mientras que buscan diferenciar la imposición entre vehículos de distinta gama, por lo que proponemos reducir los impuestos para los vehículos de gama media y aumentarlos para los de alta gama.

 

Además, se aumentarían los impuestos a las bebidas alcohólicas y bebidas con azúcar agregado.

 

 

 

Impacto de la reforma

 

“La reforma implicará una reducción en la presión tributaria nacional de 1,5 puntos del PIB al cabo del quinto año, lo que se sumará a la reducción de 2 puntos del PIB que tuvo lugar desde 2016 y a la baja del impuesto inflacionario a partir de este año. Gracias a la reforma bajará la evasión y crecerá más rápido la economía (en 0,5% del PIB adicional por año durante al menos 5 años): con estos impactos la reforma le costará al Tesoro Nacional solamente 0,3% del PIB a la vez que aumentará los recursos coparticipados a las provincias”, remataron desde la cartera de Hacienda.

 

Síntesis del proyecto:

 

 

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