Diez millones de argentinos tienen problemas de empleo

Hay 9,5 millones de personas (casi uno de cada dos activos) “con inconvenientes de empleo”, dice la F. Mediterránea

 

La tasa de desempleo es una variable importante, sin dudas, pero no es todo. Y menos en Argentina. Eso señala un informe de la Fundación Mediterránea difundido ayer.

 

“Argentina parte de una tasa de participación laboral (porcentaje de ocupados y desocupados respecto a la población total) del 45,4%, ratio que evidencia importantes dosis de desempleo oculto por falta de oportunidades laborales, fundamentalmente entre segmentos poblacionales de mayor vulnerabilidad, caso de los denominados jóvenes “Ni Ni”. Asimismo, del total de activos, el 8,7% (unos 1,7 millones) se encuentra desocupado (busca un empleo y no lo consigue)”, sostienen  Marcelo Capello, Gerardo García Oro y María Laura Caullo en un informe.

 

 

Por su parte, entre los ocupados se presentan altas dosis de cuentapropismo no profesional (ocho de cada diez trabajadores en autoempleo), que alcanza a más de 3,1 millones de personas y asalariados en entornos privados no registrados, que representan el 41,2% del total de asalariados privados, presentándose más de 4,2 millones de personas en dicha condición de empleo. En este panorama, podrían añadirse además unos 250.000 trabajadores del ámbito público cuya relación laboral con el Estado no refleja lo establecido por la Ley de Contrato de Trabajo  y otros 146.000 ocupados sin retribución laboral.

 

“En suma, esta recopilación da cuenta de un total de 9,5 millones de personas con inconvenientes de empleo (casi uno de cada dos activos), tanto por encontrarse marginados del mercado de trabajo como por enfrentar condiciones laborales de incertidumbre, mayor vulnerabilidad, menores ingresos, en contextos de menor preparación que obstruyen el progreso laboral y el aprendizaje. A estos, se añaden más de 1,1 millones de jóvenes que no estudian, no trabajan ni buscan trabajo que tienen entre 18 y 24 años de edad”, dice los autores. La conclusión es obvia: “Se trata de una situación que ya lleva varios años y modificarla constituye uno de los principales desafíos del gobierno de Mauricio Macri”.

 

“Aliviar esta problemática requiere la articulación de una multiplicidad de estrategias con políticas activas para acompañar y facilitar la inserción y el sostén de poblaciones vulnerables en el mundo del trabajo, además de la consideración de la realidad de dichos trabajadores en la discusión de normativas e instituciones laborales, de manera que puedan propiciarse instancias de mayor movilidad laboral y crecimiento del empleo, así como también el impulso de la productividad (como vía genuina de la formalización y acceso a buenos empleos). Se requiere también el desarrollo de instancias de intermediación laboral, teniendo en cuenta las múltiples realidades sectoriales y regionales del complejo y variado entramado productivo que caracteriza a Argentina”, agregan.

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