Convergencia: el país quedó a cuatro escalones del investment grade

Ayer, S&P subió sus calificaciones crediticias soberanas de largo plazo de Argentina desde B a B+ con perspectiva estable

 

S&P Global Ratings subió sus calificaciones crediticias soberanas de largo plazo de Argentina desde B a B+. Asimismo, la calificadora agregó que la tendencia de las calificaciones es estable. “El país no se obtiene una calificación B+ con tendencia estable desde el 2 de octubre del 2006”, agregaron, ayer, desde ACM. Así, el país queda a cuatro escalones del deseado investement grade que, como las dietas, serán los más complejos de escalar. Y, además, con punto bonus: apenas pocos días antes de que el Ministerio de Finanzas salga a las plazas europeas a buscar unos 2.500 millones de euros para cerrar el exigente Programa Financiero del 2017.

 

“También afirmamos nuestras calificaciones crediticias soberanas de corto plazo de Argentina en B (…) y subimos nuestras calificaciones soberanas en escala nacional a ‘raAA’ desde ‘raA+’”, agregaron desde S&P.

 

Los fundamentos

 

La tendencia estable, explicaron en la calificadora, “incorpora nuestra expectativa de que el Gobierno tendrá una mayor capacidad política para continuar impulsando su agenda económica, lo que dará por resultado una política económica más previsible y una efectividad institucional y gubernamental gradualmente mayor”. Agregaron: “Nuestra tendencia estable también incorpora nuestra expectativa de un crecimiento económico moderado y sostenido de alrededor de 3% para los próximos tres años y de mayores niveles de inversión”.

 

¿Más upgrades?

 

“Una política monetaria más efectiva que se traduzca en una inflación sostenida más baja, la reducción de las vulnerabilidades externas o una consolidación fiscal mayor a la esperada, podría mejorar el perfil financiero de Argentina que es actualmente débil, llevándola potencialmente a mejoras en la calificación durante los próximos dos años”, agregaron en S&P.

 

Por el contrario, advirtieron, “bajaríamos las calificaciones dentro de los próximos dos años si percibimos una capacidad política menor a la esperada para aprobar e implementar políticas que sostengan la estabilidad macroeconómica”. Asimismo, “un incremento inesperado en la polarización política que pudiera bloquear o revertir la agenda de reformas del Gobierno y que afecte la implementación de las políticas económicas o una respuesta inadecuada ante acontecimientos externos adversos, podría dar por resultado una baja de calificación”.

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