El negocio bancario y la irrupción de las fintech

18 de mayo, 2017

 

Por Fernando Amador Agra

Director de la licenciatura en Economía (UCES)

y profesor titular de la cátedra “Dinero y Bancos” (UCES)

 

El cambio tecnológico genera impactos diferenciales de acuerdo a la rama de actividad que se trate. Si bien el núcleo del negocio bancario, la intermediación financiera (tomar depósitos y otorgar préstamos), no ha cambiado demasiado desde la época de Lorenzo de Medici, tanto ahora como en ese entonces los adelantos tecnológicos tienen fuerte influencia en la evolución de la banca. Por caso, en el Banco Medici, la aplicación de la “partida doble” fue toda una revolución tecnológica, así como, en el presente, la transaccionalidad en línea marca una ruptura con el pasado reciente.

 

En los tiempos que corren, la difusión de la tecnología de la información está reconfigurando la geografía del sistema financiero y el posicionamiento de sus diferentes actores. El acrónimo “fintech” (financial technology) ha invadido las páginas de los diarios y diversos portales, con noticias sobre aplicaciones sobre nuevos medios de pagos y financiamiento “peer to peer”. Y por supuesto, está presente en el diseño del planeamiento estratégico de las entidades financieras.

 

De acuerdo a una serie de notas [1] técnicas que publicó la Dirección Económica de la Federación Latinoamericana de Bancos (FELABAN), el término nació en 1990, acuñado en un proyecto que emprendió el Citigroup.

 

En dichas notas se plantean tres etapas en la evolución de la interacción entre tecnología y los servicios financieros: Fintech 1.0 (1886 -1987); Fintech 2.0 (1987- 2008); y Fintech (2008-hasta el presente).

 

El rasgo distintivo de la última etapa, es que la utilización de la tecnología no fue solo aplicada por actores dentro del sistema financiero. Nuevos y dinámicos agentes están disputando diferentes eslabones de la cadena de valor del negocio financiero.

 

Al menos tres factores se señalan que contribuyen a explicar el surgimiento de las firmas fintech por fuera del sistema financiero tradicional:

 

  • Tecnológicos. Expansión de Internet y de las redes sociales, bidata, revolución en el uso de teléfonos celulares (smartphones) y aplicaciones diversas, la posibilidad de realizar transacciones en línea.

 

  • Normativos. Se producen arbitrajes regulatorios que permiten crear plataformas para ofrecer servicios financieros sin obligación de cumplir con requisitos mínimos de capital (normas de Basilea / BCRA) y demás regulaciones bancarias;

 

  • Demográficos. El rango etario entre los 18 y 34 años es más proclive al uso de tecnologías móvil y online.

 

El nuevo escenario competitivo que surge con las nuevas empresas “fintech” genera oportunidades de crecimiento y desarrollo del sistema financiero, como ser un incremento en los canales de acceso a los servicios financieros y presiones para reducir costos en un entorno de mayor competencia en los mercados financieros.

 

El cambio tecnológico y la difusión de nuevas tecnologías es un proceso dinámico e irreversible. Por lo menos, cuatro impactos de las fintech sobre los servicios financieros se pueden avizorar.

 

  • Segmentación de los servicios financieros. Las fintech que no toman depósitos, se podrían focalizar únicamente en una parte de la cadena de valor, como ser los servicios de pago o unir a tomadores y oferentes de crédito sin involucrar su propia “hoja de balance”, en contraposición al negocio bancario tradicional.

 

  • Generalizar los servicios financieros básicos. Un resultado de la difusión del uso de (smartphones) y el desarrollo de diferentes aplicaciones es un mejoramiento de la inclusión financiera, especialmente en economías de menor grado de desarrollo relativo.

 

  1. Personalización de los servicios financieros. Se facilita la personalización de los servicios financieros mediante la combinación de smartphones y la utilización de nuevas técnicas analíticas (bigdata) que permiten personalizar más los servicios ofrecidos.

 

  • Virtualización de los servicios financieros. El desarrollo de las tecnologías de la información permitiría imaginar “bancos virtuales”, sin una infraestructura tangible, utilizando Internet, teléfonos inteligentes, prestaciones en la “nube”, inteligencia artificial y sistema de contabilización en la red que podrían ofrecer servicios financieros y gerenciar el riesgo.

Pero este proceso de cambio vertiginoso no está exento de riesgos emergentes.

 

  • Una mayor disponibilidad de fuentes alternativas de crédito, no necesariamente implica una oferta de mejor calidad.

 

  • Las distorsiones que genera el fenómeno de la “información asimétrica” no está salvado con las fintech, más aún, algunas de ellas no estén sujetas al monitoreo de una entidad de contralor.

 

  • La mayor disposición de datos de los clientes trae aparejado crecientes desafíos en la administración y seguridad de los mismos, con el consiguiente aumento de los costos.

 

  • Desde una perspectiva macroeconómica, no están claros aún los efectos que la difusión de nuevos sistemas de pagos y financiamento tengan sobre las acciones de política monetaria en entornos de menor liquidez o shocks inflacionarios.

 

  • Los mencionados arbitrajes regulatorios pueden generar costos crecientes para los actores tradi
    cionales y distorsiones que atenten contra un contexto más competitivo.

 

  • La carencia de regulaciones específicas o la no obligatoriedad de cumplir ciertos controles, podría exponer a las fintech a ser utilizadas como mecanismos para el lavado de activos y el financiamiento del terrorismo. La trazabilidad de algunas operaciones electrónicas junto con la facilidad y velocidad de transferir fondos entre diferentes países presenta una faceta de vulnerabilidad en este tipo de emprendimientos[2].

En nuestro país, el desarrollo de este tipo de emprendimientos está en pleno proceso de expansión. Emprendedores por fuera del sistema financiero están incursionando y los principales actores del sistema están desarrollando sus propias aplicaciones, asociándose con emprendedores o evaluando la compra de nuevas compañías fintech”que instalaron proyectos exitosos. Por su parte, el BCRA anunció que comenzará a reunirse con las diferentes participantes en pos de regular la interacción entre éstas empresas y las entidades.

 

Es un hecho que las tecnologías de la información están impactando fuerte en el negocio bancario. La forma en que clientes y bancos se relacionan en la actualidad es muy diferente a las modalidades que se utilizaban apenas una década o lustro atrás.

 

El futuro acarreará más cambios en estas relaciones, en un mercado más competitivo y disputable. De “trasladarse” el cliente al banco, la tecnología “trasladó” primero el banco a la PC y ahora, al smartphone del consumidor financiero, contribuyendo a una mayor inclusión financiera.

[1] FELABAN, Notas 38, 39 y 40, 2017.

[2] Documentos FELABAN N°4, Las Fintech y el Riesgo de Lavado de Activos y Financiamiento del Terrorismo, 12 de mayo 2017.

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