“Es imposible competir con buques usados”

12 de mayo, 2017

 

Entrevista a Enrique Godoy Presidente de Tecnopesca Argentina

 

El astillero Tecnopesca Argentina, que opera en Mar del Plata desde 1994, produce buques de hasta 21m de eslora y 6 de manga, y hacen reparaciones, la parte más dinámica de la actividad por estos días, además de la reparación, rectificación y reconstrucción de motores grandes y medianos. En la actualidad la industria naval aprovecha la bonanza que deriva casi exclusivamente de la gran pesca de langostino, pero otros segmentos del negocio pesquero tiene problemas de competitividad por la suba de costos y la fuerte carga impositiva. Este es el diálogo que El Economista mantuvo con Enrique Godoy propietario de la compañía.

 

¿Cómo está hoy la actividad en los astilleros?

La industria vinculada a la pesca está un punto interesante porque hay una especie de “soja del mar” que es el langostino. El año pasado cerca del 70% de las exportaciones de productos del mar argentino fueron langostinos. Entonces todos los busques que están yendo al langostino están invirtiendo en su herramienta de trabajo que es el barco. Esto se refleja en que la industria tiene mucha actividad de reparación.

 

¿La actividad está más orientada a la reparación y no tanto a la construcción de buques?

Si tuviésemos una legislación que protegiese un poco más a la industria, estaríamos quizás construyendo más barcos. Esto no ocurre porque en la industria pesquera desde hace muchos años se importan barcos usados. Al importar usado la competencia del buque nuevo nacional es imposible. Usted no puede comparar un barco que construirlo acá cuesta US$ 7 millones, o lo mismo le sale en Europa, con un barco de 10 o 12 años bien conservado por quizás por $ 2,5 o 3 millones.

Te puede interesar:  El mercado valora la moderación, pero también duda (más) por la reelección de Macri

 

¿Qué piden como protección?

No es protección, es competencia en igualdad de condiciones. Nuestra empresa hizo un estudio de la industria naval en el sector pesquero. Desde 1960 a 1990 la mitad de los barcos (48%) que operaban con matrícula pesquera nacional eran construidos en el país, pero el 57% de la bodega era importada. Esto quiere decir que los barcos más chicos se construían en Argentina. De 1990 a la fecha el 37% los barcos se construyeron en Argentina y el resto vinieron de afuera, pero la bodega nacional fue del 9%, el 91% importada. Si no se hubiera permitido el ingreso de buques usados, la evolución lógica hubiese sido que los armadores nacionales hubiesen construido buques en Argentina.

 

El Congreso está debatiendo una ley de industria naval.

El proyecto de industria naval no contempla la actividad pesquera. Hay una idea de que la actividad pesquera está regulada por la Ley de Pesca.

 

¿O sea que si sale la ley los astilleros que abastecen a la pesquería no estarán beneficiados?

Claro. En esta ley prima la idea que son leyes hechas para la Hidrovía, están muy influenciadas por eso. Pero convengamos que si hablamos de transporte es una cosa y si hablamos de pesca es otra. El transporte en la Hidrovía es un medio logístico, nosotros somos un medio productivo.

Te puede interesar:  Argentina ante el nuevo mercado de petróleo y gas

 

¿Cambió algo a favor de la industria naval en estos meses de Gobierno?

Hay una cosa muy favorable, el decreto 1205 de noviembre de 2016 regula el ingreso de los bienes de capital. El decreto abre una consulta porque la Aduana pregunta a la industria si ese bien se puede fabricar en el país en tiempo y forma, y de acuerdo a eso se emite o no el certificado.

 

¿Qué perspectivas hay para este año?

En lo que es pesca creo que estamos todos muy sustentados en la producción de langostino. Pero todo lo que es merluza, hoy no rinde, porque producirlo cuesta equis cantidad de dinero y no se puede vender a ese precio. A nosotros también nos toca porque el armador no invierte en su herramienta de producción, que es el barco.

 

¿Y cómo continúa el negocio de astilleros?

Veo una gran concentración, hoy hay un grupo chino que está teniendo una gran incidencia frente a empresas pequeñas y también un grupo argentino, con una actividad importante en la compra de empresas. Están comprando barcos y absorbiendo empresas. Me parece que la concentración no es buena para ninguna actividad en ningún lugar del mundo.

Dejá un comentario




Dejá un comentario