Inicio » Economía » ¿Cómo vienen las ventas minoristas? Depende de cómo se midan…

¿Cómo vienen las ventas minoristas? Depende de cómo se midan…

28 de abril, 2017

ventas consumo

 

 Por Fiorella Dogliolo y María Cecilia Pazos

 

Las ventas minoristas, tanto en supermercados como en shoppings, son un indicador parcial del desempeño del consumo privado.

 

El comportamiento de las ventas minoristas se puede analizar a partir de su evolución nominal (esto es, la facturación en pesos) o, lo que es realmente relevante, a partir de su dinámica en términos reales. Esto es, deflactar los valores corrientes (quitar el efecto de la variación de los precios) por algún índice de precios para ver si aumentaron o cayeron las cantidades vendidas.

 

Un punto no menor en este último caso es qué índice es el más apropiado para deflactar las series nominales, ya que podríamos arribar a diferentes resultados, particularmente en contextos de cambios de precios relativos. Del mismo modo, es importante a la hora de elegir el deflactor tener en cuenta los ítems que componen el indicador objeto de análisis. Si se trata de un conjunto de bienes y servicios que coincide con la canasta del índice de precios al consumidor, el índice más apropiado para usar como deflactor sería el nivel general del IPC. En tanto, si la serie nominal que queremos deflactar se corresponde con un subconjunto de ítems de la canasta del IPC, resulta más apropiado construir un deflactor específico.

 

En el caso de las ventas en supermercados y shoppings es posible precisar los productos que componen las canastas relevadas por los indicadores. Esto nos permitió construir deflactores para los rubros o grupos en los que se clasifica la facturación en pesos en supermercados y shoppings relevada por el Indec, de modo de obtener una aproximación de la evolución de las cantidades vendidas1 . Para ello se construyeron deflactores para cada rubro o grupo, a partir de los índices desagregados del IPCBA (Índice de Precios al Consumidor de la Ciudad de Buenos Aires, base julio 2011/ junio 2012 = 100) ponderados de acuerdo a su importancia en la canasta del IPCBA. Por ejemplo, para el caso del rubro “Verdulería y frutería” se estimó un índice como el promedio ponderado de los índices de frutas y de verduras del IPCBA. Luego, los valores constantes obtenidos para cada rubro se suman para obtener el total2 .

Te puede interesar:  La desocupación subió a 10,1% en el primer trimestre del año

 

Del mismo modo, para deflactar las ventas en shoppings se estimaron índices para cada grupo de artículos en base al IPCBA.

 

A partir de estos cálculos obtuvimos la evolución de las ventas en supermercados y shoppings a valores constantes y la comparamos con la resultante de utilizar como deflactor el nivel general del IPCBA. En todos los casos se desestacionalizaron las series3  para hacer un diagnóstico sobre el desempeño de las ventas en el inicio de este año.

 

gráfico-1

 

Como puede observarse en el gráfico, la evolución difiere de acuerdo al deflactor utilizado. En el caso de las ventas en supermercados, cuando se deflactan los valores corrientes de cada rubro con índices específicamente construidos a tal fin, la caída en lo que va de 2017 es menor a la registrada que cuando se utiliza el nivel general del IPC. En el caso de las ventas en shoppings encontramos que los cálculos realizados con los diferentes deflactores arrojan resultados opuestos. Nuestro cálculo nos permite concluir que no fue tan profunda la caída de las ventas en supermercados y que las cantidades vendidas en shopping se incrementaron en los primeros dos meses del año con respecto al último trimestre de 2016.

Te puede interesar:  El PIB cayó 5,8% interanual en el primer trimestre de 2019

 

El utilizar el nivel general del IPC para estimar las cantidades vendidas “castiga con la inflación” a las ventas minoristas, al incorporar otros bienes y servicios cuyos precios se incrementaron en mayor cuantía que los comercializados en estos canales de venta. Esto es particularmente importante en este contexto de reacomodamiento de precios relativos, con alzas de las tarifas de los servicios públicos por encima del promedio.

 

La columna fue publicada originalmente en Ideas de Peso, el blog del BCRA

***

 

1  Siguiendo una metodología similar a la que utilizaba el INDEC cuando publicaba las ventas en supermercados y shoppings a valores constantes. También la Dirección de Estadísticas de la Ciudad de Buenos Aires utiliza este procedimiento para el cálculo de sus estadísticos en el ámbito de la Ciudad.

 

2 Hay que tener en cuenta que la encuesta de supermercados releva información en todo el territorio nacional, por lo que sería más preciso construir deflactores por rubro a partir de un índice nacional. Sin embargo, por el momento no se dispone de esa información. La evolución de los precios de los rubros comercializados en supermercados no debería diferir significativamente entre las regiones del territorio nacional, ya que se trata de rubros que contienen productos con características similares en todo el país y cuyos precios no están sujetos a decisiones administrativas de un distrito en particular. Asimismo, cuando el INDEC difundía estas series en valores constantes utilizaba deflactores por rubros construidos a partir del IPC GBA.

 

3  Se desestacionalizaron utilizando el programa X-13 Arima.

 

Dejá un comentario




One Comment

Dejá un comentario