“Hay que temerle más a China que a Grecia”

22 de julio, 2015

buy generic prozac online. safe and secure order. online pharmacy with 100% satisfaction guarantee. generic fucidin (Entrevista a Gustavo Neffa, analista de mercados)

El analista señala que la crisis en el país heleno “apenas rozó” a Argentina y anticipa “medio año de expectativas y volatilidad” para los activos bursátiles por el efecto de las elecciones y el recambio de gobierno.

¿Cómo impacta la situación de Grecia en Argentina y el resto de los países emergentes? best prices for all customers! generic of prednisone. approved pharmacy, buy prednisone online australia.

La crisis de deuda en Grecia ha sido enfrascada y solucionada con los mecanismos internos de la Unión Europea, aunque eso no signifique que con más austeridad se haya solucionado el tema. Pero los emergentes no se vieron afectados. Apenas los rozó. Deben temer más a China que a Grecia por los canales de desaceleración en su crecimiento y la caída de las commodities. Argentina demostró tener voluntad de pago y, aunque los fundamentales de su economía empeoraron mucho, por ahora el foco está puesto en darle una solución a los holdouts y enviar señales al mundo que permitan la llegada de Inversión Extranjera Directa (IED) y fondos frescos que estabilicen su cuenta de capital y que el Banco Central pueda acumular reservas.

Se decía que la resolución del tema en Grecia –para un lado u otro– iba a ser un camino a imitar por otros emergentes y países del sur de Europa con problemas de deuda. Desde ese punto de vista, ¿qué dejó como legado al resto de estos países el acuerdo al que alcanzaron la troika y el Gobierno heleno?

Grecia es insolvente y su deuda impagable (a corto plazo aumentará a 200% del PIB), pero tiene a la UE detrás y marca una diferencia enorme con los emergentes que no pueden beneficiarse que de un día para el otro te presten € 84.000 millones adicionales a los € 240.000 millones que ya se quemaron. Así que la apuesta es que el tiempo curará las heridas a largo plazo con crecimiento, quita de capital y superávit fiscal mediante. El resto de los emergentes están lejos de poder imitarlos porque no tienen los mecanismos de ayuda o quien los fuerce a las medidas de austeridad que aceptó el Gobierno. Hasta Podemos en España se desmarca de Syriza. Nadie quiere llegar a ese punto. El viento sopla de frente, ya no de cola, y EE.UU. va a subir su tasa de referencia. Puerto Rico ya defaulteó esta semana, surgen problemas de deuda en Ecuador con la caída del petróleo, y Brasil en recesión, menores precios de sus commodities y con graves problemas estructurales, paga con un incremento en el spread de su deuda las consecuencias. La lección de la tragedia griega es que la corrección de los errores y las medidas de austeridad tienen que ser tomadas en épocas de vacas gordas y no flacas, porque eso no hace más que ahondar el problema. La dificultad es que es un costo político muy grande y la política tiene sus razones que los economistas apenas comprendemos.

¿Se acabó el conflicto en Grecia o es recién el comienzo de una recuperación que va a llevar tiempo?

Ambas cosas. Grecia se enfrenta a otra etapa muy dura, cuando había podido recién estabilizarse el año pasado luego de siete años consecutivos de caída de su PIB. El riesgo sistémico para el resto de los PIIGS disminuyó con el tercer bailout, pero su sistema bancario deberá refundarse y la confianza interna, restaurarse. El camino será largo pero sin una quita en su deuda como propone el FMI será imposible llegar muy lejos.

Yendo al mercado local. Los últimos meses fueron positivos para la Bolsa argentina. ¿Se atribuye sólo a las expectativas de recambio o hay otros factores detrás?

Se debe no sólo a las expectativas de recambio sino además de una creciente demanda de activos de cobertura y protección frente a una inflación estructural que crea una espiral muy nociva para todas las variables de la economía. Hoy los inversores compran acciones porque suelen anticipar la evolución del tipo de cambio. Es un activo “duro” más sustituto de la tasa de interés en pesos que acompañará como lo hizo en el pasado la demanda de protección de los inversores.

¿Qué debería hacer el inversor teniendo en cuenta que vienen meses convulsionados en lo político?

online pharmacy meds buy baclofen online cheap baclofen where to buy in uk baclofen mail order online pharmacy australia discount baclofen cheap La frase dicta que hay que comprar con el rumor y vender con la noticia: aún falta saber cuál será la política económica que reinará así que hay medio año de expectativas y volatilidad. En experiencias pasadas lo mejor fueron los meses previos a las elecciones y luego depura. La llegada de Alejandro Vanoli fue otro ajuste de expectativas. Pero después siempre hubo otra oportunidad. Por más que las valuaciones se hayan enriquecido, las acciones argentinas aún tienen un importante descuento frente a sus pares de la región. Y a río revuelto, ganancia de pescadores, y de la volatilidad vive el que invierte en acciones.

Varios presidenciables fijaron como meta el desarrollo. ¿Qué se debe hacer para que el sector financiero agrande su participación en la economía y contribuya al crecimiento?

buy estrace online, estradiol cream price , estrace cream price online. No es un tema sencillo que se pueda cambiar de un día para el otro con medidas forzadas. Argentina en las últimas décadas no ha estado intermediando la actividad productiva y asistiéndola –como sí se dio en Chile o Perú por mencionar dos casos exitosos– por sus propios errores: déficits recurrentes, inflación estructural, desequilibrios constantes en el balance de pagos y falta de institucionalidad, estabilidad y seguridad jurídica. Pensar en años es pensar al infinito en Argentina y eso atenta también en contra de la demanda de crédito. El ratio de préstamos hipotecarios sobre el PIB es de apenas el 1% (en los 90’s era 6%). Y el stock total es tan bajo que no apalanca el ciclo de crecimiento como cualquier país. Lo torna más solvente, pero es un beneficio menor. La única manera de revertir esto es volver a darle poder adquisitivo a la población en términos del precio de la vivienda promedio (y en dólares) y rentabilidad a la empresas para poder incrementar su apalancamiento, que impide la concreción de proyectos de inversión que serían rentables si el costo fuera más bajo y el riesgo país, que es la mitad en Brasil, un tercio respecto de Colombia y casi una cuarta parte en Chile, fuera más sensato.

Te puede interesar

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *