Presupuesto: ¿kirchnerismo recargado o cristinismo?
El oficialismo busca no sólo aprobar el primer plan de gastos e ingresos de Cristina Kirchner sino también dejar en evidencia su compromiso con la mejora de la calidad institucional.
Hay quienes creen que el Gobierno librará una batalla en el Congreso en los próximos meses en torno al Presupuesto. El oficialismo buscará no sólo aprobar el primer plan de gastos e ingresos de Cristina Fernández de Kirchner sino dejar en evidencia su compromiso por mejorar la institucionalidad del país.
En el proceso se debatirá desde la prórroga de leyes como las del impuesto al cheque o el gravamen adicional sobre el precio de venta de los cigarrillos, hasta las pautas macroeconómicas para 2009. Incluso ha habido algún amago para derogar los superpoderes, un paso más ambicioso que necesitaría una discusión adicional.
Debate en el Congreso
Con la exigencia de tener que cuidar al máximo el superávit fiscal para el año próximo y sabiendo que no cuenta con demasiado margen para bajar el gasto en un año electoral, el Gobierno se asegurará de aquí a fin de año la continuidad del impuesto al cheque y sobre los cigarrillos cuyas recaudaciones equivalen cerca del 10% de los ingresos tributarios totales. En 2007 el impuesto al cheque recaudó $15.065 millones y cigarrillos $447,1 millones.
Todo indica que la prórroga del primero encontrará más resistencia en el Congreso. Es que el 100% la recaudación sobre los cigarrillos es girado a la ANSeS y con la reciente reforma a la movilidad de las jubilaciones, resulta impensado que se vaya a aprobar una medida que atente contra la sostenibilidad del esquema previsional.
Pero las provincias se sienten con derecho a reclamar los fondos que la Nación recauda por el impuesto al cheque. El 70% de esa recaudación va a parar a manos del Tesoro y son varios los dirigentes de la oposición que vienen reclamando desde hace tiempo que es hora de que el 100% vaya a parar a la masa coparticipable con las provincias. Prorrogar la vigencia de esta ley que vence a fin de año, requiere, por tener una asignación específica, una mayoría especial (la mitad más uno de los integrantes de cada una de las cámaras). Los gobiernos provinciales, que están pagando el costo de aumentar impuestos, podrán buscar alguna compensación. “El monto es suficiente para que el rojo de las provincias desaparezca”, pone en perspectiva Rogelio Frigerio, ex secretario de Relaciones con las Provincias.
También estará en la mira en los próximos meses qué sucederá con la ley de emergencia económica que vence el 31 de diciembre. Esta permite al Poder Ejecutivo seguir renegociando contratos con empresa privatizadas e intervenir en forma directa en las cuestiones atinentes a la deuda externa, sin la necesidad de que pase por el Congreso. Pero luego de tantos años de crecimiento y superávit gemelos, hablar de emergencia parece poco creíble.
Con respecto a los superpoderes, uno de los temas que concentra la atención en los últimos años, se trata de delegaciones que el Gobierno no necesitará ratificar ya que son permanentes por una reforma a la ley de administración financiera que se hizo hace dos años. En definitiva, los principales argumentos contra el Gobierno que se escucharán se resumen en tres puntos:
que el Congreso no puede seguir aprobando la cesión de facultades cuando Cristina Fernández de Kirchner se propone mejorar la calidad institucional del país.
que se busca mantener un esquema institucional de un estado de emergencia en el que ya no se vive.
y que la distribución de la recaudación va en contra de los intereses de las provincias.
¿Kirchnerismo o cristinismo?
Otra cuestión clave para el Gobierno y que pasará por el Congreso, es la ampliación de gastos prevista para este año. Se estima que el incremento será de $ 33.000 millones. El punto es que la Presidenta se ufana de no haber firmado ningún decreto de necesidad y urgencia para incrementar el Presupuesto y si pretende continuar en esta línea deberá enviar un proyecto de ley. El problema está en que gran parte del aumento está destinado a subsidios –de los $ 33.000 millones se calculan que $13.000 millones irán especialmente a transporte y energía– esto generará probablemente mucho debate en el Congreso. “Estimo que van a sacar un decreto para ampliar el Presupuesto mientras se discuta la ley de Presupuesto 2009”, opina Gerardo Uña.
Si es como Uña predice, Cristina Fernández de Kirchner continuará más bien con la línea del kirchnerismo que con la del incipiente ‘cristinismo’: del total de incrementos de los ejercicios 2004, 2005, 2006 y 2007, sólo el 25% fue aprobado por el Congreso de la Nación mediante una ley. La mayor parte se instrumentó a través de decretos de necesidad y urgencia.
La ampliación del Presupuesto de 2008 no sólo deja mucho que desear en lo institucional. Para muchos también se estaría escondiendo una dinámica del gasto más expansiva. Según el Estudio Bein la ampliación que el Gobierno envió al Congreso supone una suba del gasto primario de 29% para todo el año.
En ese sentido habrá que ver qué se informa sobre los subsidios, cómo se computan las erogaciones que suponen la estatización de Aerolíneas, cuáles son los aumentos de jubilaciones a otorgarse en marzo y septiembre de 2009 (que rondarían el 16% y 19% respectivamente) y el resto de los incrementos que supone la ley de movilidad jubilatoria. Con respecto a la ampliación de los créditos para lo que termina el año, se tiene que el Ministerio de Planificación ya lleva ejecutado el 78% de su presupuesto cuando aún restan cuatro meses para finalizar el año. Por el otro lado la Jefatura de Gabinete tiene el nivel de ejecución más bajo con sólo el 38%.
Los números de la macro
Desde la Jefatura de Gabinete trascendieron las variables macroeconómicas del proyecto de Presupuesto 2009. En las oficinas de Sergio Massa adelantaron las cifras correspondientes a uno de los tres escenarios que el Ministerio de Economía maneja para 2009.
En Hacienda calculan que la economía no crecerá al 8% este año aunque si más del 7%. Y esperan que el próximo lo haga por encima del 5%. Sin embargo, esto que reconocen en off the record, no figurará en el plan que envíe el Gobierno al Congreso en unos días. La tasa de crecimiento de la economía presupuestada será por sexta vez consecutiva del 4%.
Con respecto al dólar el Gobierno espera que se ubique en $3,35 promedio. El tipo de cambio nominal es más alto que el contemplado para este año ($3,29).
Muchos se preguntan si el dólar a $ 3,35 es una meta fijada o simplemente una forma de explicitar la intención del Gobierno por devolverle competitividad a la moneda tras el deterioro sufrido en términos reales durante el último año y medio. Sólo en lo que va de 2008 el valor nominal cayó 3% mientras los precios se incrementan al 23-25% anual.
¿Qué se debatirá en torno a estos números?
Principalmente dos cosas. Primero, que el oficialismo insiste con una tasa del 4% que en los últimos años resultó notoriamente inferior a la finalmente registrada. Esta estrategia le fue útil al Gobierno porque de esa forma subestimó ingresos tributarios que luego fueron efectivamente recaudados y distribuidos a su criterio (vía superpoderes). El oficialismo tiene a favor que esa triquiñuela se atenúa en 2009 porque la tasa de crecimiento esperada se acerca mucho más a la efectiva. La mayoría de los economistas privados hablan de un crecimiento del 5% para el año próximo.
En segundo lugar, el nivel del dólar fijado por el Gobierno también abre un pequeño debate. Algunos creen que el tipo de cambio seguirá sosteniéndose en niveles menores a los fijados en el Presupuesto de 2008. Pero otros piensan lo contrario. Los primeros creen que no se puede devaluar con una inflación instalada en los dos dígitos. Los segundos dicen que al Gobierno no le queda otra que simpledevaluar porque en 2009 enfrentará más restricción de ingresos. Miguel Angel Broda prevé por ejemplo un dólar a $3,72 (una devaluación de 22% en un año).
Qué hay que mirar
Sin embargo tres especialistas coinciden en que las cifras a mirar del próximo proyecto de Presupuesto, no son las proyecciones para el año que viene sino las estimaciones para 2008. “¿En base a qué proyectan los números del año próximo?”, pregunta Miguel Braun, director del CIPPEC. Gerardo Uña y Luis Lucioni coinciden. Si el Gobierno subestima la recaudación de aquí a fin de año, estará haciendo lo mismo para 2009.
Estos expertos señalan que además de los números que más atención despiertan como puede ser la inflación, el crecimiento o el total de los gastos, habrá que poner el ojo en cifras puntuales pero que tendrán un impacto generalizado sobre la economía.
Uno es la cuestión de los subsidios. “Si no se observa un recorte importante en ese monto querrá decir que no habrá ajuste de tarifas el año próximo”, apunta Uña.
También figuran temas como transferencias de capital (para saber qué sucederá en términos de inversión pública) o los fondos fiduciarios. “También se puede comparar el incremento de la recaudación del IVA con la tasa de inflación presupuestada y ver si estas coinciden en cierto modo”, agrega Lucioni.
Para la ASAP hay que ver la inflación esperada y ver si las proyecciones muestran una desaceleración de la inflación. Hace poco la organización hizo una recomendación sobre cómo atemperar las presiones sobre el gasto sin subestimar la inflación. ¿Cómo? Evitando la suspensión del artículo que dispone la constitución del fondo anticíclico. Según la ASAP, de acuerdo al cálculo de los recursos corrientes previstos, el ingreso correspondiente al 2008 de este fondo sería de $ 1.850 millones.
Otra opción consiste en la inclusión de un artículo en la ley de Presupuesto que contenga una planilla donde se detalle el uso que se le daría a los eventuales ingresos excedentes a los estimados inicialmente. “Ambos procedimientos sería un avance significativo en la calidad institucional del presupuesto público”, considera la organización.
