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Tenaris
y
la
distorsión
en
el
MerVal
|
|
Un
mercado
concentrado
|
Escribe:
LEANDRO
GABIN
|
|
|

Foto
MERVAL |
Las
empresas
que
cotizan
en
los
distintos
mercados
accionarios
representan,
en
parte,
el
perfil
de
la
economía
de
cada
país.
O
por
lo
menos
esa
sería
la
idea.
Suele
decirse
que
bajo
un
escenario
de
crecimiento,
es
más
fácil
que
las
compañías
repliquen
esto
y
sean
partícipes
(y
propulsoras)
de
la
bonanza.
Por
eso
no
extraña
que
con
la
economía
lanzada
a
altas
tasas,
la
Bolsa
acompañe
y
mantenga
perspectivas
favorables.
El
fuerte
impulso
que
se
dio
la
semana
pasada
hizo
que
algunos
operadores
y
analistas
empezaran
a
vaticinar
un
índice
MerVal
unos
cuantos
escalones
más
arriba
(se
llegó
a
decir
que
podría
acercarse
a
los
2.000
puntos).
Claro,
esto
no
sería
en
forma
inmediata
ya
que
depende
de
varios
factores
(como
el
contexto
internacional)
que
pueden
cambiar
y
pinchar
las
expectativas
hasta
que
se
aclare
el
panorama.
En
efecto,
una
posible
suba
de
tasas
de
corto
plazo
en
Estados
Unidos
(superando
el
5%
en
2006),
y
su
traslado
en
el
rendimiento
de
los
bonos
a
10
años,
hizo
que
se
produjera
un
cimbronazo
en
los
mercados.
De
todas
formas,
los
analistas
no
vaticinan
un
cambio
de
escenario
muy
importante,
con
lo
cual
podría
esperarse
un
impacto
acotado
en
los
emergentes,
que
se
diluiría
en
el
tiempo.
Despojando
esto
del
análisis,
valdría
la
pena
preguntarse
cuál
es
el
driver
del
mercado
local.
¿Qué
es
lo
que
mueve
al
alza
o
a
la
baja
al
índice
de
papeles
lideres?
Con
nombre
y
apellido:
Tenaris.
No
son
pocos
los
inversores
que
al
enterarse
de
una
suba
importante
del
MerVal,
van
(a
veces)
resignados
a
ver
en
cuánto
(si
es
que
ocurrió)
se
alzaron
las
acciones
en
las
que
estaban
posicionados.
El
resultado,
en
varias
ocasiones,
es
el
mismo:
si
no
estaban
en
Tenaris,
se
quedaron
afuera
de
la
fiesta.
Resulta
que
esta
empresa
tiene
una
gran
participación
en
el
MerVal.
De
hecho,
el
índice
está
fuertemente
concentrado
en
un
selecto
sector
(el
siderúrgico)
y
particularmente
en
una
empresa
como
Tenaris.
La
misma
tiene
una
participación
en
el
índice
que
se
acerca
(puntos
más,
puntos
menos)
al
30%.
Ergo,
si
sube
arrastra
al
mercado
y,
si
cae,
se
lleva
puesto
prácticamente
todo.
Esto
despertó
el
debate
en
torno
a
qué
tan
representativo
es
el
MerVal,
compuesto
por
acciones
de
11
empresas,
cuando
en
realidad
el
partido
se
estaría
jugando
en
una
sola
especie.
Algunos
datos
que
muestran
desde
cuándo
viene
esta
historia
sirven
para
clarificar
algunos
puntos:
-
En
2005,
el
MerVal
subió
el
12,21%.
En
ese
lapso,
Tenaris
ganó
150,86%
y
culminó
el
año
como
la
acción
más
negociada
(el
monto
promedio
diario
fue
de
$
15,14
millones).
Cerró
el
año
pasado
a
un
precio
de
$
35,6
por
acción.
-
En
enero
pasado,
cuando
el
MerVal
se
alzó
con
un
16,24%,
la
acción
que
más
subió
fue
Tenaris.
La
misma
rindió
el
41,15%
en
un
mes
con
un
monto
operado
de
$
447,56
millones
(27%
superior
a
diciembre
pasado),
dando
un
promedio
diario
de
$
20,34
millones.
Esta
cifra
representó
el
28,85%
del
total
del
volumen
diario
operado
en
acciones
durante
enero
en
la
Bolsa.
-
En
febrero
(cuando
el
mercado
cayó
un
4,45%),
al
igual
que
en
enero
de
este
año,
la
acción
más
negociada
fue
la
de
Tenaris.
Se
operaron
en
total
$
374,55
millones
aunque
un
7,94%
inferior
al
monto
negociado
por
día
en
enero.
Tenaris
acumuló
un
rendimiento
de
35,82%
desde
comienzos
de
año
hasta
fines
de
febrero.
Mientras
que
las
ganancias
registradas
en
los
últimos
12
meses
fueron
de
172,92%.
El
papel
terminó
febrero
a
$
48,35
(-3,78%).
Y
el
monto
negociado
representó
el
26,4%
del
total
operado
en
acciones
durante
febrero.
Además,
la
semana
pasada
el
Merval
se
incrementó
el
5,61%,
y
marcó
un
récord
promedio
diario
($
178
millones
transados
el
jueves
en
acciones
fue
el
monto
más
alto
desde
la
devaluación).
Como
no
podía
ser
de
otra
forma,
Tenaris
jugó
un
papel
clave:
subió
13,30%
en
la
semana
y
el
volumen
negociado
llegó
a
representar
el
58%
del
total
de
la
rueda
del
jueves
(41%
sobre
el
total
de
la
semana).
La
acción
había
cerrado
en
$
55,80.
De
la
mano
del
balance
El
impulso
de
Tenaris
los
primeros
días
de
marzo
tiene
una
explicación
lógica.
La
empresa
del
Grupo
Techint
presentó
su
balance
y
los
resultados
fueron
-según
el
mercado-
excelentes.
Además,
el
banco
de
inversión
Morgan
Stanley
emitió
una
nueva
recomendación
de
compra
sobre
el
papel
elevando
el
precio
target
para
los
próximos
doce
meses
de
U$S
175
a
U$S
215,
equivalente
a
66
pesos
en
el
mercado
local.
Similar
recomendación
efectuó
el
Deutsche
Bank,
y
UBS
sugirió
“mantener”
debido
a
que
los
márgenes
habrían
tocado
un
techo.
“Los
resultados
reflejan
el
sólido
desempeño
de
nuestro
negocio
de
tubos
sin
costura
(son
productores
líderes
para
la
industria
de
petróleo
y
gas)”,
dice
el
comunicado.
Entre
los
datos
salientes
está
que
con
el
aumento
de
la
actividad
de
perforación
en
la
industria
de
petróleo
y
gas,
han
incrementado
las
ventas
de
productos
de
mayor
valor.
Los
ingresos
netos
por
ventas
de
tubos
sin
costura,
que
representan
el
76%
de
los
ingresos
por
ventas
totales,
aumentaron
el
57%
y
registraron
fuerte
incremento
especialmente
en
Africa
y
Oriente
Medio.
También
fue
bueno
el
negocio
de
tubos
con
costura,
con
una
fuerte
demanda
para
proyectos
de
gasoductos
en
Brasil
y
la
Argentina.
En
resumen,
Tenaris
ganó
en
2005
U$S
1.387,3
millones,
72%
más
que
los
U$S
804,9
millones
de
2004.
Este
número
se
explica
por
mayores
ingresos
por
ventas
netos
(63%)
y
mayor
resultado
operativo
(140%).
El
EBITDA
de
la
compañía
(esto
es,
las
ganancias
antes
de
los
intereses,
amortizaciones
e
impuestos)
aumentó
el
141%.
“Las
cifras
del
último
trimestre
refuerzan
nuestro
view
de
que
la
empresa
no
para
de
batir
sus
propios
récords
de
volumen
despachados,
EBITDA
en
términos
absolutos
y
márgenes
EBITDA
y
que
debería
seguir
beneficiándose
de
una
fuerte
demanda
de
tubos
sin
costura,
y
sobre
todo
de
un
mejor
mix
de
productos
que
le
otorgan
un
mayor
precio
promedio
de
venta”,
consideró
Macro
Securities
en
su
informe
semanal.
Y
agrega
que
la
empresa
sigue
acumulando
mucho
cash
y
el
dividendo
adicional
de
U$S
204
millones
parece
bajo
con
relación
a
la
deuda
financiera
neta
de
U$S
184
millones
y
un
EBITDA
anual
2005
de
U$S
2.163
millones.
“Si
bien
no
hay
novedades
respecto
de
expansiones
o
adquisiciones
adicionales,
Tenaris
posee
todo
el
potencial
para
seguir
expandiéndose
por
esa
vía
y
deberíamos
prestar
atención
a
los
movimientos
futuros”,
concluye
Macro
Securities.
Sin
ella
no
somos
nada
Un
informe
de
Tavelli
&
Cía,
que
este
semanario
reprodujo
hace
algunas
semanas,
indicaba
que
los
números
alcanzados
por
el
MerVal
se
debían
a
que
Tenaris
tiene
la
mayor
incidencia
sobre
el
índice,
teniendo
un
coeficiente
de
participación
extremadamente
elevado.
Las
conclusiones
de
ese
trabajo
daban
que
excluyendo
a
Tenaris,
la
cartera
líder
de
la
Bolsa
de
Comercio
hubiera
tenido
que
corregir
500
puntos
a
fines
de
enero.
Además,
en
el
caso
de
excluir
a
Tenaris
del
MerVal,
este
hipotético
índice
(que
reemplazaba
a
esa
empresa
por
la
más
próxima
a
ingresar
al
índice
según
la
ponderación)
no
hubiera
registrado
variación
en
el
período
que
va
desde
el
31
de
diciembre
de
2005
hasta
el
31
de
enero
de
2006.
“El
análisis
desarrollado
muestra
el
grado
de
concentración,
inflexibilidad
y
sesgo
del
MerVal
hacia
un
sector
(más
aún,
hacia
un
determinado
papel)”,
decía
el
trabajo
de
Tavelli
&
Cía.
La
escalada
en
la
ponderación
de
la
empresa
fue
(y
es)
impresionante.
Según
datos
del
Instituto
Argentino
de
Mercado
de
Capitales
(IAMC),
en
el
primer
trimestre
de
2005
Tenaris
tenía
una
participación
del
6,03%
en
el
índice
(ocupaba
el
séptimo
puesto).
En
el
segundo
semestre
era
del
6,32%
(situándose
en
el
sexto
lugar);
en
el
tercer
trimestre
llegó
a
9,54%
(cuarto
puesto)
y
en
el
último
trimestre
del
año
pasado
ponderó
un
16,64%,
logrando
la
segunda
posición.
Empezó
el
2006
liderando
con
una
participación
del
23,88%,
y
se
presagia
que
el
peso
que
tendrá
en
la
composición
del
segundo
trimestre
de
este
año
treparía
cerca
del
30%
(ver
recuadro).
Según
recuerdan
algunos
analistas,
no
hay
registros
de
una
compañía
que
haya
concentrado
tanto
a
un
mercado.
De
hecho,
el
ejemplo
anterior
a
Tenaris,
el
Grupo
Financiero
Galicia,
no
alcanzó
a
ponderar
a
ese
nivel.
La
participación
en
el
índice,
que
se
cambia
trimestralmente,
se
hace
en
base
al
volumen
negociado
en
el
último
semestre.
Comparativamente,
lo
que
ocurre
en
el
mercado
local
no
sucede
en
otras
plazas.
Claro,
hay
que
hacer
la
salvedad
que
no
siempre
se
mide
lo
mismo
para
ponderar
la
participación
de
las
empresas
en
los
índices.
Algunos
lo
efectúan
sólo
por
volumen
(como
el
Bovespa
de
Brasil),
o
por
capitalización
y
volumen
(como
el
Dow
Jones).
De
todas
formas,
el
grado
de
concentración
en
una
acción
–independientemente
del
caso–
no
llega
a
tanto.
Por
ejemplo,
en
Venezuela,
hay
una
compañía
que
tiene
una
participación
que
ronda
el
22%
(es
el
más
alto).
En
el
Dow
Jones
no
hay
quienes
tengan
una
ponderación
superior
al
6%.
Tampoco
se
ve
un
peso
tan
alto
en
Brasil
o
México.
En
definitiva,
los
mercados
con
mayor
cantidad
de
cotizantes
limitan
una
concentración
tan
pronunciada.
Un
debate
instalado
Hay
voces
del
mercado
bursátil
que,
al
ser
consultadas
por
la
concentración
de
Tenaris
en
el
MerVal,
no
escatiman
en
dar
sus
opiniones.
Estos
(y
otros
que
prefieren
hablar
off
the
record),
admiten
que
el
efecto
es
distorsivo
y
esto
no
ayuda
al
desarrollo
del
mercado
de
capitales.
“A
pesar
de
lo
que
nos
gustaría
como
partícipes
del
mercado,
es
cierto
que
está
monopolizado
por
el
Grupo
Techint.
Y
esta
concentración
no
le
hace
nada
bien
al
mercado”,
considera
Federico
Desprats,
analista
de
Intervalores
Sociedad
de
Bolsa.
El
especialista
dijo
que,
por
el
contrario,
en
el
mercado
no
tenés
nada
de
las
empresas
agropecuarias
que
hoy
van
ganando
peso
en
la
economía.
Otro
costado
negativo
de
todo
esto,
continúa,
es
que
no
se
ven
arbitrajes
entre
Tenaris
y
otras
cotizantes,
a
pesar
de
que
hay
compañías
con
buenos
ratios.
Un
argumento
que
aquí
se
presenta
es
el
siguiente:
qué
atractivo
tendría
para
un
inversor
posicionarse
en
una
empresa
retrasada
en
su
precio
pero
con
perspectivas
favorables,
si
está
Tenaris
que
va
a
seguir
(en
el
corto
y
mediano
plazos
ganando)
mucho.
Apostar
a
lo
seguro,
sería
la
idea.
Germán
Bertossa,
analista
de
Silver
Cloud
Advisors,
coincide
en
el
sentido
de
que
esta
alta
participación
de
Tenaris
es
algo
distorsiva.
Esto
–agregó–
produce
que
si
baja
el
papel,
baja
el
índice.
“Yo
creo
que
habría
que
replantearse
la
metodología
con
la
cual
se
conforma
el
índice
porque
esta
situación
le
saca
representatividad”,
sostuvo
Bertossa.
En
este
sentido,
no
son
pocos
los
analistas
que
deslizaron
esta
idea.
De
hecho,
creen
que
podría
llevarse
a
cabo
para
cambiarle
el
perfil
al
mercado,
si
bien
no
manifestaron
propuestas
en
concreto.
“Es
la
metodología
del
índice.
Hoy
le
toca
tener
este
peso
a
Tenaris
y
mañana
a
otra.
Hay
un
fenómeno
de
concentración
que
se
repitió
antes.
Lo
que
pasa
es
un
defecto
desde
que
nació
el
índice
que
se
fue
intentando
morigerar
con
el
MerVal
25”,
relató
Juan
Diedrichs,
asesor
financiero
de
Capital
Markets
Argentina.
El
especialista,
además,
señaló
que
esto
se
enmarca
en
un
escenario
que
muestra
un
mercado
chico
con
muchos
índices.
“La
tendencia
de
concentración
de
Tenaris
sigue
en
el
corto
plazo”,
vaticinó.
Por
su
parte,
Juan
Pablo
Vera,
analista
de
Tavelli
&
Cía.,
dijo
que
la
estructura
del
MerVal
es
inflexible
y
que
cada
vez
hay
menos
empresas.
“Tenías
14
compañías,
hoy
posees
11
y
en
un
futuro
no
sabés
con
cuántas
vas
a
contar
si
sigue
esta
tendencia”,
alertó.
Este
movimiento
a
tener
menos
compañías
en
el
índice
líder,
continuó,
va
a
lograr
que
pierda
representatividad.
Y
agregó
que
este
efecto,
a
parte,
es
retroalimentado
por
los
buenos
números
de
Tenaris.
Con
respecto
a
si
se
podría
modificar
la
metodología
mediante
la
cual
se
elabora
el
MerVal,
surgen
algunas
incógnitas.
Una,
si
es
posible
cambiarlo
sin
que
las
series
estadísticas
sean
incompatibles.
De
lo
contrario,
no
habría
con
qué
comparar
hacia
atrás
y
el
índice
modificado
resultaría
–en
definitiva–
otro.
Además,
algunos
analistas
no
creen
que
sea
una
buena
idea
lanzar
otro
índice
que
abarque
más
empresas.
Y
cuentan
que
el
MerVal
25
(nombrado
así
por
la
cantidad
fija
de
cotizantes)
surgió
para
“competirle”
al
Merval
tradicional.
Si
bien
los
consultados
remarcan
que
el
lanzamiento
del
MerVal
25
fue
una
buena
idea,
el
resultado
no
resultó
el
esperado.
“El
índice
líder
va
a
seguir
siendo
el
que
miran
los
inversores”,
dice
Bertossa.
“Es
improbable
que
los
inversores
cambien
de
benchmark.
El
peso
cultural
e
histórico
del
índice
no
deja
mucho
margen”,
acota.
Por
su
parte,
Diedrichs
sumó
otro
limitante.
Este
sería
que
los
inversores
institucionales
siempre
usan
al
MerVal
como
benchmark,
y
para
“llevarlos”
a
otro
índice,
“tenés
que
salir
a
cambiar
el
reglamento
del
fondo
que
replica
esto”.
En
definitiva,
apuntó
Desprats,
“habría
que
buscarle
una
vuelta
a
este
asunto
para
que
sea
más
representativo
para
el
público
en
general”.
Lo
que
quiere
el
mercado
De
todas
formas
(y
vale
aclararlo)
no
todas
las
voces
concuerdan.
Una
analista,
por
ejemplo,
consideró
poco
probable
que
se
pudiera
cambiar
la
metodología.
Incluso,
aseveró:
“Si
se
modificara
para
que
tenga
más
presencia
otro
tipo
de
empresas,
ya
no
sería
representativo
de
lo
que
quiere
el
mercado.
Esta
concentración
se
da
precisamente
por
eso;
en
definitiva
refleja
la
preferencia
del
inversor”.
Otra
fuente
relataba
que
existe
en
el
mundo
una
discusión
teórica
con
respecto
a
los
índices
y
su
influencia
o
no
en
el
mercado.
“Algunos
defienden
la
postura
de
que
los
índices
sólo
reflejan
la
preferencia
de
los
inversores,
mientras
que
otros
opinan
que
los
mismos
pueden
llegar
a
influir
en
la
conducta
de
los
inversores.
Ambas
posturas
tienen
muchos
seguidores
y
detractores,
y
lo
que
se
aplica
a
un
mercado
no
sirve
para
otros,
debido
a
las
particularidades
de
cada
uno”,
explicaba.
Percatado
de
esta
discusión,
una
voz
institucionalizada
del
mercado
local
aclaraba
que
el
MerVal
es
un
índice
de
liquidez,
que
refleja
cuál
fue
la
preferencia
de
los
inversores
en
un
determinado
período
de
tiempo.
“En
junio
cumple
20
años
de
vida
y
conserva
un
lugar
de
preferencia
en
los
inversores
a
la
hora
de
evaluar
la
evolución
del
mercado
argentino.
Las
virtudes
de
los
índices
bursátiles
se
basan,
principalmente,
en
aspectos
intangibles
que
los
ubican
en
un
lugar
de
privilegio
en
las
preferencias
de
los
inversores”,
decía
la
fuente.
Con
relación
a
la
salida
del
MerVal
25,
que
muchos
analistas
comentaron
que
había
sido
con
el
fin
de
competirle
al
índice
líder,
este
informante
refutó
esa
teoría:
“En
todos
los
mercados
bursátiles
desarrollados
coexisten
diversos
índices
que
son
utilizados
por
los
inversores
de
acuerdo
a
sus
preferencias.
En
este
sentido,
está
claro
que
el
Merval
25
no
va
(ni
era
la
intención)
a
reemplazar
al
índice
MerVal,
sino
que
se
trata
de
una
herramienta
más
a
disposición
de
los
inversores”.
Y,
para
aclarar
contundentemente
la
posición,
remarcó
que
discutir
la
metodología
del
índice
debido
a
la
concentración
de
una
empresa
carece
de
sentido.
¿Camino
sin
salida?
Las
distintas
opiniones
sobre
este
tema
llegan
a
un
punto
en
común.
Que
no
mucho,
por
ahora,
va
a
cambiar.
Desde
aquellos
que
son
más
críticos
y
verían
con
buenos
ojos
un
cambio
de
metodología
en
la
conformación
del
MerVal,
hasta
quienes
responsabilizan
esta
situación
a
una
libre
elección
del
mercado,
admiten
que
se
está
ante
un
camino
sin
salida
fácil.
Es
igualmente
cierto
que
una
compañía
concentra
excesivamente
el
mercado,
como
que
ese
resultado
es
reflejo
de
la
preferencia
inversora.
Sin
la
idea
de
lanzar
otro
índice
que
le
haga
“sombra”
(porque
no
sería
efectivo),
las
alternativas
no
son
muchas.
“¿Qué
habría
que
hacer?
¿Deslistar
a
Tenaris
para
que
no
acapare
todo?
Es
obvio
que
no”,
se
preguntaba
(y
contestaba)
un
operador,
llevando
al
extremo
la
intrincada
situación.
El
debate
está
y
varios
participantes
del
mercado
dieron
sus
opiniones.
La
solución,
si
es
que
existe,
no
está
para
nada
“verde”.
Juan
Pablo
Vera,
de
Tavelli
&
Cía.,
hacía
la
última
reflexión:
“Es
un
tema
muy
difícil.
¿Cómo
hacés
para
que
compitan
10
empresas
contra
una
de
escala
global,
con
estándares
internacionales
(por
Tenaris)?
Sacarla
y
poner
a
Microsoft
sería
lo
mismo”.
Y
dejó
picando
una
pregunta:
“¿Qué
tan
concentrado
estará
el
mercado,
si
continúan
proyectándose
precios
de
60-65
pesos
por
acción?
A
eso,
habría
que
sumarle
el
peso
que
otro
papel
internacional
tendrá
(por
Ternium)
cuando
se
produzca
el
canje
de
acciones”.
Las
dos
juntas...¿hiperconcentración?
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