Desde la crisis del 2009, el mercado avanzó casi 300%, lo que representa un rendimiento del 16,5% anual, prácticamente el doble de la media histórica

Hay quienes justifican el cambio de metas en su falta de realismo y quienes, en cambio, enfatizan la pérdida de independencia del BCRA. ¿Quién tiene razón?