En definitiva, ya no hay duda de que el “relato K” de una Argentina en crecimiento, no inflacionaria, competitiva, y que sustituía un detestado “modelo de especulación financiera” por otro más virtuoso de “industrialización” no era más que una mentira tras otra.

Las actuales iniciativas avizoran cambios en el alcance de las prestaciones y la diversidad de las iniciativas del organismo.

Cerca del 70% de los empresarios afirma que la economía estará moderadamente mejor (49%) o mucho mejor (21%). Y sólo 15% se muestra negativo. La encuesta destaca que hay que remontarse al 2002 para encontrar una recuperación de expectativas tan marcada.