Exportaciones 2014

¿Otro año de estancamiento?

(Columna de Marcelo Elizondo, director general de Desarrollo de Negocios Internacionales –DNI–)

Nuestras exportaciones se triplicaron desde la caída de la convertibilidad: en 2012 llegaron a US$ 81.200 millones y en 2013 oscilarán los US$ 84.500 millones. En 2001, habían sido de US$ 26.600 millones. Pero esas ventas crecieron en volúmenes físicos (mayores cantidades despachadas excluyendo el efecto de mejores precios) desde el inicio del siglo en alrededor del 65%. El crecimiento explicado por mejores precios, por su parte, fue de más del 80%. De aquel crecimiento, más de la mitad fue explicado por la inusitada racha favorable de alzas de precios. Con una mirada más corta, resulta más preocupante observar que midiendo volúmenes físicos exclusivamente, las exportaciones entre 2008 y 2012 (aún no contamos con este tipo de cifras ni predicciones para 2013) han crecido sólo 12,68%.

Las exportaciones crecieron fuertemente entre 2003 y 2008 y se desaceleraron desde 2009 hasta hoy. Aunque debe decirse que, después de 2003, en el 70% de los años las alzas de precios fueron mayores que las de cantidades (ese mejor precio “arrastró” el crecimiento de cantidades).

¿Por qué es relevante lo expuesto en miras del 2014? Pues porque las estadísticas muestran que las exportaciones argentinas han crecido en cada año en el que los precios han crecido (y en general los precios han subido más que las cantidades) y no han crecido siempre que los precios no han subido. Sólo en dos años desde 2002 a la fecha han crecido más las cantidades que los precios (uno de ellos fue el de la particular recuperación tras la caída de 2009). Y al parecer en 2014 no tendremos alzas de este tipo (no se esperan malos precios, pero tampoco alzas). En 2013 las exportaciones crecen en todo concepto menos del 4%, pero vienen de caer 3,3% en 2012. Los niveles de ventas, por ello, no son mucho más altos que en 2011. El amesetamiento persiste.

Una manifestación de lo expuesto surge de lo siguiente: en 2011 hubo 78 mercados (países) en los que las exportaciones argentinas crecieron y 11 en los que descendieron, pero ya en 2012, hubo 42 mercados en los que las exportaciones crecieron y 38 mercados en los que las exportaciones descendieron. En el primer semestre del 2013, hay 42 mercados a los que las exportaciones nacionales crecen comparándolas con el primer semestre de 2012 y 45 en los que descienden. O sea: se crece en menos mercados y en el primer semestre de 2013 se decrece en más mercados que aquellos en los que se crece.

Esto lleva a prever que en caso de que en los próximos años los precios ya no gocen de la fuerza alcista que tuvieron, la Argentina tendrá problemas para seguir creciendo en sus ventas externas (esto agregará presión al mercado cambiario porque sabemos que la Argentina depende de los dólares comerciales) a menos que produzcan cambios en su matriz productiva exportadora.

Salto cualitativo

Para ello es preciso pensar en condiciones que permitan crecimiento basado en un salto en la tasa de inversión (productividad), una mejora cambiaria real, baja en la inflación de costos, apertura de mercados para acceder en mejores condiciones de competitividad y eliminación de regulaciones que interfieren en el comercio exterior. De otro modo se corre el riesgo de caer en pobres alzas, detenimiento del crecimiento o, incluso, en caídas; en inestabilidades y oscilaciones en los resultados y en una afectación en general de las relaciones en el comercio exterior.

En 2014 no contaremos, pues, con grandes mejoras de precios en los bienes agropecuarios (60% del total exportado), ni en los mineros (8%), ni con una mejora en la demanda brasileña que permita esperar traccionamientos desde el vecino del norte (85% de las ventas externas de autos –8% del total de exportado por el país– van a Brasil). Y en particular, en relación a la incidencia de los precios de las agroexportaciones, debe decirse que estas ventas de bienes de origen agropecuario tienen creciente relevancia relativa en el total, y ellas solas están justificando al débil crecimiento de 2013: en los primeros 9 meses de 2013 y comparándolas con el mismo período de 2012, las ventas externas totales argentinas crecen US$ 1.628 millones, pero en ese lapso el total de exportaciones de origen agropecuario crece US$ 2.884 millones, por lo que sin esa alza las ventas externas estarían cayendo en más de US$ 1.000 millones.

Por todo lo antes expuesto, lo más probable es que las exportaciones de bienes de 2014 no sean muy diferentes de las de 2013. Si la Argentina no modifica condiciones que ya son estructurales, las exportaciones (ya sin precios que auxilien) no superarían en el mejor de los casos los US$ 87.000 o US$ 88.000 millones al finalizar el primer lustro de esta segunda década del Siglo XXI. Y ello implica apenas un 25% por encima de lo ingresado en 2008 (último año de la serie de alzas consecutivas) y un crecimiento de sólo un 5% en el lustro 2011-2015.