Schiaretti se regodea ante una oposición más dividida

12 de marzo, 2019

 

En medio de la crisis de Cambiemos Córdoba, el gobernador de la provincia y candidato a renovar su mandato Juan Schiaretti estuvo ayer en la Fundación Mediterránea para hacer un balance de su gestión. En un “almuerzo de trabajo”, como lo definió el mandatario a través de las redes sociales.

 

“El año pasado fue un muy buen año. Lo que nos quedó para pagar deuda y hacer obra pública fue el 18,3%. Un porcentaje altísimo”, sostuvo Schiaretti ante empresarios y técnicos de la usina de pensamiento. “En los últimos 3 años tuvimos un 16,5% acumulado de los ingresos netos de ahorro corriente. Fueron los mejores tres años de la Provincia desde la vuelta de la democracia”, agregó, para diferenciarse de la situación nacional.

 

Schiaretti ya confirmó su postulación por Unión por Córdoba y parece tener el camino allanado para su reelección luego de la reyerta al interior de Cambiemos entre el diputado nacional Mario Negri y el intendente de Córdoba, Ramón Mestre, ambos radicales, que no pudieron llegar a un consenso para unificar candidaturas y se quedaron sin internas posibles luego de que el conflicto escalase en las últimas semanas. En el auditorio de la Fundación Mediterránea, el gobernador habló ante 300 comensales sobre la situación fiscal de la provincia y de los desafíos por venir. Hicimos obra pública por el 12% de los ingresos netos de la provincia. Pudimos destinar 2.048 millones de dólares”, sostuvo en otro tramo de su discurso. “Las cifras hablan claramente de la solidez del gasto público. El hilo conductor de la economía es el déficit fiscal. Por eso la necesidad de tener equilibrio fiscal. Mientras Argentina no resuelva esto, va a ser siempre vulnerable a las crisis”, señaló en el mismo sentido. Nuevamente en contrapunto con la gestión nacional.

 

“Es una necesidad de los argentinos lograr el equilibrio. Puede haber un año de déficit, pero no se puede tener déficit fiscal permanente. Es un acuerdo básico que Argentina tiene que llevar adelante”, ya más metido en la pelea nacional en la que el mandatario todavía no tiene candidato propio por el cual apostar. Formalmente pertenece al peronismo federal, pero no considera ni a Juan Manuel Urtubey ni a Sergio Massa como sus presidenciables. De todos modos, ayer, luego del almuerzo, recibió al senador Miguel Angel Pichetto para analizar las posibilidades de Alternativa Federal luego del triunfo de Omar Gutiérrez y el Movimiento Popular Neuquino y, sobre todo, luego de la derrota del kirchnerismo y Cambiemos. Según trascendió, Schiaretti mostraría algún gesto de acercamiento mayor al economista Roberto Lavagna.

 

“La situación fiscal sólida de Córdoba, es la que la hace sujeto de crédito. Tenemos la tranquilidad de que mientras Argentina no pueda recibir créditos del exterior, Córdoba puede seguir obteniendo los únicos créditos qué hay en el mundo para nuestro país y seguir creciendo”, consideró. Y volvió a diferenciar su gestión, una constante en su discurso: “Esta es la prueba evidente de que Córdoba es distinta y tiene espíritu pionero. El empresario cordobés sigue adelante e invierte cada vez más. Es por eso que soy tremendamente optimista sobre el futuro de nuestra provincia”.

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