Sandleris reconoció que la inflación de febrero será “muy elevada”

1 de marzo, 2019

Sandleris inflación

El presidente del BCRA, Guido Sandleris, expuso hoy en la Fundación Libertad y puso el foco en la batalla contra la inflación, “la misión principal del BCRA”.

 

“Más allá de factores puntuales que ayudan a explicarla, la inflación de enero (2,9% mensual), fue muy elevada, y lo más probable es que el dato de febrero también lo sea”, dijo Sandleris, como introducción. Sin embargo, dijo: “Hoy quiero hacer un análisis acerca de la inflación con una perspectiva más amplia”.

 

Excluyendo a Venezuela, dijo Sandleris, “que atraviesa una crisis humanitaria sin precedentes, nuestro país tiene la inflación más alta en América del Sur”. Y no es ninguna novedades por estos lares. “La inflación fue menor a 10% en sólo 17 de los últimos 75 años”, señaló el banquero central.

 

“¿Significa esto que tenemos que resignarnos a vivir con alta inflación? De ninguna manera. La mayoría de los países latinoamericanos que hoy tienen baja inflación atravesaron antes períodos prolongados de alta inflación. Tomemos los casos de Brasil, Chile, Colombia, México, Perú y Uruguay. Para cada uno de ellos, ubiquémonos en el momento en que lograron reducir la inflación a menos de 10%, y mantenerla por debajo de ese nivel. Estos países habían sufrido en promedio inflaciones de más de 20% en 14 de los 20 años previos”, dijo Sandleris.

 

“Soy consciente del sufrimiento que la inflación le causa a nuestros ciudadanos, especialmente a los más vulnerables, y es por ello que bajar la inflación es el objetivo principal de este BCRA. No debemos desanimarnos por los resultados de las últimas décadas”, dijo y repitió el mantra oficial, sin dar más precisiones: “Vamos a lograr bajar la inflación y lo haremos sobre bases sólidas”.

 

Sandleris disertó ante la Fundación Libertad.

 

“Hay ocasiones en las que se intentó bajar la inflación atrasando el tipo de cambio. Este camino se usó, por ejemplo, durante el Plan Austral, el Plan de Convertibilidad, el cepo cambiario vigente hasta 2015 y, en alguna medida, también en los primeros años del Gobierno actual”, señaló en referencia a la gestión de Federico Sturzenegger.

 

“Todos sabemos que hay un vínculo entre tipo de cambio y precios, y esta estrategia puede ser efectiva en el corto plazo (…) El problema es que, mientras tanto, se genera un desequilibrio del sector externo, que se sostiene mientras el resto del mundo está dispuesto a financiarnos, pero que termina en una depreciación y una suba de la inflación una vez que este financiamiento se corta. Me quedo corto si digo que cuando ello ocurre volvemos al punto de partida, porque el salto cambiario le produce un daño a los que tenían moneda doméstica en ese momento que hace más difícil convencerlos de quedarse en moneda doméstica en el futuro”, graficó.

 

Otro camino de estabilización, o de contención de la inflación, sin bases sólidas usado en nuestro país es el de retrasar los precios de los bienes y servicios regulados, como los combustibles, la electricidad, el gas o el transporte, recordó Sandleris.

 

Luego ponderó positivamente lo hecho desde 2015, más allá de la mención anterior: “En los últimos tres años, hemos avanzado tanto en la corrección de los atajos de corto plazo que se habían usado para contener la inflación como en la reducción del déficit fiscal. No digo que se haya hecho a la velocidad adecuada ni con la mejor coordinación posible. De hecho, no creo que haya sido así. Pero estoy convencido que logramos construir bases sólidas para empezar a bajar la inflación de manera sostenida”.

 

A los números. El tipo de cambio real hoy se encuentra 59% por encima del nivel que tenía antes de la salida del cepo y, agregó, el déficit de cuenta corriente del cuarto trimestre (desestacionalizado y anualizado) fue de 1,2% del PIB, 3,8 puntos más bajo que en 2017.

 

A la vez, “el atraso tarifario (…) está ya corregido en su mayor parte (y) ya se ha hecho la mayor parte del esfuerzo que implica sincerar las tarifas”.

 

A la vez, “en el aspecto fiscal, el déficit primario se redujo de cerca de 5% en 2015 a 2,4% del PIB en 2018, y no habrá déficit primario en 2019”.

 

“En resumen, hemos corregido casi en su totalidad los tres desequilibrios macroeconómicos que arrastraba la economía: el atraso cambiario, el tarifario y el déficit fiscal. Esto nos ubica, como les decía, ante la posibilidad de bajar la inflación de manera sostenida”, dijo el banquero.

 

Luego, ponderó el plan 0% que diseñó, junto con el FMI, y lanzó el 1° de octubre de 2018. Hacia adelante, dijo: “Resulta clave mantener la disciplina monetaria. Los desequilibrios que han impedido bajar la inflación de manera sostenida en el pasado están resueltos o próximos a resolverse. Ya estamos implementando una política monetaria tendiente a reducir la inflación. Ahora debemos ser perseverantes, sabiendo que los resultados no son inmediatos, pero sin dudas llegan. Lo demuestran los casos de países cercanos al nuestro que ya se han acostumbrado a vivir con inflaciones de un dígito. No hay ninguna razón por la que no podamos lograrlo”.

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