Pese a baja de tasas, los depósitos subieron

11 de marzo, 2019

pesos inflación costos

A pesar de la sostenida reducción de tasas que convalidó el BCRA durante febrero, las colocaciones a plazo en pesos del sector privado tuvieron un buen ritmo de expansión impulsado por el tramo mayorista, con un crecimiento del 6,5% mensual el mes pasado y 87% interanual, aseguró un informe de la consultora LCG.

 

El crecimiento intermensual de los depósitos superó al promedio de los últimos doce meses, que fue del 5%. “Dada la estacionalidad negativa y la baja de tasas es un crecimiento considerable, esperamos que en marzo la dinámica sea contraria, con una desaceleración del crecimiento de plazos fijos privados interanual en un contexto de fuertes subas de tasas de interés nominal”, sostuvo.

 

Durante febrero los depósitos en dólares del sector privado se mantuvieron estables en torno a US$ 30.000 millones.

 

La demanda de circulante cayó 31% interanual en términos reales, “reflejando el atractivo de la tasa de interés y los elevados registros de inflación de principios de año”. Y la “misma lógica parecen seguir los depósitos en caja de ahorro, cuyo stock cayó 21,6% en términos reales”.

 

Durante febrero los depósitos en dólares del sector privado se mantuvieron estables en torno a US$ 30.000 millones. Pese a que las tasas mostraron un marcado descenso, el nivel fue alto y el crédito en pesos al sector privado no logró repuntar en febrero.

 

Aunque este no es el único factor que afecta a la demanda de crédito, ya que la recesión económica jugó un rol preponderante, los préstamos en pesos al sector privado crecieron apenas 0,4% mensual en febrero y cayeron 26,5% en términos reales en la comparación interanual.

 

El crecimiento intermensual superó al promedio de los últimos doce meses, que fue del 5%, según el informe de LCG.

 

Las empresas son las que más sufrieron las restricciones del crédito. Los adelantos en cuenta cayeron 3% mensual en febrero y en la comparación interanual el 10,2% en términos nominales.

 

El stock de préstamos hipotecarios, el pilar del crédito durante 2017, se mantuvo sin variaciones, mientras que los prendarios cayeron 1% mensual, “reflejando el mal momento del sector automotriz”.

 

Por último, el financiamiento al consumo subió apenas 0,9% mensual, personales 0,5%, y con tarjetas de crédito 1,4%. Esto último “podría reflejar una mejora del consumo o falta de liquidez de las familias para afrontar pagos con las tarjetas”. En este escenario, LCG no ve “una recuperación del crédito en el corto plazo, dada la prioridad que le da el BCRA a la estabilidad cambiaria a costa de elevadas tasas de interés”.

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