En la última década cayó la producción de hidrocarburos

6 de marzo, 2019

 

El Instituto Argentino de la Energía (IAE) General Mosconi realizó su segundo Anuario de Hidrocarburos con datos muy contundentes sobre la caída en la producción de hidrocarburos y de las reservas, en la última década, a pesar de las subas que viene mostrando la producción gracias al no convencional de Vaca Muerta. El Gobierno informo el año pasado los aumentos en la producción de gas no convencional. Sin embargo, desde el IAE, que preside Jorge Lapeña, vienen alertando acerca de las caídas en la producción de hidrocarburos desde hace tiempo.

 

El relevamiento, analiza también la caída en los pozos perforados registrada en la última década y el creciente aumento de los subsidios pagados y las fuertes caídas en la exploración petrolera de la última década que son vitales para la actividad petrolera.

 

El informe fue elaborado por Julián Rojo, responsable del IAE del análisis mensual con los datos de la Secretaria de Energía, el Enargas, y el Indec. Desde el IAE, recordaron que “la producción petrolera argentina actual es apenas igual a la de 1991 y que en Argentina todas las cuencas petroleras convencionales están en declinación productiva en los últimos diez años. En tanto, la producción de petróleo de 2018 fue menor que la de 2015 y la de 2016, y que solo supera por muy poco a la de 2017 que fue muy baja”

 

El relevamiento advierte que a pesar del alza de la producción del año pasado “la misma en 2018 fue 28.404 Mm3, esto es 2,1% mayor a la registrada el año anterior. Sin embargo, en términos históricos la serie de producción se encuentra en niveles muy bajos siendo 24,4% inferior a la del año 2008. Y la producción de crudo de Argentina en 2018 fue similar a la del año 1991”.

 

En términos históricos la serie de producción se encuentra en niveles muy bajos.

 

Desde el IAE recordaron que “si bien el año 2018 cerró con la producción en leve alza respecto al año 2017, se evidencia una declinación tendencial a lo largo de la última década. Esta declinación productiva es de larga duración; comenzó en 1998, año en que la producción nacional petrolera alcanzó su máximo histórico con 49.148 Mm3 anuales; la producción de 2018 es apenas el 57% de la de aquel año”.

 

Con respecto al análisis de las caídas de la producción, el informe explicó también que “en los últimos diez años la producción petrolera disminuyó en todas las cuencas. En 2018 se produce un incremento respecto a 2017 de un moderado 2,1% que a su vez se produce luego del año 2017 que fue el segundo de mayor caída productiva de la década. La cuenca Noroeste se muestra como la de mayor caída en la producción de los últimos diez años. Con una disminución absoluta de 64,4% y una tasa de disminución promedio anual de 9,8% durante el período 2008-2018. En tanto, la cuenca Austral exhibió una disminución absoluta de 40,4% entre los años 2008 y 2018, y una tasa de disminución promedio anual de 5%. Sin embargo, la producción del último año de esta cuenca fue 16,5% superior a la del año anterior explicada por las empresas Roch (On Shore) que representan en promedio 63% del incremento, Total Austral (Off Shore) que aporta en promedio 2% de la producción adicional y Enap Sipetrol (Off Shore) que aporta 34% en promedio de la producción incremental”.

 

Y en relación a la cuenca Neuquina -en donde se encuentran los yacimientos de shale oil de Vaca Muerta- que en la actualidad representa 42% del total de la producción de crudo, “tuvo una disminución absoluta de 30,6% en los diez años comprendidos entre 2008 y 2018, mostrando una disminución promedio anual de 3,6% en el periodo. En esta cuenca la producción del último año fue 4,5% superior a la del año anterior que prácticamente compensa la disminución del 4,4 % del año 2017respecto a 2016, según el IAE.

 

Panorama para el gas natural

 

Y en el caso del gas natural, la producción aumentó en 2018 respecto al año anterior 5,5%. La producción del año 2018 fue a su vez 6,8% inferior a la del año 2008. En la última década la producción disminuyó a una tasa de 0,7% anual acumulativo. Sin embargo, se observa un cambio de tendencia a partir del año 2014 a partir del cual se inició un proceso de recuperación hasta el presente. Ese proceso se focaliza en la cuenca neuquina y particularmente en el gas no convencional de Vaca Muerta.

 

Y también resaltaron que “la producción de petróleo y gas natural no convencional ha aumentado en 2018 47% y 40,4%, respectivamente en relación al año anterior, como lo viene haciendo de manera ininterrumpida en los últimos años. En cambio continua la disminución de la producción de Petróleo y Gas de los yacimientos convencionales que representan el 87%% y 65% del total producido respectivamente. En particular, la producción convencional de petróleo y gas cayó 3,7% y 4,4% anual en promedio entre los años 2008 y 2018. La producción de petróleo convencional fue en 2018 32% inferior a la de 2008, mientras que la de gas fue 39,5% menor a la de aquel año”.

 

La producción aumentó 5,5% en 2018 respecto al año anterior.

 

Para el IAE, “la baja producción nacional de hidrocarburos se enmarca en un contexto de baja inversión en exploración de riesgo en las áreas convencionales, lo que se manifiesta claramente en una disminución de las reservas comprobadas, probables y posibles de petróleo y gas natural según los datos oficiales de la Secretaría de Energía. Las reservas comprobadas de petróleo en 2017 fueron 22,9% inferiores a las del año 2007, mientras que las de gas natural fueron 19,6% más bajas que las de aquel año. En el caso del gas natural la caída de las reservas comprobadas es aún más impactante si se analiza el período 2000-2017”.

 

Por tal motivo, en el informe explicaron que “la importación de gas natural de Bolivia aumentó diez veces su volumen anual entre 2008 y 2018. En los últimos diez años la importación de gas natural por gasoducto ha aumentado 26,9% promedio anual pasando de importar 558 MMm3 en 2008 a 6.075 MMm3 en 2018. En este último año se redujo 11,7% respecto de 2017”.

 

En tanto, la importación de gas natural licuado (GNL) si bien se redujo 23,9% entre el año 2017 y 2018, fue 116,3% mayor a la del año 2010 pasando de 1.689 MMm3 a 3.653 MMm3. Es decir, la importación de GNL aumentó 10,1%promedio anual en los últimos nueve años, representado el 8,2% del total del gas entregado a usuarios en el año 2018.

 

Por otra parte, en la suma del total del gas entregado a usuarios el 18% es importado (gas natural y GNL) totalizando compras al exterior por 9.781MMm3. Este porcentaje del total entregado a usuarios.

 

De esta forma, “los subsidios energéticos y las transferencias de capital totales han crecido durante los últimos diez años, aunque se evidencia una disminución a partir del año 2017 en términos reales o medidos en dólares. Sin embargo, la devaluación del peso argentino durante 2018 puso un freno a la tendencia a la baja nominal de los subsidios energéticos. En este sentido, entre 2017 y 2018 los subsidios totales crecieron en términos nominales 45,5% de manera similar a la inflación anual doméstica, pero se redujeron medidos en dólares”.

 

Al respecto, “el programa Plan Gas (actualmente “programa de incentivos a la producción de gas natural – ha recibido transferencias por un total de $ 19.594 durante el año 2018 siendo 20,5% menor a lo recibido en 2017 y 54% inferior a lo recibido en 2016 en términos nominales. El programa se presenta como el tercer beneficiario en importancia dentro de los subsidios económicos con un peso del 10,5% sobre el total. A su vez, desde su implementación en el año 2013 este ítem creció a una tasa promedio anual de 25,7%”.Y precisaron que “el Plan Gas recibió US$ 3.035 millones durante 2016, US$ 1.393 millones durante 2017 y US$ 750 millones en 2018 medido en dólares reales a moneda de diciembre de 2016, reduciéndose en el último año 46,2% en términos reales”.

 

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