Diálogos after office

12 de marzo, 2019

dialogos

Neuquén, Córdoba, el dólar, las encuestas, él, ella, el “Plan V”…todo tiene que ver con todo por estos días. Sobre esos temas, El Economista habló con un Portfolio Manager (PM) y un politólogo (P). Con Gin Tonic en mano, claro.

 

¡Qué poco duró el “efecto Neuquén”! Todos querían ver un rally de Argentina y el que volvió a subir fue el dólar…

PM: No nos olvidemos que Cambiemos quedó tercero con cerca de 15% de los votos, sacando cuatro puntos menos que en las elecciones de 2015. Que el rechazo hacia Cristina Kirchner no tape el desencanto que hay con Mauricio Macri. Dicho eso, fue positivo para el oficialismo que el PJ haya quedado segundo y cómodo, pero tampoco es para celebrar en el Obelisco. Neuquén es un oasis dentro de una Argentina recesiva y con corazoncito peronista. En el plano más técnico, tampoco ayudó que el BCRA haya decidido cambiar nuevamente la metodología para licitar Leliq, volviendo al esquema anterior tras apenas un día de licitación desdoblada, y bajando el coeficiente de pases pasivos. El BCRA quiso que los bancos compitan agresivamente en la licitación para bajar la tasa y no sólo no lo lograron sino que el tipo de cambio pasó de estar 2% abajo a cerrar apenas arriba. Igual los bonos en dólares subieron algo hoy, y fue un buen día, dentro de todo. Pero, como conclusión, diría que no hay que ponerse complacientes porque hoy fue un día bueno en los mercados internacionales y acá ni se notó. Como recomendación, wait-and-see porque hay más riesgos a la baja que upsides en el camino.

 

Ahora bien, ¿para Cristina cambia algo? Intuyo que una victoria de Ramón Rioseco la hubiera impulsado, pero tampoco la coronaba…ni viceversa.

P: Con el correr de las elecciones, el reloj avanza y va a importar cada vez menos si gana o pierde, sino si juega o no. Esa incógnita es la que afecta las decisiones locales. Esto y las decisiones basadas en números producidos para quedar bien con el cliente. Rioseco parecía convencido de haber tenido hasta 10 puntos de ventaja. Hacia la batalla nacional, incluso en el sprint de desdoblamientos, Unidad Ciudadana va a tener que seriamente revisar sus fuentes para tener algo parecido a una estrategia. Nacionalizar la elección puede que haya sido el punto débil en Neuquén y, con una agenda marcadamente localista de acá en adelante, quizás lo recomendable sea que Cristina sea la candidata de Cristina y que el resto lo sea de su propio distrito. Hoy parece que la estrategia es tratar de mantener el arco en cero los 90 minutos, esperar que todo se empioje solo y en el minuto 91 mandarla a ella a cabecear. ¿Puede funcionar? Sí, pero, como plan, no es muy bueno.

 

Volvamos, como dice Diego Falcone, a “la” dólar. Aun ponderando que la situación cambiaria no pase a mayores y el dólar repte en estos niveles, y hay motivos para pensar que será así, el daño ya está hecho. Digo, la inflación de marzo llegará en la zona de 4%, abril no estará muy lejos y, con tasas en la zona de 60%, la recuperación de la actividad se aleja aún más. Igual, Marcos Peña dice que está todo bien y la gente no vota con el bolsillo…

PM: Sí, y la Justicia es independiente. Es un clásico recurso en épocas de vacas flacas. Si la economía volara, el Gobierno solo hablaría de eso. La valoración de la gestión económica del Gobierno es pobre y, hasta las PASO, sólo puede empeorar más por eso que mencionás: un eventual nuevo salto en el dólar. ¿Es lo único que importa? No, por cierto, pero es lo que más influye. Te diría que (Mauricio) Macri debe sumar votos porque hoy está clavado en 30% y, como decimos los economistas, con riesgos a la baja. Sin la economía será difícil y quizás sea hora del Plan B.

 

¿Habla de María Eugenia Vidal? Ese es el “Plan V”…

PM: Sí, eso.

P: Perdón, pero eso es política ficción. Lo que puede pasar es que haya algún cambio en la oferta electoral. Me refiero a algún game-changer como una alianza con el peronismo moderado o, cuanto menos, una parte de él. Que, dicho sea de paso, será indispensable en 2020 y más allá. Lo planteó aquí en El Economista Julio Burdman la semana pasada. Allí está la llave de la victoria, pero Marcos y Jaime bloquean cualquier salida creativa…

 

Hablemos de la gran novedad del día de la fecha: Córdoba. ¿Qué pasó? Podían haber ido todos juntos y se la dejaron servida a los peronistas…

P: “El Gringo” Schiaretti debe estar exultante. Iba a ganar igual, pero ahora va a ser por goleada. La cosa es así. La interna entre Ramón Mestre y Mario Negri era la opción por default y lo anormal hubiera sido que el primero aceptara el dedazo porteño por el segundo. La imposición de Negri fue un gesto de autoridad de Mauricio Macri y, más allá de que los radicales se van a quedar sin la provincia y sin la capital, la jugada del Presidente salió bien.

 

¿Cómo bien? No lo sigo, explique…

P: Sí, transmite liderazgo por parte de Macri, un amigo suyo mantiene la gobernación y disciplina a los radicales. Si de tener provincias se trata, ya tiene a la de Buenos Aires y la Ciudad Autónoma.

 

Más allá de eso, preocupa lo que dijo Eduardo Fidanza en La Capital de Rosario el domingo y se huele entre los boinas blancas. “Cambiemos es un matrimonio por conveniencia”, describió. ¿Se puede sostener el “amor”? Cada vez hay más enojo en uno de los lados de la cama…

P: Si ganan las presidenciales, puede ser y dependerá de cómo diriman cargos, atribuciones y funciones hacia adelante. Si pierden, Cambiemos es historia y el peronismo vuelve a su faceta hegemónica y se abre un nuevo ciclo largo. Muy interesante esa entrevista con Fidanza, por cierto. Sobre todo, lo de la agenda anticuada del peronismo. Eso, más la división de la oferta, puede impedir que vuelva a su sitio natural: el poder. En otras condiciones, se haría un picnic electoral.

 

Más aún con las macanas que no deja de hacer el Gobierno. ¿Vio lo del “bono” de Nicolás Dujovne? Pasó algo por lo bajo, por suerte…

PM: Sí, solo en Twitter y algún portal de barricada. Parece que no todos los mercados de bonos están cerrados. Un poco más de un palito de sobresueldo: 26.000 Unidades Retributivas. No debería aceptarlo. Está buscando inversores en Estados Unidos y ni siquiera trae su dinero a Argentina. Y estas son las que cosas que nos enteramos. Imagináte las que no salen a la luz.

 

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