Un mal arranque para la gran esperanza del Gobierno

22 de febrero, 2019

Más exportaciones

Por Alejandro Radonjic 

 

El Gobierno sabe que 2019 será un año complejo para la economía real y, de hecho, los principales componente de la demanda van a caer: consumo, inversión y gasto. Por eso, el PIB caerá 0,5% (en promedio) en el año. El declive no será mayor porque, en teoría, las exportaciones van a volar arriba de 20% por el “efecto cosecha”, el nuevo dólar y la apertura de nuevos mercados. Las exportaciones, a su vez, serán clave para sostener la recaudación y acercarnos al déficit 0%. Además, y no menos importante, para hacer sustentable el reequilibrio externo porque no puede basarse enteramente en el ajuste vía importaciones.

 

Sin embargo, esas aspiraciones no arrancaron 2019 con el pie derecho. Así lo informó ayer el ICA del Indec. El dato sobresaliente es que las exportaciones cayeron 4,7% interanual, cortando una rachita de tres meses de subas. Apenas se exportaron US$ 4.586 millones en enero y la variación fue sólo por caída de precios: las cantidades se mantuvieron firmes. La situación, por sectores, fue mixta. Por un lado, los productos primarios avanzaron 12,6% y las manufacturas agropecuarias, 6,5%. Sin embargo, las manufacturas industriales se hundieron 24,3% y combustibles y energía, 27,4%.

 

La expectativa, hacia adelante, es algo mejor, sobre todo, cuando llegue la cosecha gruesa y, sobre todo, las liquidaciones, además de una mano desde Brasil.

 

Más allá de eso, hubo superávit comercial, aunque muy por debajo de lo esperado: fue de apenas US$ 372 millones, contra expectativas en la zona de US$ 1.000 millones.

 

Eso fue posible por el desplome importador, que sigue: las compras cayeron 26,5% hasta US$ 4.214 millones. Todos los rubros cayeron y varios de manera pesada, como bienes de capital (-41%), bienes de consumo (-34,4%) o vehículos de pasajeros (-57,1%).

 

Hubo superávit pero fue de apenas US$ 372 millones, contra expectativas de US$ 1.000 millones.

 

 

Los socios

 

En enero los principales socios comerciales (tomando en cuenta la suma de exportaciones e importaciones) fueron Brasil, China y Estados Unidos, en ese orden. Las exportaciones a Brasil alcanzaron US$ 705 millones y las importaciones desde ese país, US$ 742 millones. El saldo comercial fue deficitario en US$ 37 millones. Las exportaciones a China sumaron US$ 265 millones y las importaciones, US$ 810 millones. El déficit comercial en este caso fue US$ 545 millones. Las exportaciones a Estados Unidos sumaron US$ 272 millones y las importaciones desde ese país alcanzaron US$ 693 millones. Así, el déficit con Estados Unidos en enero fue de US$ 421 millones. Estos tres países en conjunto absorbieron 27,1% de las exportaciones de Argentina y abastecieron 53,3% de las importaciones.

 

Más detalles

 

Dentro de las importaciones, las mayores caídas correspondieron a vehículos automóviles, tractores, velocípedos y demás vehículos terrestres (US$ 550 millones menos); combustibles minerales, aceites minerales y productos de su destilación (US$ 146 millones menos); computadoras y teléfonos incluidos sus partes y piezas (US$ 111 millones menos) mientras que las importaciones de porotos de soja excluidos para siembra aumentaron US$ 258 millones.

 

Las principales caídas de las exportaciones correspondieron a biodiésel y sus mezclas (US$ 149 millones menos); aceites crudos de petróleo (US$ 119 millones menos); maíz excluido para siembra (US$ 102 millones menos); oro para uso no monetario (US$ 63 millones menos) y harina y pellets de la extracción del aceite de soja (US$ 43 millones menos).

 

Por otro lado, las exportaciones que más crecieron correspondieron a trigo y morcajo (US$ 172 millones); aceite de soja (US$ 138 millones); cebada –incluida la cervecera– (US$ 65 millones); porotos de soja excluidos para siembra (US$ 50 millones); tubos y perfiles huecos sin costura de hierro o acero (US$ 35 millones) y carne y despojos comestibles (US$ 26 millones), entre otros productos.

 

Las exportaciones serán claves para sostener la recaudación y acercarnos al déficit 0%.

 

Los expertos

 

“Para 2019 esperamos que la balanza comercial vuelva a arrojar superávit, que estimamos en US$ 7.000 millones y, de ser así, sería el mejor saldo desde 2012”, dijeron desde LCG. “La mejora vendrá, sobre todo, del lado de las exportaciones, que estimamos rondarán los US$ 71.000 millones, US$ 9.000 millones más que en 2018 y alcanzarán el valor más alto desde 2014”. A su vez, el crecimiento estará asociado a la mejora de la cosecha, a la recuperación del crecimiento esperado para Brasil y la ganancia de competitividad tras la devaluación también ayudarán. A su vez, “golpeadas sobre todo por la debilidad de la demanda, la caída de las importaciones también ayudará a mejorar el resultado del intercambio”. En total, dijeron en LCG, “esperamos un retroceso cercano al 2%”, cerca de los US$ 64.000 millones.

 

Desde Ecolatina, dijeron: “Si bien los datos del intercambio comercial de bienes de enero obligaron a recortar nuestra proyección para 2019, proyectamos un superávit de por lo menos US$ 6.000 millones, es decir, 1,3% del PIB”.

 

Abeceb también hizo su lectura: “Entendiendo que la baja en las exportaciones de enero se debió a fenómenos temporales en el rubro manufacturero, y que con el correr de los meses se irá sintiendo en la balanza comercial con mayor intensidad la recuperación del sector agropecuario (mientras que) la dinámica de las importaciones seguirá en vuelo bajo por la depreciación cambiaria y el contexto recesivo, seguimos sosteniendo nuestra expectativa de un superávit de US$ 8.500 millones a fin de 2019”.

 

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