El boom del cannabis medicinal avanza, con Jujuy como epicentro

8 de febrero, 2019

Por Julián Doyle

 

El Gobierno de Gerardo Morales viene siendo noticia por muchos frentes. Algunos más tormentosos, como el encono judicial con la organización liderada por una piquetera provincial o la autorización a abortos no punibles en menores de edad. Además, desde hace un tiempo Jujuy viene siendo el espacio geográfico del país elegido por el Gobierno de Mauricio Macri para las nuevas industrias que ya mueven millones en todo el mundo, como son las energías renovables y ahora, el anuncio de inversiones para producir cannabis con fines medicinales.

 

La Ley Nacional 27.350, aprobada por unanimidad y en trámite exprés por el Congreso en marzo de 2017 y promulgada un mes después por Macri, regula el uso del cannabis medicinal, la investigación médica y científica, y garantiza el acceso gratuito al aceite que se extrae de la planta, que en un principio se está importando desde Estados Unidos. De esa forma, Argentina se suma a Colombia, Chile y Uruguay.

 

El autocultivo de cannabis para producir el propio aceite y que reclaman ONG independientes como Mama Cultiva quedó excluido de la legislación y, por lo tanto, sigue siendo ilegal.

 

Así las cosas, la compañía estadounidense Player’s Network Inc. (Green Leaf Farms) y el Gobierno de Jujuy anunciaron a fines del 2018 un joint venture para desarrollar la granja de cultivo y producción de cannabis más grande del mundo en un campo de 14.000 hectáreas que abastecerá tanto al mercado nacional como internacional. En un comienzo, se estima que en el segundo semestre de 2019, Green Leaf Farms Jujuy y Cannabis Avatãra Sociedad del Estado tendrán como objetivo abastecer al país con todos los aceites de CBD (Cannabidiol) necesarios para llevar a cabo los ensayos clínicos en hospitales para estudios de epilepsia refractaria. El gobierno jujeño también firmó cartas de intención con la chilena Knop y la canadiense Aphria.

 

Además, el acuerdo incluye producción de cáñamo industrial y uso médico de marihuana para exportación a Estados Unidos, Canadá y otros mercados internacionales emergentes donde estos productos son legales. La finca hasta ahora se dedicaba mayormente a la caña de azúcar y el tabaco.

 

“La finca tiene 14.000 hectáreas –afirmó Gastón Morales, hijo del gobernador y presidente de Cannabis Avatara–. Todas las fases de producción, incluyendo la elaboración del aceite, estarán en manos de esta compañía”. La tierra que se ha asignado para el joint venture es casi 1.000 veces mayor que la mayor granja legal de cannabis en Estados Unidos. “En el plazo de dos a tres semanas hacemos la primera importación de semillas y comenzaremos con el plan de cultivo piloto. Una primer etapa de germinación en ambiente controlado y de ahí la transferencia final a campo abierto. Creemos que en junio de este año vamos a tener la primera cosecha. Y entre agosto y noviembre esperamos sacar el primer lote de aceite de cannabis legal de Argentina”, amplió.

 

El lunes pasado, el Ministerio de Seguridad liderado por Patricia Bullrich concedió habilitación al lugar llamado “Casona de Don Plinio Zabala de Finca El Pongo (Ruta Provincial Nro. 1 – Ciudad de Perico Departamento del Carmen, de la provincia de Jujuy) para el uso medicinal de la planta de cannabis, sus derivados y tratamientos no convencionales, mediante la resolución 76/2019”, señala el texto oficial

 

Buenos Aires

 

A fines del año pasado, el bloque de diputados de Evolución presentó un proyecto en la Legislatura de la Caba para que el cannabis medicinal pueda ser accesible a los que lo precisan por prescripción médica. “A la fecha el proyecto aún no ha ingresado a comisión, aunque el oficialismo manifiesta la voluntad de tratarlo también quiere acordar con los representantes de Salud y del Poder Ejecutivo, y quedaron en darnos la respuesta en estos primeros meses para buscar un consenso en un nuevo proyecto o avanzar con el nuestro”, explica el diputado impulsor de la iniciativa, Leandro Halperin, ante El Economista.

 

Al respecto de los avances en el norte del país, Halperin considera: “La experiencia jujeña es el primer avance importante, nos parece bien que sea el Estado el principal encargado de investigar y procurar la obtención del cannabis, acompañamos esta iniciativa y estamos a la expectativa de los primeros resultados para ir midiendo el impacto. Queda mucho por explorar y hay que aprender de las experiencias que se están dando en el país como lo de Jujuy o las investigaciones en el Hospital Garrahan “.

 

Cruzando la General Paz también hay noticias de la ola verde. Investigadores de la UNMdP (Universidad Nacional de Mar del Plata) tendrán su propio laboratorio público de producción de medicamentos. Una vez superada esa primera etapa, el INTA será el encargado del cultivo de las plantas de cannabis sativa. El municipio de General La Madrid, a 238 kilómetros de Bahía Blanca, fue el primero en aprobar el cultivo para fines medicinales. En La Plata también se dio la asociación entre una universidad, el Conicet y el Inta, y ya hay docentes de la Facultad de Ciencias Exactas que estudian los misterios de cuatro cepas de esta planta, que fueron “creadas” por los cultivadores locales para ayudar a enfermos.

 

Tierra del Fuego

 

En medio de una ola de calor inédita para la provincia, por el decreto 116/19, el Gobierno de fuegüino promulgó la Ley 1.277 de uso medicinal de la planta de cannabis y sus derivados, estableciendo así un marco regulatorio para su utilización con fines terapéuticos y paliativos, abarcando más patologías que la ley nacional, a todos los síndromes y enfermedades crónicas, y a las que estime el médico tratante.

 

La cobertura y prestación médica y asistencial estarán garantizadas por el sistema público de salud y deberán ser incorporadas como prestaciones obligatorias a los servicios que brinda la Obra Social de la provincia de Tierra del Fuego (Osptdf), aunque sigue estando prohibido el autocultivo.

 

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