Varias provincias sin definiciones, y frentes abiertos en Cambiemos

7 de enero, 2019

En las provincias que Cambiemos no gobierna, las disyuntivas están relaciones con como definir los candidatos sin internas

 

Las miradas están puestas en la provincia de Buenos Aires, donde la gobernadora María Eugenia Vidal duda sobre si desdoblar la elección de su distrito o no. Por el peso demográfico que tiene y por ser el distrito que le permitió a Cambiemos dar el golpe de efecto. Pero las indefiniciones e, incluso, los frentes abiertos atraviesan varias provincias. En las que Cambiemos gobierna, el calendario electoral aparece como la mayor incógnita, ligada a las especulaciones y la estrategia conjunta del frente para intercalar victorias entre las victorias probables de gobernadores peronistas. En las que Cambiemos no gobierna, las disyuntivas están relaciones en como encarar el desafío y, sobre todo, cómo definir a los candidatos.

 

En Córdoba, por caso, los precandidatos son dos, que sacaron varios cuerpos de ventaja a otros dos que también habían mostrado sus pretensiones. El intendente de la ciudad capital, Ramón Mestre, y el diputado nacional, Mario Negri. Ambos radicales. El primero con dominio de la estructura de su partido a nivel provincial. El segundo con mejores vínculos con Casa Rosada. Más atrás quedaron el diputado Héctor Baldassi, del PRO, y Luis Juez, del Partido Nuevo. Mestre pretende definir la candidatura a través de internas abiertas, mientras que Negri, por medio de un acuerdo(hasta ahora imposible) o un combo de encuestas. Sin definiciones y con el calendario acotado por la decisión de adelantar las elecciones más de lo acostumbrado por el gobernador peronista Juan Schiaretti, que va por la reelección, la elección interna parece un camino sin retorno, que sólo puede detener la Casa Rosada, más inclinada a evitar ese desgaste.

 

Otro distrito sin definiciones en cuanto a candidatos y metodologías es Tucumán. El economista y exministro de Hacienda, Alfonso Prat Gay, mostró sus intenciones de ser candidato, con varias recorridas a cuestas, y también algunos recelos de radicales y peronistas integrantes de Cambiemos que no lo sienten como “propio”. Entre ellos, José Cano y Domingo Amaya, que compartieron la fórmula que fuera derrotada por Juan Manzur, en 2015. La senadora nacional Silvia Elías de Pérez es otra de las posibilidades, con visto bueno de un sector del Gobierno.

 

En Entre Ríos, Cambiemos no tiene precandidatos de peso. Descartado el ministro del Interior, Rogelio Frigerio y cuestionado Sergio Varisco, con varias denuncias en la Justicia, aparecen el diputado nacional Atilio Benedetti y el intendente de Chajarí, Pedro Galimberti, ambos radicales, y el actual intendente de Basavilbaso y presidente provincial del PRO, Gustavo Hein. Sin poder ganar centralidad. Mientras que en La Pampa, la disputa parece definida entre el diputado nacional y radical Daniel Kroneberger y el exsecretario de Deportes Javier Mac Allister, por el PRO, luego de un cruce de acusaciones entre los socios de la alianza.

 

Otras tres provincias con pujas y dificultades son La Rioja, Catamarca y San Luis. La primera es la que el Gobierno ve con más expectativas. Allí el senador nacional radical Julio Martínez aparece como candidato “natural”, pero el intendente peronista de la ciudad capital, Alberto Paredes Urquiza, gana fuerza como opción posible. Por cierto, generando recelos entre la UCR y la Casa Rosada. En Catamarca, hoy Cambiemos está más atento a cuestionar (judicialmente, incluso) la eliminación de las PASO que dispuso la gobernadora Lucía Corpacci que a ver la forma como elige candidatos. El radical Eduardo Brizuela del Moral, dos veces gobernador y diputado nacional; el peronista Raúl Jalil, intendente de San Fernando del Valle, aparecen como los mejor posicionado, pero son los únicos del espacio. En San Luis, en tanto, el peronista Claudio Poggi pretende volver a administrar la provincia, esta vez con apoyo de Casa Rosada. Fue el candidato a senador del frente en 2017 por Cambiemos y podría serlo a gobernador. Enrique Ponce, intendente de la capital y otro hombre cercano a la gobernadora de Santa Cruz, Alicia Kirchner, surgió como alternativa, y generó riespideces en el frente puntano.

 

Entre las que gobierna Cambiemos, Mendoza es la provincia más complicada. Sin reelección por impedimento constitucional, el gobernador Alfredo Cornejo pretende controlar su sucesión. Su ministro Martín Kerchner y el intendente de Capital, Rodolfo Suárez, son dos posibilidades que evalúa. Omar De Marchi, intendente de Luján de Cuyo y dirigente del PRO, es una alternativa, que sería la preferida por Casa Rosada.

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