¿Por qué separar los comicios provinciales?

7 de enero, 2019

Por Nicolás Cereijo Director de Argentina Elections

 

La discusión acerca de la separación de los comicios provinciales de los nacionales es una buena excusa para saber qué ocurrió en años anteriores. La política siempre se la rebusca y sale airosa, por más que se le busquen excusas de costos.

 

El retorno de la democracia, además de buenos recuerdos, trae un dato de color: fue la única elección en la que absolutamente todas las provincias realizaron sus comicios en simultaneidad con la presidencial.

 

El 2003 presentó una situación excepcional de haberse elegido Presidente y congresistas nacionales en distinta fecha. La gran mayoría de las provincias eligieron al gobernador en la misma fecha que la segunda, salvo La Rioja y San Luis que lo hicieron el 27 de abril, fecha de los comicios presidenciales.

 

Hecha esta aclaración, es interesante hacer notar que La Pampa y Buenos Aires fueron las únicas en realizar siempre en simultaneidad ambos comicios. Curiosamente, la primera ya rompió el hechizo al anunciar que tendrá PASO el 17 de febrero y las generales el 19 de mayo. Por su parte, la única que podría perder el invicto es la madre de todas las batallas, donde se esperan novedades para febrero.

 

¿Hay una postura partidaria homogénea? Claramente no. Otro síntoma más de la provincialización. Recientemente, en nombre del costo, el PJ bonaerense advirtió el costo que llevaría la separación de los comicios.

 

Curiosamente, sectores que fueron criticados por defender las PASO con argumentos del costo de las mismas. Es que los argumentos económicos suelen ser mezquinos.

 

Andy Tow sostiene en su grandioso blog (gracias por la generosidad de datos que nos facilita la tarea a los investigadores) que las PASO son funcionales a los intereses de la Casa Rosada, porque baratas o caras, le dan mano a los armadores nacionales a seguir armando en un sistema político cada vez más provincializado. ¿Será por eso que Marcos Peña y su gente la critican pero la sostienen? Yo creo que fervorasamente que sí.

 

La separación de comicios lejos de ser una excepción va siendo la regla, y su correlación es netamente política: tan sencillo como los beneficios del efecto “arrastre” que contiene la actual lista “sábana”. Se trata, simplemente, de conveniencia.

 

Para cerrar, viendo que la separación de comicios será propia del conjunto de reformas políticas y electorales que la democracia genera, me pregunto qué pasará si se llegara a aprobar la reforma política (actualmente naufragando en el Congreso).

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