Por qué no se van a desdoblar las elecciones en Buenos Aires

7 de enero, 2019

Por Juan Radonjic

 

En esta época, son habituales los análisis sobre lo que puede ocurrir durante el año que acaba de iniciarse. Pero también convendría tener en cuenta lo que no va a ocurrir en 2019 pese a todo lo que se dice y escribe. Por ejemplo, puede anticiparse que no habrá primarias en Cambiemos por la candidatura presidencial. Hacerlo debilitaría a Mauricio Macri y al candidato radical no lo votaría un gran número de sus propios correligionarios porque sería visto como una decisión funcional a los intereses del peronismo/ kirchnerismo que se beneficiaría con una pelea interna en Cambiemos. Y no hay una figura dentro del radicalismo cuya candidatura cuente con el apoyo de todos los sectores internos. La afirmación de Ricardo Alfonsín de que Martín Lousteau le ganaría una primaria a Macri carece de sustento en las encuestas y los antecedentes electorales. Tampoco habrá una gran primaria dentro del panperonismo, Cristina Kirchner nunca participaría de ella porque no considera pares a sus eventuales competidores en esa instancia. Si ella es candidata, será el fruto de una decisión personal, no consecuencia de haber ganado una primaria. Y pensar que pueda competirpor la gobernación de Buenos Aires, como se lee y escucha en estos días, entra en la categoría de política ficción.

 

En la lista de cosas que se dijeron durante 2018 sin el mínimo rigor analítico y sin ningún fundamento, figuran, entre otras, la suspensión de las primarias o la existencia de un plan B o V para que la candidata a la Presidencia por Cambiemos fuese María Eugenia Vidal ante la caída de la popularidad de Macri.

 

Lo nuevo

 

El último capítulo de esta saga es el desdoblamiento de las elecciones en la provincia de Buenos Aires. Esa alternativa, que es alentada por algunos sectores cercanos a la gobernadora porque consideran que aumentarían sus chances de ser reelecta y favorecería a los candidatos a intendentes de Cambiemos en el GBA porque contarían con la tracción de la candidatura de Vidal mientras que sus rivales no tendrían el empuje de Cristina Kirchner, dado que no competiría en esa instancia, tampoco se va a concretar.

 

Algunas de las razones por la cual se terminará desistiendo de la idea de desdoblar las elecciones de Buenos Aires son las siguientes:

 

  • Vidal desdibujaría su perfil que la diferencia positivamente de otras figuras políticas porque ante un proceso electoral buscaría adecuar las reglas en su beneficio. Se tendría que concentrar en modificar normas electorales y a buscar acuerdos con otras fuerzas políticas para ese fin. Podría ser criticada por dedicarle a esas negociaciones un tiempo que le restaría a la tarea de gobernar.

 

  • Debilitaría la imagen de Macri porque la única lectura posible del desdoblamiento es que los candidatos bonaerenses no quieren compartir la boleta con él porque consideran que su influencia electoral es negativa. En La Plata hay quienes afirman que un triunfo previo del oficialismo en Buenos Aires le daría un gran impulso a la campaña nacional en la cual una fortalecida Vidal podría tener un papel destacado. Pero ¿cómo hace Cambiemos en la provincia para pedir el voto para reelegir a un presidente con el cual no quiso compartir la boleta? Si la prioridad es reelegir al Presidente como siempre señala Marcos Peña, desdoblar las elecciones en Buenos Aires no parece un buen camino.

 

  • Un tercer motivo es que se abriría una brecha riesgosa entre La Plata y la Casa Rosada. Seguramente la puja no involucrará a Macri y a Vidal pero muchos funcionarios bonaerenses entienden que sus colegas de la Nación no tienen la misma sensibilidad social que ellos y eso se paga en términos electorales en el conurbano. Y si esa diferencia queda expuesta en la campaña, Cambiemos no se beneficiaría.

 

  • Por otra parte, en el caso de Buenos Aires es difícil argumentar que es necesario darles la posibilidad a los ciudadanos de que se concentren primero en la elección local y luego en la nacional porque en el GBA, que concentra dos tercios del padrón, la identidad bonaerense está diluida y se vota en función de criterios políticos nacionales. Además, los cortes de boleta son abundantes en la provincia, por lo cual sería subestimar al votante suponer que no sabe discernir entre las distintas categorías de candidatos.

 

Si lo que pretende Cambiemos es lograr un triunfo en algún distrito en medio de una supuesta ola de éxitos peronistas en las provincias que adelantarán las elecciones, puede desdoblar en la CABA y en Mendoza. Además, la mayoría de los triunfos del peronismo serán encabezados por figuras políticas locales distantes de Cristina que por lo tanto no los capitalizaría para su eventual candidatura presidencial.

 

Son muchos los argumentos que llevan a concluir que no habrá desdoblamiento en Buenos Aires aunque se seguirá hablando de ello por un tiempo más.

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