Ciclotimia sin pausa: de subas a bajas en cuestión de horas

23 de enero, 2019

 

Por Luis Varela 

 

Después del feriado que hubo el lunes en Wall Street, la verdadera reapertura semanal de negocios que marcó ayer la Bolsa de Nueva York le propinó al mundo un fuerte bajón en los activos de riesgo y un masivo corrimiento de los inversores a posiciones más cautelosas.

 

Tal como viene ocurriendo desde septiembre del año pasado, los tenedores de activos tienen la sensación de que el valor de los papeles está cerca de máximos y que cualquier estornudo puede generar un desbarranque de proporciones: eso precipita ventas, pero como las malas noticias no terminan de llegar, los compradores van barriendo abajo y, en consecuencia, los precios están en un sube y baja permanente desde hace más de cien días.

 

El lunes, con feriado en Nueva York, el Banco Mundial y el FMI difundieron malos pronósticos sobre el crecimiento de la actividad global y el propio gobierno de China salió a confirmar que en 2019 crecerá menos que a lo largo de los últimos siete años de gran expansión. Y ayer, para rematar esos semáforos, aparecieron reportes indicando que el gobierno de Donald Trump rechazó una oferta de China para llevar adelante negociaciones comerciales preparatorias, y eso fue suficiente para que todos los números apuntaran hacia abajo.

 

Así, con gran ciclotimia, muchas veces detrás de rumores que no pueden confirmarse, los inversores se montan sobre tendencias de último minuto, generando subas exageradas o bajones importantes, provocando gran inestabilidad en los precios no sólo de las acciones, sino también de los bonos y de prácticamente todos las commodities.

 

El buey que tiró del carro ayer fue otra vez Wall Street, con caídas del 1,2% al 2% en los índices de la Bolsa. El descenso en Nueva York generó una ola vendedora en otros mercados. Hubo una baja del 0,9% en la Bolsa de San Pablo y del 0,6% en la de México.

 

Pero por supuesto, la bolsa más inestable de todas (que sube de más cuando otras suben y que baja en exceso cuando otras bajan) fue la de Buenos Aires. Ayer, con casi $ 700 millones operados, el índice Merval de papeles líderes cayó nada menos que 3,6%, cortando una racha de cinco subas seguidas, y anotando el mayor bajón en cinco semanas.

 

El 80% de lo operado en acciones se transó en once papeles: Galicia reunió el 14% del total operado, YPF y Tenaris tuvieron el 12% cada una y Repsol el 11%. Con esa estructura, en los extremos hubo una suba del 8% para Banco Rio – Pref. y Bodegas Esmeralda y alzas del 1% al 4,2% para Petrolera del Conosur, Longvie, Richmond, Molinos y Santander Río. Con bajas del 3% al 8,6% para Grimoldi, Camuzzi Gas, Banco Supervielle, Central Puerto, Tenaris, Mirgor, Comercial del Plata, Quickfood, banco Macro, YPF, TGLT, TGN, Gas Cuyana, Metrogas, Galicia y Boldt. Pero probablemente lo más preocupante del día fue una caída de absolutamente todas los ADR argentinos que cotizan en Nueva York. Bajaron todas, sin excepción, con descensos del 1% al 5%.

 

La baja en el precio de las acciones generó en todos lados una mayor compra de bonos: los inversores van tomando posiciones cautelosas. Afuera, fundamentalmente, hubo subas importantes en los bonos de Canadá y Estados Unidos. Y en el mercado local, con buen volumen de negocios, los bonos argentinos resistieron, con el 90% de lo operado en bonos transado en apenas cuatro títulos: AY24 60%, AO20 24%, DICA 3% y A2E2 2%.

 

En los extremos se vieron subas del 1% al 6,5% para los bonos AA37C, TVPY, PARAC, TVPAD, RNA21, PAY0, AA26D, AA22 y BD2C9. Y bajas del 1% al 2,3% para los bonos DICAC, BPMD, DICA, DICAD, AC17, DIA0D, AA37, DIA0, PBF23, AA37D, AC17D y CUAP. En suma, los bonos argentinos subieron, pero como la suba fue menor que el aumento de otros bonos, el riesgo país subió 10 puntos hasta 682 puntos.

 

Pero la movida de los inversores no fue sólo saliendo de las acciones y metiéndose en los bonos. Sino también favoreciendo la toma de posición en dólares, por sobre otras monedas. Por eso ayer el dólar subió contra casi todas las divisas, sobre todo en Brasil, en donde mostró un rebote consistente, con Jair Bolsonaro dando un discurso antibolivariano en Davos.

 

En Buenos Aires, en cambio, el dólar siguió débil. Se difundió una gran noticia: la Argentina tuvo en diciembre el mayor superávit comercial mensual de los últimos años, pese a lo cual se cerró 2018 con un gran déficit, pero 55% más bajo que el anotado en 2017.

 

Así, el dólar siguió con tendencia bajista, lo cual obligó al Banco Central a seguir comprando billetes verdes para intentar mantenerlo dentro de la banda cambiaria. La autoridad monetaria compró US$ 50 millones, pero a lo cual el mayorista volvió a colocarse abajo del piso de la banda.

 

El dólar minorista oficial bajó 14 centavos hasta $38,59, el blue cerró sin cambios a $38,75 y hubo una baja de 20 centavos para el dólar mayorista hasta $37,50, 14 centavos abajo del piso de la banda cambiaria. Al tiempo que las reservas del BCRA crecieron en US$ 57 millones, hasta US$ 66.486 millones.

 

Debido a este movimiento, el resto de las monedas también bajó: medidos en pesos, la libra esterlina cayó 13 centavos hasta $48,62, el real bajó 23 centavos hasta $9,84 y el euro se desplomó 39 centavos hasta $42,61.

 

Con esa realidad cambiaria, el Tesoro renovó el 100% de las Letes que vencían (US$ 1.061 millones) con una tasa del 4,5% anual. Al tiempo que el BCRA siguió bajando la tasa de las Leliq: la achicó del 57,13% a 56,94% anual. Mientras que los bancos bajaron la tasa de los plazos fijos chicos, a 43% anual, pero mantuvieron en el 48% la tasa de los plazos fijos grandes. Con un verdadero terremoto en el sector bancario porque el Banco Nación decidió abandonar ADEBA, la cámara que nuclea a los bancos. Eso sucedió mientras pagaron US$ 700 M por la accionista mayoritaria de Visa y con una gran multa a Mastercard.

 

Por último, el temor a una menor actividad mundial también afectó a las commodities. Hubo una baja del 2,1% para el petróleo: volvió a S$ 52,77 por barril. Los metales preciosos estuvieron firmes: tanto el oro como la onza de plata subieron 0,4%. Los metales básicos evolucionaron mixtos: el aluminio rebotó 2,4%, pero el cobre bajó 0,7% y el níquel cayó 1,5%. En Chicago hubo una suba del 0,7% para el trigo, pero con baja del 0,7% para el maíz y del 0,8% para la soja. En Rosario el maíz subió 0,7%, pero el trigo bajó 1,2%, el sorgo cedió 1,1% y la soja achicó 0,7%. Y con todo ese movimiento, hubo un repunte del 1,2% para el bitcoin con subas de hasta el 3% para el resto de las criptomonedas.

 

Te puede interesar

Dejá un comentario


Dejá un comentario