Estiman pérdidas por US$ 2.300 millones en el norte por inundaciones

30 de enero, 2019

 

Las inundaciones, dificultad que enfrenta este año el sector agrícola, deja para esta campaña pérdidas en el norte del país por US$ 2.300 millones. Así lo estimó Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), que en base a los cultivos de soja, maíz y girasol contabilizó los daños entre pérdidas de volumen cosechado, áreas fuera de campaña por anegamientos, cierre de ventanas de siembra y el efecto por descuentos de calidad en la comercialización.

 

De acuerdo con lo analizado por CRA, el impacto sobre la agricultura es de aristas múltiples en el norte del país, ya que afectó al girasol en pie con pérdida total de lotes, y lo poco que se puede cosechar de esta planta tendrá que someterse posteriormente a los respectivos descuentos por calidad (manchado y humedad), algo que según la organización también sucederá con la soja, a la cual además se les suma junto con el maíz la imposibilidad de completar los planteos de la rotación de segunda y de tercera, actividad típica de esta zona.

 

“Los rubros más afectados son los de algodón y girasol, porque son cultivos que las lluvias los tomó en un momento en donde ya no hay vuelta atrás y ya se perdió todo. Los otros, como la soja, hay tiempo todavía y si se compone un poquito el clima tal vez se puede cosechar algo en algunos lugares”, dijo a El Economista Dardo Chiesa, presidente de CRA, que estima que las lluvias afectaron a más de 7.000 hectáreas de algodón y esto representa un estimado de US$ 7 millones que se deben sumar a la cuenta de pérdidas.

 

Para el caso del arroz, los daños se concentran en la provincia de Corrientes. De acuerdo con CRA, los lotes que estaban en floración se perdieron, aunque los que todavía no han empezado a espigar aún tienen una chance. La organización estimó pérdidas de cerca de 4.000 hectáreas, que implica un aproximado de US$ 6 millones. Este cultivo también se verá afectado por los descuentos por manchado.

 

En tanto, desde la Secretaría de Agroindustria indicaron a este diario que aún no pueden estimar el impacto económico de las pérdidas como producto de las inundaciones, y que la contabilización se realizará después de que disminuya el anegamiento, que implicará varias semanas.

 

Según indicó Chiesa, el promedio de inundación en los campos de producción agropecuaria de la zona norte del país es de entre 60 y 70%, aunque hay muchos departamentos con afectación del 80% y en algunos casos la inundación llega a ser del 100%.

 

Sector ganadero

 

“Los más afectados son los del sector pecuario, porque si se va el agua del campo de alguna manera pueden volver a sembrar, es cuestión de meses. Pero si se muere una vaca, hay que recuperar ese capital perdido. Es muchísimo más dinero el que se pierde”, aseguró Chiesa en diálogo con este diario, aunque indicó que en este momento, hasta que no pase la inundación, es incierto estimar las pérdidas en esta actividad.

 

Según el titular de CRA, para contabilizar las pérdidas de este sector, además de los animales muertos, hay que sumar el descarte de vientres y los terneros que después mueren por estar separados de sus madres, y añadir los daños en las pasturas, campos e instalaciones. Por lo tanto, el impacto es de gran magnitud: “Ya hay frigoríficos de la zona que están diciéndoles a las autoridades que la faena del próximo año está comprometida, porque va a haber mucha menos hacienda”, señaló Chiesa.

 

Además, advirtió sobre el riesgo de este fenómeno. “Esto ya es un problema social, escapó del sector agropecuario. Los pueblos del interior de toda esa zona corren peligro de convertirse en pueblos fantasmas, porque en la medida en que estén las pérdidas la cadena de pagos se va a cortar y ahí todo el mundo vive del campo. Yo creo que todavía no se ha tomado conciencia de lo que pasa”, puntualizó Chiesa.

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