Sica busca frenar el paro y contener las paritarias

La CGT se reunirá este jueves y definirá si fija la fecha del preanunciado quinto paro general o si vuelve a posponer la decisión

Sica quiere la reforma laboral y agrupar a las cámaras empresarias

 

La Asociación Bancaria acordó ayer con las cámaras ABA y Adeba una mejora salarial del 12% y estiró su paritaria al 44,4% para todo 2018. Así, se sumó a los acuerdos de Camioneros, Sanidad, Petroleros y Judiciales, que ya había firmado entre el 40 y el 45%. Para evitar que ese número se convierta en una pauta generalizada, además de desactivar el paro general que la CGT podría convocar esta semana, el ministro de Producción y Trabajo, Dante Sica, busca reunirse hoy con la mesa chica de la central obrera y representantes de algunas de las principales cámaras empresarias. Con las invitaciones cursadas, el temario propuesto incluye un posible bono de fin de año, entre otras variables para contener los reclamos gremiales ante la suba del desempleo y el desplome del salario real.

 

La CGT se reunirá este jueves y definirá si fija la fecha del preanunciado quinto paro general o si vuelve a posponer la decisión, como hizo sorpresivamente la semana pasada. En los últimos días, los gremios del transporte y otros sectores presionaron para que se concrete la medida en reclamo de respuestas del Gobierno ante la crisis. Además de un plus para los trabajadores registrados en diciembre, la central exige una contención de los despidos para los próximos meses (que serán los más duros en materia de actividad) y un pago extra para jubilados, también a fin de año.

 

En ese marco, Sica busca un acuerdo que frene la huelga (que esta vez sería de 36 horas y con movilización), en momentos en que el impacto de la inflación y la recesión en la realidad de los trabajadores da lugar a un avance de la conflictividad social, a pocas semanas del siempre movido diciembre.

 

¿Nueva pauta?

 

Pero ese no es el único objetivo de la mesa de negociación con sindicalistas y empresarios. El Ejecutivo se hizo eco de la preocupación empresaria por las revisiones paritarias que estiraron los acuerdos de algunos sectores a entre el 40% y el 45%. Por caso, el titular de la UIA, Miguel Acevedo, pidió que haya “un liderazgo del Gobierno para empezar a encauzar las paritarias”. La alternativa del bono responde a estas inquietudes. Pero las disparidades entre las distintas ramas de actividad hacen que sea difícil pensar en un complemento salarial transversal a todos los sectores.

 

Una fuente cercana al ministro de Producción le dijo a este diario que aún no está confirmada la posibilidad de discutir el bono, pero sí reconoció que el Gobierno no quiere que el 40-45% se expanda a las revisiones de sectores que hoy tienen acuerdos vigentes en torno al 20% o menos para evitar un salto grande.

 

El coordinador del Observatorio del Derecho Social de la CTA Autónoma, Luis Campos, le explicó a El Economista que es difícil que el 40-45% termine sumando tantos socios como en su momento tuvo el Club del 15%. “Dependerá mucho de la situación de cada actividad y de si el Gobierno fomenta una recomposición en general o no. Hay mundos muy distintos. Están aceiteros y bancarios, cuyos empleadores tienen espalda para dar aumentos muy importantes, y otros sectores donde la recesión y la crisis está pegando mucho –como metalúrgicos, construcción, comercio, estatales–, donde va a ser complicado que se logren incrementos salariales en torno al 40-45%. Va a haber una brecha grande y habrá que verlo caso por caso”.

 

Con todo, los ajustes por encima del 40% no salvarán un 2018 de retroceso para el salario real. “Respecto de la inflación de 2018, son acuerdos que van a permitir no perder tanto o, en algún caso, quizás empardar. Eso para la comparación punta a punta. Pero tomando el ciclo paritario (en Camioneros, es junio-junio), hay un desfase temporal que para si sirve para empardar o no con la inflación, uno debería esperar a ver qué va a pasar con el IPC entre ahora y el final del ciclo paritario. Pero los aumentos llegan tarde. Es similar a lo que pasó en 2016, con meses de una pérdida de poder adquisitivo muy importante que hacia fin de año recién empieza a recuperar un poco. Pero lo perdido no se recupera todo”, advirtió Campos.

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