Precipitaciones, las dos caras de la moneda

15 de noviembre, 2018

 

El AgBarometer, el primer índice de confianza del productor argentino, difundido días atrás por la Universidad Austral, indicó que tanto en el corto como en el largo plazo, la principal preocupación de los productores es el clima. Tan es así que un mismo evento climático impacta positiva o negativamente según la zona y la época del año. Mientras las intensas lluvias de los últimos días beneficiaron las zonas agrícolas y ganaderas del Chaco al mismo tiempo ponen en duda las previsiones de siembra de soja en el centro y norte de Santa Fe.

 

Santa Fe

 

Las intensas lluvias de los últimos días en la provincia de Santa Fe, con registros de más de 300 milímetros en algunas zonas, pusieron en duda que se vayan a cumplir las estimaciones de siembra de soja para la presente campaña, que al inicio de las actividades fue calculada en 925.000 hectáreas.

 

De acuerdo al informe de la Bolsa de Comercio de Santa Fe, las lluvias tuvieron incidencia en la cosecha del trigo y en la siembra de la soja, con la paralización de las actividades y los inconvenientes generados en los caminos rurales que se tornaron intransitables y dificultaron el movimiento de camiones, cosechadoras y sembradoras.

 

Según el informe, se registraron precipitaciones acumuladas entre 135 y 310 mm, con algún sector puntual de 385 mm, con variadas intensidades e incluso caída de granizo en localidades de los departamentos Castellanos y General Obligado. “Esta situación presentada generó en el sector productivo grandes interrogantes, complicaciones y escenarios repetidos como las campañas 2016/17 y 2017/18”, subrayaron desde la Bolsa santafesina.

 

En el caso de la soja, además de obligar la interrupción de la siembra, las lluvias dejaron lotes con superficies inundadas, encharcadas y con planchado de los suelos, con riesgo de mala o nula germinación de lo recién sembrado e incluso la mortandad de plantas ya emergidas. Desde la entidad estiman que para este cultivo se llegó a un grado de afectación por lluvias del 40% de lo ya sembrado, lo cual representa 129.500 hectáreas.

 

En relación al trigo, el proceso de cosecha fue detenido, faltando la recolección del 35 % en los departamentos del norte del área, 65% en los del centro y el 100% en los del sur. Como consecuencia de la situación climática , advirtieron que “se debería a futuro considerar una pérdida en los rendimientos, como así también en la calidad del producto”.

 

Chaco

 

Por su parte, el ministro de Producción del Chaco, Marcelo Repetto, afirmó: “Las lluvias de los últimos días beneficiaron a todas las zonas agrícolas y ganaderas de la provincia”. En este sentido, aclaró en diálogo con Télam que “felizmente no se dieron precipitaciones en exceso, por lo cual tanto para el sector agrícola, en la campaña 2018/19, como para la actividad ganadera, significó un beneficio”.

 

Según comentó, la superficie sembrada de girasol alcanza alrededor de 480.000 hectáreas, y estiman que en algodón lograrán 180.000, lo que significaría 30% más que el año pasado. También señaló que se cosechó todo el trigo y que “va muy bien el cultivo de la soja de primera”.

 

Asimismo, remarcó que “en la zona este de la provincia, que es propicia para la actividad ganadera, las lluvias favorecieron a las pasturas naturales e implantadas, por lo que los técnicos y productores estimaron que estamos frente a una situación deseable”.

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