Mayor exportación láctea generaría 8.100 empleos

16 de noviembre, 2018

 

En los últimos años, el complejo lácteo sufrió un fuerte retroceso y a lo largo de 2018 la situación de los tamberos se ha vuelto crítica como consecuencia de tener costos en dólares e ingresos en pesos. Por lo tanto, el productor lechero se encuentra en una encrucijada entre mantener o cerrar el tambo.

 

Según un estudio de la Universidad Nacional de San Martín (Unsam), la recuperación del sector seguramente provendrá de una mayor participación del país en el comercio mundial de productos lácteos, a la vista que el mercado interno está estancado. “El gran desafío del sector es aprovechar las condiciones favorables con las que cuenta Argentina para incrementar su competitividad en el mercado internacional”, resaltan Adrián Cabello y Agustina Ciancio, autores de la investigación.

 

Crecimiento

 

Entre 2008-2017, Argentina mostró un comportamiento errático en el escenario mundial. Sin embargo, para Cabello y Ciancio teniendo en cuenta el desempeño de las exportaciones en 2017 (US$ 720 millones), y la tendencia creciente en el presente año, el país debería producir en forma adicional 480 millones de litros de leche en 2019 que, una vez transformados en productos y subproductos lácteos, se orienten al mercado externo.

 

Esta mayor producción le permitiría alcanzar el ritmo de crecimiento que tuvo el comercio mundial del sector lácteo desde 2008, mejorando su posicionamiento frente a los principales exportadores. A partir de ese momento, las exportaciones mundiales del sector lácteo se incrementaron 23,6% en valor y 20,2% en volumen. Por lo tanto, desde la Unsam estiman que se requiere un incremento de las exportaciones de productos lácteos por casi 482 millones de litros de leche equivalentes para el próximo año. Este supuesto implica un crecimiento en forma directa de casi 4,8% en la actividad tambera.

 

Empleo

 

Los analistas advierten que “de acuerdo a las estimaciones del PIB para 2018 y al nivel de precios de septiembre de 2018, este crecimiento en la exportación de litros de leche equivalente genera un incremento en la economía de 0,056%”. En este sentido, explican que tal expansión no es sólo a partir de la mayor actividad esperada en el sector tambero y en la industria láctea, sino que también se considera la mayor demanda de granos forrajeros y pasturas y, por otro lado, sectores como los de la elaboración de envases, estrechamente vinculados a las etapas industriales.

 

En el estudio, señalan que si bien este impacto puede parecer un valor relativamente bajo, es sumamente importante para este complejo, debido a las relaciones intersectoriales que presenta como así también por la relevancia que posee para las economías regionales. Al respecto, es fundamental tener en cuenta que gran parte del empleo generado por este incremento de las ventas al exterior se produciría en localidades del interior, favoreciendo el arraigo de la población. Al ponerle números a la generación de puestos de trabajo, indican que la recuperación de Argentina en el comercio mundial de lácteos implicaría casi 8.100 puestos adicionales de trabajo, directos e indirectos, o su equivalente en horas de trabajo considerando rendimientos constantes a escala.

 

De estas 8.100 fuentes de trabajo, detallan que aproximadamente cuatro de cada diez empleos se generarían en sectores primarios, vinculados principalmente a la actividad en los tambos, los cultivos forrajeros y los servicios agropecuarios. Por su parte, un tercio de los nuevos, se crearían en el sector industrial

 

Recaudación

 

Desde el punto de vista fiscal, la recaudación nacional no sólo se incrementaría debido a los mayores niveles de actividad. Según Cabello y Ciancio, el impulso en la generación de empleo determinaría un crecimiento en el consumo y, en consecuencia, en el pago de impuestos. En rigor, subrayan que “propiciaría una mejora en los ingresos de la seguridad social, permitiendo el pago equivalente de 8.000 jubilaciones por año o más de 44.000 AUH mensuales”.

 

Por otra parte, resaltan que la reimplantación de los derechos de exportación ($3 por dólar exportado) determinaría un aumento en las arcas nacionales por un monto de $490 millones.

 

Frente a este escenario 2019 marcado de optimismo, Cabello y Ciancio aseguran que “Argentina cuenta con el potencial para ampliar su participación en el comercio internacional de lácteos. Para alcanzar este objetivo, deberá no sólo incorporar nuevos mercados sino también diversificar y ampliar los ya obtenidos”.

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