“En la guerra comercial China-EE.UU. hay una ventana de oportunidad”

29 de noviembre, 2018

Entrevista a Sergio Cesarin

Entrevista a Sergio Cesarin Centro de Estudios sobre Asia del Pacífico e India (Untref-Conicet) Por Javier Fuego Simondet

 

Los chispazos de la guerra comercial entre China y Estados Unidos abren resquicios para la Argentina, oportunidades que la cumbre del G20 que se inicia mañana puede ayudar a viabilizar. Para Sergio Cesarin, coordinador del Centro de Estudios sobre Asia del Pacífico e India de la Universidad de Tres de Febrero y el Conicet, en el marco de ese enfrentamiento entre gigantes “hay una ventana de oportunidad para proveer más productos agroindustriales”. En diálogo con El Economista, el sinólogo aclara que la bilateral entre Macri y Donald Trump está un nivel de importancia igual o un poco superior a la cumbre con el mandamás asiático.

 

¿Qué se puede esperar del encuentro que tendrán Macri y Xi Jinping en el marco del G20?

Se confirma la idea de una Argentina con una relación cada vez más estrecha con China, esto de la alianza estratégica entre ambos países se confirma a través de esta reunión de alto nivel. En segundo lugar, están las expectativas argentinas de apertura del mercado chino. La perspectiva de apertura del mercado de carnes, todo lo que sea homologación fito y zoosanitaria es importante para Argentina. Esos capítulos seguramente aparecerán en el paquete de acuerdos. Otro capítulo que puede aparecer es el de las cuestiones financieras. La ampliación del swap es un punto importante, es un mecanismo que está activo y que Argentina aplica. Otro capítulo importante es todo el interés de China por participar en proyectos de infraestructura. Hay varios subpuntos relevantes, como tratar de construir la central nuclear, que es un tema de debate interno en el Gobierno, pero en el que China tiene particular interés. Otro punto es participar en proyectos financiando corredores, rutas y parte del proyecto de obra pública que tiene el gobierno nacional en función de generar mejoras en la conectividad, sobre todo en la salida a puertos. Y esperemos que haya más claridad para Argentina en términos de provisión de soja u otros cereales, porque en la guerra comercial con EE.UU. hay una ventana de oportunidad para proveer más productos agroindustriales.

 

¿Es la bilateral con Xi Jinping la reunión clave de este G20 para Macri?

Desde el punto de vista de la cantidad de acuerdos que estarán puestos sobre la mesa, podría decirse que sí. Pero la reunión que va a mantener con Trump es importante. Recordemos que si Argentina está disfrutando de algún tipo de escenario de estabilización financiera es gracias al FMI. La aceptación por parte de este organismo del paquete crediticio viene dada por una sugerencia o indicación desde Washington, desde el Gobierno de Trump. La reunión con Trump es importante en función del presente de las relaciones bilaterales, pero también de su futuro, si hay un plan de inversión, un canal de financiamiento que pueda proveer EE.UU. La agenda es un poco distinta con EE.UU., porque hay cuestiones de seguridad regional en las que la Argentina quiere jugar un papel. Pondría en un nivel superior la reunión con Trump, o la emparejaría con la de Xi Jinping.

 

¿Qué otros vínculos con países asiáticos serían importantes hoy para el país?

Si miro con el rostro proasiático que yo puedo tener, hay países como Indonesia, que son economías importantes en Asia, con alta tasa de crecimiento, mercados permeables para las colocaciones argentinas de alto crecimiento. Con Malasia o Vietnam, son mercados cada vez más atractivos para las exportaciones argentinas. Cuando otros mercados se han cerrado, estos países se están abriendo a compras del sector agroindustrial argentino. Japón sigue siendo un socio relevante. Si suponemos que el Mercosur se redefiniera y quisiera activar una agenda externa, estarían en carpeta acuerdos con Corea del Sur y con Japón. Es importante la aproximación y el diálogo, a través del premier Narendra Modi, con la India, que es la economía en desarrollo que más crece en el mundo, más que la China, prácticamente un 8% anual en 2018. Ojalá hubiera un G20 de una semana, para que pudiera hablar y cerrar negocios con todos. Jugar con India, con Indonesia, con Rusia.

 

¿Hay demasiada expectativa puesta en la reunión de Trump y Xi por la guerra comercial, o en efecto puede haber resultados concretos?

Mis expectativas no son altas, más bien son bajas. Estas plataformas de aproximación son útiles, obviamente que el G20 cumple una función importante. Sin duda que habrá aproximación bilateral, un saludo, tal vez algunas palabras entre ellos en las que ambos se digan ‘Sigamos conversando, tenemos que llegar a un acuerdo, no es bueno para ninguna de las dos partes’. Me parece que es un puntapié para que se siga negociando, o para que se profundicen las negociaciones. Pero, de ahí a un formal compromiso o a medidas concretas hay una distancia. Los presidentes pueden dar un inicio de partida para después bajar instrucciones a sus cuadros de funcionarios, pero no me parece que sea el escenario para una resolución cuasi definitiva para una tensión bilateral que tiene muchos componentes. El económico y comercial es uno, tal vez es el emergente de otras diferencias más profundas, que son de orden estratégico.

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