G-20: dudas, desafíos y expectativas oficiales

26 de noviembre, 2018

G-20 en Argentina

 

El Gobierno intenta mostrar la realización de la cumbre del G20 en nuestro país como una señal de confianza del mundo a la gestión de Cambiemos y, más precisamente, al cambio de política exterior que lleva adelante desde diciembre de 2015. A su vez, que Argentina es parte de la mesa que toma las decisiones importantes en el complejo mundo de la diplomacia y las relaciones internacionales.

 

Pero llega a esta cumbre más apremiado de lo que esperaba, allá por junio de 2016, cuando en Japón se decidió que Buenos Aires sea la sede de la edición de 2018. La crisis cambiaria, las zozobras financieras, la índice de inflación anual más alto desde 1991, el acuerdo de apuro con el FMI y las mayores incertidumbres políticas abrieron un cono de sombras, que se convierten en dudas por estos días. A lo que se suma, por cierto, las cuestiones ligadas a la seguridad del evento, retroalimentadas tras los incidentes en la final de la Copa Libertadores de América, que finalmente no se pudo jugar durante el fin de semana.

 

La cumbre, que comienza el viernes y se extiende hasta el sábado, estará atravesada por el conflicto comercial entre Estados Unidos y China. Será el telón de fondo y uno de los nudos de la discusión. Si habrá mención explícita en el texto definitivo, redactado en por consenso, sobre esta cuestión es una de las incógnitas, más allá de las menciones sobre el necesario multilateralismo y la reivindicación de los sistemas de arbitraje en disputas o controversias. El éxito de la cumbre de alguna manera será medido por cuánto puedan avanzar (o no) el norteamericano Donald Trump y el chino Xi Jinping en esta materia.

 

En cuanto al Gobierno argentino, las expectativas están marcadas por reivindicar su rol de anfitrión y, sobre todo, aprovechar las relaciones bilaterales que se establezcan. El presidente Mauricio Macri, por caso, tendrá encuentros cara a cara con Trump; Xi Jinping; el presidente de Francia, Emmanuel Macron; el de Rusia, Vladimir Putin, y la primera ministra británica, Theresa May, entre otros mandatarios. “Muchas de las reuniones serán útiles para atraer inversiones en obra pública y sumar participaciones al proyecto de Vaca Muerta”, destacó el canciller Jorge Faurie, a cargo de los últimos detalles de la organización. Y agregó que en el caso de May se incorporará a la agenda bilaterales la ampliación de los vuelos comerciales a las Islas Malvinas. “Es importante tener con el Reino Unido un vínculo basado en la confianza”, agregó. El cambio climático, el futuro del trabajo y la seguridad alimentaria serán otros de los temas que formarán parte de los debates.

 

Las jornadas comenzarán el viernes 30, en Costa Salguero, con el “retiro de líderes”, por la mañana, en el que sólo participarán los mandatarios miembros del G20, a solas y sin acceso para países invitados, organismos internacionales ni miembros de las comitivas. Luego se realizará la tradicional “foto de familia”, con todos los mandatarios participantes y como parte de la bienvenida oficial. La primera jornada se completará con una serie de encuentros bilaterales y una cena de gala en el Salón Dorado del Teatro Colón. El sábado 1º, en tanto, se desarrollará la segunda sesión de debates, también en Costa Salguero.

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