El FMI aprobó el rumbo económico de Chile

El país trasandino crece (y con poca inflación) y tiene los desequilibrios controlados

El FMI pasó por Chile a realizar la revisión anual estipulada en el artículo 4° y ponderó la marcha de la situación económica.

 

“La economía chilena está recuperándose de una desaceleración prolongada que comenzó con la caída de los precios del cobre en 2011 y que se ha acentuado en los últimos años. Gracias a un marcado repunte de la actividad minera y no minera, que obedece asimismo a una sólida confianza, el crecimiento económico en el primer semestre de 2018 ha sido el más pujante que se ha registrado desde 2012”, dicen desde el organismo y esperan que el PIB crezca 4% en 2018 y 3,4% en 2019.

 

El nivel general de inflación se acercó en meses recientes a la meta de 3% fijada por el Banco Central de Chile, “debido en parte a los precios de la energía y la depreciación del peso (chileno), pero la inflación subyacente ha estado subiendo más lentamente, frenada por la capacidad ociosa que aún existe en el mercado laboral”, dice el reporte. Los precios subirán 2,9% en todo 2018 y 3% en 2019.

 

“La fuerza laboral creció a un mayor ritmo que el empleo en los últimos trimestres, con el consiguiente aumento de la tasa de desempleo, pero la calidad del crecimiento del empleo mejoró, y los trabajos remunerados en el sector privado representan una proporción cada vez mayor del empleo”, dijeron desde el FMI.

 

Tras varios años de continuo deterioro, se prevé que en 2018 el saldo fiscal general registre una mejora sustancial de 1% del PIB, debido a un aumento de los ingresos provenientes del cobre y a una disminución del gasto. El déficit cerrará 2018 en 1,7% y 2% del PIB, respectivamente, en 2018 y 2019.

 

A la vez, el Banco Central de Chile inició la fase restrictiva del ciclo en octubre, con un aumento de la tasa de política monetaria de 2,5% a 2,75%, pero manteniendo una orientación acomodaticia. “El sistema bancario está en general bien capitalizado, el nivel de morosidad de los préstamos sigue siendo bajo, y recientemente se adoptó una nueva Ley Bancaria con la que se pretende eliminar las diferencias con respecto a los requisitos de solvencia mínima de Basilea”, dijo el reporte.

 

Las perspectivas

 

“A medida que se cierra la brecha del PIB y se normaliza la política monetaria, se proyecta que el crecimiento converja gradualmente hacia su potencial a mediano plazo de aproximadamente 3%. Se proyecta que la inflación continúe rondando el nivel fijado como meta por el Banco Central de Chile, gracias a un sólido marco institucional de política monetaria y expectativas inflacionarias ancladas”, dice y agrega: “La consolidación fiscal gradual que se ha anunciado debería ser suficiente para que a comienzos de la década de 2020 la relación deuda/PIB se estabilice cerca del 27%. Teniendo en cuenta la recuperación económica y un empeoramiento proyectado de los términos de intercambio, se prevé que el déficit en cuenta corriente aumente a alrededor de 2,5% del PIB en 2018-19, para después disminuir a aproximadamente 2% del PIB a mediano plazo”.

 

“Los principales riesgos a la baja se derivan de un entorno externo incierto, relacionado sobre todo con el creciente proteccionismo, la marcada constricción de las condiciones financieras mundiales, y un crecimiento más débil de lo esperado en los principales socios comerciales de Chile. Los riesgos al alza para las perspectivas están vinculados a la rápida implementación de las reformas estructurales anunciadas recientemente y al repunte de la inversión, que ha sido más vigoroso de lo esperado”, concluye el reporte.

 

Por eso, la evaluación del board fue favorable. “Los directores ejecutivos señalaron que la recuperación económica está encaminada, las perspectivas son favorables y los riesgos están equilibrados. Coincidieron en que la economía ha estado en gran medida protegida de la reciente volatilidad en la región, gracias a los sólidos fundamentos de la economía y a un tipo de cambio de libre flotación que ha hecho las veces de amortiguador”, dijeron e hicieron hincapié en la importancia que tiene en adelante abordar los obstáculos estructurales al crecimiento potencial.

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