El dólar se fortalece (aunque Trump no quiera)

Ayer subió 0,2% contra una canasta de monedas y alcanzó su valor más alto en diecisiete meses

 

Donald Trump quiere un dólar más débil, pero el mercado no parece dispuesto a darle el gusto. Ayer subió 0,2% contra una canasta de monedas y alcanzó su valor más alto en diecisiete meses. Luego de haber retrocedido durante 2017, el dólar comenzó un rally alcista a mediados de abril que no tiene miras de detenerse.

 

Detrás de la trepada del dólar hay factores que no se van a modificar en el corto plazo. La economía estadounidense crece al 3%, superando el desempeño de la zona euro que no logra despegar.

 

Por otra parte la Reserva Federal seguirá con su política de endurecimiento monetario, por lo cual el diferencial de tasas hará cada vez más atractivas las inversiones en activos nominados en dólares. El mercado descuenta que la Fed subirá la tasa en su reunión de diciembre y de esa manera, llegarán a cuatro en el año. Las opiniones están más divididas sobre lo que puede ocurrir en 2019 porque hasta hace pocos se proyectaban tres subas pero, luego de los últimos datos que mostraron que la tasa de inflación es baja, hay quienes plantean, dentro y fuera de la Fed, que las alzas deberían ser dos. En cualquier caso, va a contrastar con la estrategia del segundo banco central más importante del mundo que ya dejó en claro que no subirá las tasas hasta después del próximo verano boreal.

 

Todos los factores, por lo tanto, están alineados para que el dólar se siga fortaleciendo lo cual no es buena noticia para los mercados emergentes.

 

Mejora de los ingresos

 

Por otra parte, el Departamento de Trabajo de Estados Unidos informó ayer que los salarios crecieron 3,1% en el tercer trimestre de 2018 con relación al mismo período del año anterior. Se trató de la mayor suba registrada desde el segundo cuarto de 2008.

 

La combinación de una baja tasa de desempleo que se ubica en el 3,7% con una mejora de los ingresos lleva a que la Fed esté atenta a un posible recalentamiento de la economía. Hasta ahora, el remedio que ha encontrado para que ello no suceda ha sido la suba gradual de la tasa de interés. Y como ha resultado exitosa, nada indica que se vaya a modificar en el corto plazo, aunque como ocurre con el dólar, también en este caso muestra su disconformidad con la política monetaria.

 

Trump considera que la baja tasa de inflación no justifica la suba de tasas que tiene como efectos negativos potenciar al dólar y afectar el nivel de actividad.

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