Carne argentina para “burgers” por mollejas

28 de noviembre, 2018

Calculan que este año la industria produciría alrededor de 2,9 millones de toneladas con exportaciones por 500.000 tn

 

Por Eliana Esnaola

 

A horas de la llegada de Donald Trump al país para participar de la Cumbre de Líderes del G20, este lunes la Agencia de Inspección de la Sanidad Animal y Vegetal del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (Aphis/Usda) confirmó la reapertura, luego de diecisiete años, del mercado estadounidense para la carne vacuna argentina.

 

Tanto el sector público como privado y los eslabones de la cadena han celebrado el anuncio, que hace tiempo era esperado y reclamado por parte de la agroindustria argentina. Si bien faltan definiciones, ya se conocen algunos “detalles” en lo que respecta a este acuerdo de comercialización.

 

Víctor Tonelli, consultor ganadero e integrante de la Mesa de Ganados y Carnes en diálogo con El Economista, manifestó: “Recibimos la noticia con mucho entusiasmo y expectativa, vamos a ver cuando se pone efectivamente en marcha”, y agregó: “No había razón para que demorara tanto, salvo cuestiones vinculadas más a la administración estadounidense que a cuestiones técnicas”.

Ida y vuelta

 

El Ministerio de Producción y Trabajo, estima que el 80% del producto a exportar sería carne magra que demanda allí la industria para la producción de hamburguesas y que no es producida en cantidades suficientes por los productores estadounidenses. Mientras que el 20% restante serían cortes de alta calidad, producto “Premium” con características especiales. En este sentido, señalaron que “Estados Unidos autoriza la importación de todos los cortes de la carcaza, deshuesados, con excepción de la cabeza, pezuñas y menudencias”.

 

Al respecto, el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (Ipcva), resaltó que Estados Unidos paga buenos precios para la carne destinada a hamburguesas, en el orden de 15% superiores a los de otros destinos (rondan los US$ 4.000 la tonelada), y también por los cortes especiales de gran valor destinados a cadenas de restauración especializadas, por ejemplo el ojo de bife, y otros productos específicos, como el vacío para la cocina tex mex.

 

Al ser consultado, sobre qué pedirá a cambio Trump, Tonelli fue claro y contundente: “Esto es recíproco, lo mismo que pasó con Japón y la patagonia, “te abro y vos me abrís”. Seguramente van a exportar molleja como lo hicieron durante muchos años, y no deja de ser una buena noticia para el consumidor”.

 

De acuerdo a la cartera que conduce Dante Sica, Argentina contará con un beneficio de acceso de una cuota de 20.000 toneladas anuales que puesta en valor representaría de US$ 150 a US$ 180 millones, y las exportaciones que superen ese volumen deberán abonar otro arancel de ingreso de 26,4%. En este sentido, Tonelli aclaró: “No se trata de un límite de volumen, en todo caso, es arancelario”. En cambio, en cuanto a la exportación de carne vacuna estadounidense advirtió: “Ellos tienen que pagar el arancel del Mercosur para ingresar, la diferencia es que tenemos estas 20.000 toneladas libres de arancel, una ventaja dada en la época anterior”.

 

Efecto contagio

 

La reapertura del mercado, sgún Ulises Forte, presidente del Ipcva, no solamente permitirá nuevos negocios para el país sino que además, habilitará el paso por tierra a Canadá, otro aspecto muy esperado para abastecer un mercado abierto hace relativamente poco tiempo. Al respecto, Tonelli comentó: “Se podrían enviar entre 40.000 y 50.000 toneladas peso producto a Estados Unidos y Canadá cuando el flujo comercial ya esté maduro, va a ser viable, porque esto ha ocurrido y va a volver a suceder.

 

Por otra parte, el Ipcva señaló que esta apertura le confiere a Argentina un cierto ‘status sanitario’ no escrito a nivel global que posibilitará pensar en otros destinos del Caribe, como por ejemplo, Jamaica, iniciar las negociaciones con México, y “ayudará” en las negociaciones en curso con otros mercados muy exigentes y de alto valor, como Japón y Corea. Para Tonelli, es un salto importante y considerando las exigencias que tiene EE.UU y Canadá para abrir el mercado, llegar a este nivel es un avance y nos posiciona en un lugar destacado.

 

Por su parte, Daniel Pelegrina, presidente de la Sociedad Rural Argentina, también celebró la apertura y expresó: “La noticia es muy bienvenida en función de la importancia que tiene el mercado americano para la carne argentina; no solo en volumen sino también por lo que significa a nivel mundial, puesto que es un mercado muy exigente”, y añadió: “Sin dudas esto incidirá positivamente en la apertura de otros mercados que con esta novedad se quedan sin argumentos para permanecer cerrados a la carne argentina”.

 

Por último, y no menos importante, Forte remarcó que “esta apertura redunda en beneficios para toda la cadena de ganados y carnes y, por extensión, para todo el país, empezando por los miles de pueblos relacionados directa o indirectamente con la ganadería y la industria frigorífica” .

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