Baldassi pretende aprovechar la disputa entre Negri y Mestre

13 de noviembre, 2018

 

La carrera por la gobernación de Córdoba tiene varios anotados por Cambiemos. El intendente de la ciudad capital, Ramón Mestre, aparece como uno de los favoritos en ese lote. Por el hecho mismo de ser alcalde del principal distrito y por su control del radicalismo de la provincia, ratificado en agosto tras ser elegido como su presidente. Pero el diputado nacional Mario Negri mantiene sus chances. Su papel como presidente del bloque de la UCR y del interbloque Cambiemos en Diputados le ofrece visibilidad y peso a esas aspiraciones. En un duelo creciente, no exento de cortocircuitos, que amenazaba con extenderse hasta la hora de las definiciones.

 

No obstante, un sector del Gobierno, en particular y el PRO, en general, intentan meter una cuña en la discusión y envalentonar al candidato propio. Que hace rato figura entre los candidateables, pero rezagado. Se trata del exárbitro de fútbol Héctor Baldassi, diputado nacional y primer candidato de Cambiemos en 2017, cuando derrotara a Martín Llaryora y a Unión por Córdoba, por margen más amplio del esperado. Hace pocos meses se lo consideraba una “fija” para acompañar al candidato mejor posicionado entre los radicales. Sus promotores hoy miran encuestas y observan un alto nivel de conocimiento, que se combina con desempeño aceptable en la mayoría de ellas.

 

Desafío

 

Córdoba es un distrito caro a los sentimientos y simbología de Cambiemos. Allí nació el primer intento de coaligar a radicales y el PRO, bastante antes de la conformación del frente electoral tras el congreso de la UCR en Gualeguaychú. En septiembre de 2014, Pedro Dellarossa ganó la intendencia de Marcos Juárez y dio la bandera de largada. Luego, en las presidenciales de 2015, Córdoba le dio el espaldarazo que necesitaba la coalición. De hecho, en el balotaje, casi ocho de cada diez cordobeses que votaron positivamente lo hicieron por Cambiemos. Mientras que en las elecciones de medio término, logró vencer al peronismo del fallecido Juan Manuel de la ota y el gobernador Juan Schiaretti, con un amplio predomino en la provincia desde 1999.

 

Las elecciones a gobernador del año próximo todavía no tienen fecha. Pero se sabe que serán desdobladas y antes de las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias nacionales. Por lo que los tiempos parecen exiguos. Sobre todo, si se tiene en cuenta que Schiaretti (sin confirmación, todavía) irá por la reelección. Y que pretende ampliar los límites de Unión por Córdoba con una confluencia que se llamaría “Todos Somos Córdoba” y que también incluiría a un sector del kirchnerismo. Por lo menos, el del exintendente de Villa María, Eduardo Accastello.

 

En el Gobierno saben de la importancia de vencer en la provincia antes de las presidenciales y apuestan sus fichas para contener las disidencias y ordenar las rispideces entre los varios candidatos. A Mestre, Negri y Baldassi, también se le sumarían Luis Juez, a cargo del Instituto Nacional de Capacitación Política, dirigente de Partido Nuevo; y el dirigente radical Dante Rossi, eferente del núcleo alfonsinista Identidad Radical.

 

Jugada

 

La idea del PRO de Córdoba y del sector de Casa Rosada que apuesta por Baldassi, ya le encontró vice posible para levantar la apuesta y buscar una negociación necesaria en mejores condiciones. Se trata del también diputado Gabriel Frizza. El propio Frizza señaló ayer que en Cambiemos existe “voluntad de consenso” para resolver la fórmula sin internas, aunque consideró que si en la mesa de discusiones no hay acuerdo “se tendrá que recurrir a elecciones internas”. Y agregó: “En el PRO está prácticamente resuelto llevar una fórmula propia de Gobierno encabezada por Baldassi”.

 

Este esquema de Baldassi también tendría aliados radicales, a pesar de la disputa con dos pesos pesados del radicalismo cordobés. Por caso, el ministro de Defensa Oscar Aguad, dos veces candidato a gobernador por la UCR, y el legislador provincial Rodrigo de Loredo, que tendría intenciones de disputar la intendencia de la ciudad capital junto con la también legisladora del PRO, Soher El Sukaria. En ese armado también aparece Nicolás Massot, con aspiraciones de renovar su banca de diputados.

 

Mestre y Negri siguen dividiendo preferencias al interior del radicalismo y de Cambiemos, pero tienen en Baldassi un rival con aspiraciones y “banca” nacional.

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