“Un triunfo de Bolsonaro sería un salto a lo desconocido”

El Economista dialogó con el sociólogo Gabriel Puricelli

Entrevista a Gabriel Puricelli Sociólogo Por Néstor Leone

 

“Argentina se va a beneficiar de un Gobierno que restablezca la normalidad y va a sufrir si se prolonga la inestabilidad de un liderazgo imprevisible”. Esto señala Gabriel Puricelli, sociólogo y analista internacional, sobre el proceso eleccionario clave de Brasil, que tendrá su primer capítulo el domingo próximo y un casi seguro balotaje el día 28. Para Puricelli, “la normalidad” implica que quede en el camino de Jair Bolsonaro del Partido Social Liberal. Y un triunfo de Fernando Haddad del PT. “Con un oportunista como Bolsonaro, siempre inclinado a seguir los peores instintos de su base electoral, Argentina corre el riesgo de rispideces por posibles brotes de ultranacionalismo”, agrega en esta entrevista con El Economista.

 

¿Cuál es el panorama, a dos días de las elecciones?

Parece dibujarse una victoria de Jair Bolsonaro en primera vuelta. No hay una tendencia clara en cuanto a si él o Fernando Haddad han alcanzado su techo. Por lo cual es difícil arriesgar si el margen de la victoria estará por encima o por debajo de los 10 puntos. El estancamiento de la intención de voto hacia Ciro Gomes es un dato preocupante con vistas a la segunda vuelta, en tanto el suyo es el único electorado que se podría esperar que se vuelque, en su casi totalidad, hacia Haddad en segunda vuelta. Un dato a observar es si la suma Haddad-Ciro es mayor o menor que el total de votos del candidato ultraderechista.

 

El balotaje parece una certeza, ¿que variantes se pueden dar en esa instancia?

La dinámica del balotaje va a estar influenciada por varios factores: el margen entre el primero y el segundo este domingo, el volumen de votos que dé la suma Haddad-Ciro y la actitud de los líderes de los partidos que queden afuera. Es muy importante si el PSDB se inclina por el apoyo a Haddad que propone Fernando Henrique Cardoso o el apoyo a Bolsonaro que insinúan caciques como João Doria en San Pablo. También será relevante el resultado de los debates televisivos mano a mano, si es que Bolsonaro no los sigue rehuyendo.

 

¿Cómo caracteriza el voto a Bolsonero?

El voto de Bolsonaro combina dos factores: la base regional fuerte que siempre tuvo en Río de Janeiro y un voto de protesta antielitista más que antigubernamental en el sudeste (sobre todo, pero no sólo, San Pablo) y dentro de ese voto, el odio antipetista que promueven con fuerza desde 2014 en los sectores que apoyaron a Aécio Neves en las presidenciales de 2015 y los sectores (que incluyen a los anteriores) que se aliaron para destituir a Dilma Rousseff en 2016.

 

¿Cuánto puede cambiar la región en el caso de que gane Bolsonaro o que regrese el PT?

El regreso del PT sería una vuelta a la normalidad y un triunfo de Bolsonaro sería un salto a lo desconocido. El PT, si gana, va a estar obligado a alianzas todavía más amplias que las que sustentaron los gobiernos de Lula y Dilma, porque su representación parlamentaria va a ser menor y la fragmentación del Congreso, probablemente mayor. Va a estar obligado a ser un Gobierno de consensos, que probablemente mantenga algunos aspectos de política económica ortodoxa y que probablemente retome alguna ambición regional y global. Bolsonaro, por el contrario, puede llegar a potenciar la inestabilidad, radicalizando el sesgo ortodoxo de la política económica, buscando alimentar conflictos para construir una legitimidad de hombre fuerte y con probables dificultades para ser disciplinado en la construcción de alianzas parlamentarias. Por encima de cualquiera de los dos, puede llegar a planear la sombra de la tutela militar: por inercia (se han inmiscuido en el proceso político sin que nadie les pusiera límites y cualquier futuro presidente va a tener un poder bastante menguado como para ponerlos en caja), para asegurarse de que Lula siga preso y para apuntalar a un Bolsonaro que parece carecer de la disciplina que se requiere de un gobernante.

 

¿Qué impacto puede tener en Argentina?

Argentina se va a beneficiar de un Gobierno que restablezca la normalidad y va a sufrir si se prolonga la inestabilidad de resultas de un liderazgo imprevisible. En cada uno de sus escenarios se pueden esperar impactos económicos opuestos: o consolidación de la muy mediocre recuperación que está transitando ahora o un amesetamiento por incertidumbre. Con un oportunista como Bolsonaro, siempre inclinado a seguir los peores instintos de su base electoral, Argentina corre el riesgo de rispideces por posibles brotes de ultranacionalismo.

 

¿Qué es lo que prefiere el Gobierno de Macri, dado el carácter estratégico de la relación entre ambos países?

El Gobierno de Macri no ha emitido señales de sus preferencias, aunque es claro que el interés nacional argentino se verá fortalecido si se recupera cierta normalidad en Brasil. Haddad sí ha emitido señales de que buscará una relación constructiva con Argentina. Si la muy buena relación que hay hoy con Bolivia puede ser tomada como referencia, es de esperar que Argentina aprovechará la mano tendida de Haddad.

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