Renuncia de Schmid precipita los tiempos en la pelea por la CGT

Luego del paro del 25, el triunvirato perdió a una de sus partes y entró en crisis: diferencias internas entre sus líderes

 

El triunvirato perdió a una de sus partes. Desde ayer ya no son tres los dirigentes sindicales que están al frente de la CGT. El secretario general del gremio de Dragado y Balizamiento, Juan Carlos Schmid, le comunicó a la conducción de la que forma parte que dejará su cargo. Alega “motivos personales”, pero sus diferencias con los otros dos triunviros, Héctor Daer y Carlos Acuña, encabezan las razones no dichas. Luego del paro general del martes 25 de septiembre, la central pretendía cerrar filas y neutralizar las críticas de sectores díscolos dentro del consejo directivo, pero también entre los dirigentes más duros alineados con Hugo Moyano. La decisión del dirigente rosarino modificaría el tablero y podría precipitar los tiempos en la pelea por la conducción de la CGT, abierta a principios de año, cuando varios referentes dieron por concluida la etapa del triunvirato.

 

Schmid, hasta ayer por la noche, todavía no tenía renuncia presentada ni firmada. Pero sí era indeclinable. Hacía tiempo venía evaluando la posibilidad. Ya no se sentía cómodo. Y había bajado su grado de exposición. Ayer también se descartó que el dirigente retornase al moyanismo, como en un principio se sugirió. Schmid fue un histórico aliado del camionero y había llegado al triunvirato como representante del moyanismo, pero a fines del años pasado tomaron distancia. Es más, el dirigente de Dragado y Balizamiento no acompañó a Moyano en su crítica más dura al Gobierno y no participó de los actos del también presidente de Independiente de Avellaneda.

 

La relación con los Moyano sigue fría, sostienen. En especial, con Pablo, el segundo de Hugo en el sindicato. “Estaba la posibilidad que después del paro general se retirara, porque expresa muchas diferencias con la forma de conducir la CGT. Ojalá que próximamente haya una renovación total en la conducción”, señaló el hijo mayor del dirigente camionero. Varios sindicatos considerados díscolos podrían dejar el consejo directivo para acelerar esos tiempos. Entre ellos, se menciona el de los canillitas, los de peajes, los cerveceros y los del seguro.

 

Sus compañeros de conducción se mostraron sorprendidos por la decisión. Daer confirmó a la agencia NA, la renuncia de Schmid. “Es de público conocimiento”, señaló escueto. Y agregó que “las razones (del alejamiento) las tiene que comunicar él”. Daer, tras el paro, que consideraron exitoso, había tomado mayor relevancia y visibilidad. De hecho, ayer mismo había concedido entrevistas, en donde volvía a criticar al Gobierno por su política económica y también por su relación con la central obrera. “Este Gobierno no tiene sensibilidad sobre el trabajo y sobre los que sufren, este tema se resuelve políticamente”, señaló en declaraciones a Radio 10.

 

Schmid era el triunviro más crítico en relación con el Gobierno. Aun en momento en que tanto Acuña como Daer se mostraban “acuerdistas”. No obstante, no rompió filas y se mantuvo dentro de las decisiones conjuntas de la conducción. Además, Schmid promovió que los movimientos sociales se sentaran en la mesa de la CGT para integrarlos paulatinamente en la mesa de decisiones, proyecto que no prosperó por la resistencia de los popes de sindicatos tradicionales, temerosos de un posible “copamiento” de los espacios de poder en la central. El triunvirato pretendió prolongar indefinidamente su existencia, cuando no prosperó el confederal de agosto para definir las condiciones de la transición. El sector de los “gordos” e “independientes” tenía a Daer como su principal candidato, mientras Schmid había quedado con pocos aliados. Sin una de sus patas y más debilitado, tendrá que definir los pasos a seguir. La semana que hoy comienza seguramente traerá noticias en ese sentido.

Te puede interesar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *