Pese a las retenciones, la recaudación siente el impacto de la recesión

En septiembre los ingresos tributarios alcanzaron $295.812 M y crecieron 8 puntos menos que los precios: el plan déficit 0% ya genera dudas

 

Por Juan Strasnoy Peyre 

 

La recaudación tributaria de septiembre totalizó $295.812 millones y subió 32% interanual en términos nominales. Pero en plena escalada inflacionaria, que en el noveno mes encontró un nuevo pico, el número significa una caída en términos reales cercana a los 8 puntos. Pese a que gracias a las nuevas retenciones y a la devaluación se duplicaron los ingresos del comercio exterior, la recesión impactó en lo recaudado por los impuestos internos, que apenas creció 22% en conjunto. El plan déficit cero trastabilla y el propio titular de la AFIP, Leandro Cuccioli, admitió ayer que con las retenciones no alcanza para alcanzar el equilibrio fiscal y que se necesita buenos números de los tributos ligados a la actividad. En los primeros nueve meses del año, los ingresos tributarios crecieron 29% frente al mismo período de 2017, dato que también quedó por debajo de la inflación acumulada en ese lapso, que superaría el 31%.

 

Sin embargo, en una conferencia de prensa de la que participó El Economista, el administrador federal ponderó el resultado de septiembre: “La recaudación se mostró muy resiliente, muy robusta, en función de los datos de actividad económica que hemos tenido en los últimos meses, sobre todo en IVA e Impuesto al Cheque”.

 

Para corroborar la dimensión de la caída en términos reales, habrá que esperar hasta el 17 de octubre, cuando el Indec publique el IPC del mes pasado. Pero las estimaciones privadas plantean que septiembre habría tenido la inflación más alta desde abril de 2002, entre 6% y 7%, que estiraría la suba de precios interanual a alrededor de 40%.

 

Los impuestos que marcaron las mayores subas fueron el IVA neto (51,3% nominal); débitos y créditos en cuenta corriente, el llamado impuesto al cheque (36,4%) y los relacionados con el comercio exterior (102,5%).

 

En el caso del IVA, hubo una importante diferencia entre el componente aduanero (+74%), ligado al comercio exterior, el sector que mostró más dinamismo producto de la fuerte devaluación; el impositivo (+37,5%), vinculado a la actividad económica y el consumo, que sin desplomarse se ubicó por debajo de la inflación; y las devoluciones (-23,1%). Cuccioli asoció el dato del IVA impositivo “al proceso de formalización de la economía que está ocurriendo, porque claramente los índices de actividad con la que lo estamos comparando son negativos. Y el IVA se mantuvo creciendo por dos cosas: por todo lo que se ha hecho en términos de facturación apócrifa y por el crecimiento del 30% anual (en volumen) de las transacciones con medios electrónicos”.

 

El administrador destacó especialmente el rendimiento del Impuesto al Cheque. Explicó que hubo un día hábil menos que en septiembre del año pasado, es decir que si hubiera tenido la misma cantidad de días, habría crecido 42%. “Es un impuesto que seguimos mucho para ver qué pasa con la actividad porque es el que la muestra más en tiempo real. El IVA es a mes vencido. Por ende, este dato predictor del IVA del mes que viene”.

 

Sin embargo, el dato más resonante fue la duplicación de la recaudación vía tributos ligados al comercio exterior, que en conjunto significaron $23.676 millones. En el mes de la puesta en marcha del nuevo esquema de retenciones, como parte del paquete de medidas de ajuste del Gobierno de cara al déficit cero, los ingresos por derechos de exportación crecieron 165,2% hasta llegar a $13.207 millones. De ese número, el 22%, unos $2.900 millones, provino del reimplantado tributo. En plena profundización recesiva, en la AFIP esperan que las retenciones, combinadas con el nuevo nivel del tipo de cambio, sean el salvavidas de la recaudación durante los próximos meses. Sin embargo, admiten que para lograr efectivamente el déficit cero en 2019 necesitarán que el IVA tenga un buen desempeño. Y eso no está para nada garantizado. “Es de esperar que el IVA no dé números tan buenos en los próximos meses”, reconoció Cuccioli, aunque proyectó que “los derechos de exportación todavía tienen que trepar, a partir de la cosecha fina que va a dar meses muy fuertes”.

 

Pese a las retenciones, la recaudación siente el impacto de la recesión

 

Por otra parte, los tributos más golpeados de la recaudación de septiembre fueron Ganancias y los impuestos vinculados a la Seguridad Social, que apenas crecieron 14,6% y 22,2% nominal, respectivamente. Sobre Ganancias, el titular de la AFIP puso un matiz: “Tuvo un desempeño más flojo en términos porcentuales porque el año pasado en septiembre había caído el segundo anticipo para personas humanas; este año cae en octubre, con lo que vamos a ver ese mes un mejor desempeño relativo que va a compensar lo de septiembre”.

 

Pero la caída en Seguridad Social es sintomática. Se combinaron una fuerte caída del salario real, un retroceso del empleo registrado y el impacto de la reforma tributaria mediante el mínimo no imponible para las contribuciones patronales. Y el panorama no es alentador: todo indica que los ingresos provenientes del Sistema Integrado Previsional Argentino seguirán profundizando su hundimiento en términos reales.

 

Ingresos en recesión

 

Los analistas coincidieron en que el panorama presentado ayer por Cuccioli expresa el cuadro recesivo y adelanta preocupantes datos de actividad.

 

El economista jefe de Ecolatina, Lorenzo Sigaut Gravina, sostuvo que el resultado mostró que “la economía real profundiza su caída: en septiembre creció sólo 32% interanual contra una inflación de casi 40%” aun cuando “la suba de retenciones a las exportaciones de bienes abultó la recaudación”.

 

Por su parte, desde la consultora Allaria Ledesma destacaron que “los impuestos internos (asociados a la actividad) crecieron 22% interanual (con inflación de 38%), sugiriendo una mayor recesión. Y los impuestos externos crecieron 82% interanual (producto de la suba del tipo de cambió y los nuevos impuestos)”.

 

“Con la proyección de entre 6% y 7% de inflación para septiembre, este dato queda bastante abajo en términos reales. Evidencia la caída de la actividad y su impacto en la recaudación”, opinó el economista Agustín D’Attellis. Y mirando hacia 2019, remató: “El pretendido ajuste profundizará esta dinámica, y el déficit cero es inalcanzable”.

 

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