Nace el USMCA y se firmaría en Buenos Aires

A último momento Canadá decidió ser parte del acuerdo y Donald Trump lo presentó en la Casa Blanca como un gran triunfo

 

Donald Trump anunció como un gran éxito de su estrategia negociadora la decisión de Canadá, a último momento, de sumarse al acuerdo comercial que había firmado Estados Unidos con México a fines de agosto. De esa manera nació el USMCA (por sus siglas en inglés) en reemplazo del Nafta. A fines de noviembre los tres presidentes firmarán el nuevo acuerdo que requerirá, posteriormente, la aprobación de los parlamentos de cada país. El contexto político será distinto porque el 1° de diciembre asume la presidencia de México López Obrador y el Congreso de Estados Unidos tendrá otra composición luego de las elecciones legislativas del 6 de noviembre. Como a fines de noviembre los tres presidentes participarán del G 20, es probable que los presidentes firmen el acuerdo en Buenos Aires.

 

En una extensa presentación en la Casa Blanca, Trump, rodeado de muchos funcionarios, dio detalles del acuerdo logrado y no ahorró elogios para el actual presidente de México, también para quien lo reemplazará en el cargo, pero su reconocimiento a Justine Trudeau, con quien mantiene muchas diferencias, fue menos enfático.

 

Trump sostuvo que cumplió con una promesa de campaña durante la cual varias veces definió al Nafta como el peor acuerdo comercial que se haya firmado. En términos de política interna, ese discurso despierta adhesión en muchos sectores por el elevado déficit comercial que Estados Unidos tiene con ambos países. Los analistas políticos entienden que el acuerdo firmado será un activo para los candidatos republicanos y destacan que en las negociaciones se puso especial énfasis en cuidar a dos sectores políticamente muy sensibles: el automotriz y el lácteo.

 

 

Trump sostuvo que la clave de toda negociación es la reciprocidad y señaló que el acuerdo es bueno para los tres países involucrados. A su vez, cada uno de ellos se encargó de destacar lo que había logrado.

 

Para Canadá y México fue importante mantener el mecanismo de resolución de controversias que Washington quería modificar. Por otra parte, la suba de aranceles para el aluminio y el acero que impuso Estados Unidos seguirán siendo materia de negociación. El cambio más fuerte es en la industria automotriz porque se eleva el componente de producción norteamericana que tendrán que tener los autos y se exige determinado nivel salarial para los trabajadores del sector para evitar los aranceles cuando cruzan la frontera de un país a otro.

 

Ahora comienza una etapa de intensos debate sobre el contenido de los acuerdos pero, mientras tanto, ayer Wall Street festejó.

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