La urgencia de pensar en la innovación

En InnUBATEC 2018, referentes de diversos ámbitos destacaron las oportunidades que tiene Argentina en materia de innovación

 

Por Florencia Barreiro

 

“La capacidad de identificar, absorber y adaptar tecnologías es una parte clave de la historia de divergencia en el desarrollo de los países durante los últimos dos siglos”, destacó Paula Szenkman, Secretaria de Transformación Productiva del Ministerio de Producción y Trabajo de la Nación, frente al auditorio atento del nuevo encuentro de InnUBATEC. Inmediatamente después resaltó la poca inversión –0,5% del PIB– que la Argentina hace en I+D, frente a Brasil que invierte el doble, los países de la OCDE que destinan 2,5% e Israel con casi 4%.

 

El debate del tercer evento anual organizado por el Consejo InnUBATEC en el que convergen instituciones y empresas públicas y privadas, puso el foco esta vez en el “El futuro de la Innovación”. Se presentó como un tema que cuesta pensar más allá de la coyuntura pero que –según todos los disertantes– es necesario abordar para la transformación hacia un entramado productivo 4.0.

 

Szenkman consignó que sólo 34% de las empresas grandes en nuestro país hacen inversiones en tecnología más disruptivas. Entre las principales causas de este bache está la falta de financiamiento o la escasez de talentos, aunque también pesa el desconocimiento sobre el impacto de esas tecnologías. “Por eso resulta importante poner el foco en la medición de la economía digital y su impacto”, señaló. “ A pesar de la coyuntura hay que plantear una agenda del futuro pensando en el largo plazo”, dijo mientras anunció avances hacia una nueva Ley de la Economía del Conocimiento.

 

Clara De Hertelendy, Directora General de Ciencia y Tecnología insistió, por su parte, que el principal desafío sigue siendo que todo el conocimiento del talento argentino logre trasladarse a activos, a nuevos productos y servicios. “Hay mucha capacidad pero cuesta la transformación productiva”, afirmó. “Pero es un imperativo adaptarse para el futuro que se viene”.

 

 

Los factores enumerados para explicar la ausencia de articulación entre la ciencia, la innovación y los negocios son múltiples.

 

Se destacan la baja percepción de la importancia de la transferencia de tecnología, la poca cooperación y coordinación entre sectores y sobre todo la rigidez organizativa tanto público como privada. También figuran en la lista de obstáculos la insuficiencia de información y la poca inclinación al riesgo que parece ligado solo a los emprendedores.

 

Martín Lousteau, actual diputado nacional por Evolución Radical, se ubicó más cerca de la coyuntura y dijo que la repetición en los problemas económicos argentinos plantea la necesidad de la innovación en los diagnósticos. “La Argentina tiene una baja propensión a administrar bien el gasto y necesitamos enfocarnos en un Estado produc
tivo que esté en condiciones de competir con otros Estados en el mundo. Si gana esta carrera el derrame se va a evidenciar en todos los sectores”, aseguró.

 

 

“Argentina tiene cinco de los principales Unicornios de América Latina pero, por ejemplo, ninguno se gestó en una universidad”, destacó Aníbal Cofone, miembro de InnUBATEC. “Hay que romper esa barrera, conectar los negocios 4.0 con el modelo académico, científico y tecnológico”, dijo. Cofone presentó un estudio comparativo de competitividad entre países que muestra que los países líderes en competitividad tienen en común estabilidad macroeconómica, desarrollo institucional, estrategias sectoriales y articulación público-privada.

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