¿Importa el tamaño del sector público?

El gasto público consolidado creció 25,3 puntos desde 2005 hasta 2016, es decir, fue casi una duplicación en términos del PIB porque llegó a 47,9%

 

Por Luciano Di Gresia Observatorio Fiscal Federal

 

Un hecho notable de los últimos años es que el gasto público consolidado alcanzó un máximo en 2016 de 47,9% del PIB y 44,9% si se considera sólo el gasto primario (sin intereses de la deuda). El crecimiento de 25,3 puntos desde 2005, casi una duplicación en términos del PIB, resulta un hecho inédito que condiciona el presente y el futuro de la economía argentina.

 

En estas líneas no nos detendremos en algunos temas que son fundamentales como la composición del gasto público y su distribución entre niveles de gobierno. Solo nos haremos la siguiente pregunta. ¿Por qué es relevante el tamaño del sector público? Para contestar este interrogante, pensemos en un primer hecho por demás obvio, pero que muchas veces no se considera en algunas discusiones de política económica. El gasto público consiste en la provisión bienes, servicios públicos y transferencias entre sectores, que deben pagarse.

 

¿Qué alternativas tenemos para pagar el gasto público?

 

  • Recaudación de impuestos y otros recursos
  • Endeudamiento externo
  • Endeudamiento interno
  • Financiamiento del BCRA (emisión monetaria)

 

La recaudación de impuestos y otros recursos, genera impacto en la economía privada extrayendo recursos de la actividad productiva. En este sentido, podemos pensar que en algún punto de presión impositiva se haría cada vez más dificultoso seguir aumentando el gasto público financiado con impuestos.

 

 

Podemos sacar conclusiones interesantes si observamos la historia de la economía argentina entre 1961 y 2017 y clasificamos cada año según el nivel de gasto público en tres niveles en términos del PIB: (I) entre 20% y 25%, (II) entre 25% y 30%, y (III) más de 30%.

 

Es interesante observar como el déficit fiscal (financiero) es mayor en la medida en que crece el tamaño del sector público. En los quince años en que el gasto público fue “bajo” (entre 20% y 25%), el déficit fiscal promedio anual fue de 2,5%. En los 33 años de tamaño del gasto público “intermedio” (entre 25% y 30%) el déficit fiscal crece a 4,6%. Mientras que en los 9 años de gasto público “alto” (donde 7 son los últimos años) el déficit fiscal resulta de 5,3% promedio.

 

Estas estadísticas estarían denotando la dificultad de financiar el gasto público creciente. El déficit fiscal resultante de estas dificultades se financia con endeudamiento (externo, interno o BCRA mediante emisión). Estos recursos también tienen claro impacto sobre la economía en base a diferentes canales (tasas de interés, financiamiento al sector privado, nivel de tipo de cambio, inflación y otros). Esta breve nota no tiene como objetivo revisar todas estas interacciones, pero si podemos resumir el efecto neto en un indicador agregado como el crecimiento del PIB.

 

Veamos que pasa con el crecimiento de la economía en los distintos niveles de tamaño del gasto público. En los años de gasto público “bajo”, el crecimiento promedio anual de la economía fue de 2,55%. En los años de gasto público “intermedio”, el crecimiento del PIB promedio fue de 2,4%. Mientras que en los años de gasto público “alto”, la economía expone una caída anual promedio de 0,5%.

 

La revisión de estas simples estadísticas de gasto público, déficit fiscal y crecimiento de la economía, parecen mostrar la relevancia de discusión acerca del tamaño del gasto público en virtud de las posibilidades de financiamiento de la economía argentina.

 

También resulta importante aclarar que el análisis anterior se basa en la actual composición y calidad del gasto público. Algunos países, como en el norte de Europa, con niveles de gasto público incluso superiores lograron mantener el crecimiento económico. Pero esto se debió a una composición y calidad del gasto público distinta a la nuestra. En este último sentido, una combinación de disminución del gasto, cambio en la composición y mejora de la calidad, debería ser el camino de solución a la problemática planteada.

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