El Gobierno cumplió su objetivo con el aval de los gobernadores

El Presupuesto recibió 138 a favor y 103 en contra (y espera un trámite menos conflictivo en el Senado)

 

“El Presidente está muy contento con que el Presupuesto tenga media sanción, porque siempre Diputados es una Cámara más movilizada que el Senado, que es de más tranquilidad. Por lo que se cree que la próxima media sanción va a ser en un ambiente de mayor equilibrio, convivencia y paz”, sostuvo la ministra de Seguridad, Patricia Bullirch, el día después. Como vocera, junto al ministro del Interior, Obras Públicas y Vivienda de la evaluación posterior de lo que había sucedido dentro y fuera del recinto de la Cámara de Diputados, donde el proyecto de Presupuesto 2019 recibió su media sanción, con 138 a favor, 103 en contra y 8 abstenciones.

 

Por cierto, el oficialismo festejó el resultado de la votación. Porque fue costosa en su construcción. Porque en algún momento estuvo en riesgo. Porque el trámite en Diputados era más complicado. Porque la necesitaba para recuperar un escenario de mayor certidumbre. Porque forma parte de lo negociado con el Fondo Monetario Internacional. De todos modos, resignó más de lo que hubiese pretendido en el camino y tuvo que establecer complicadas ingenierías para compensar a las provincias, disconforme luego de que se conociera el primer borrador. En ese sentido, los gobernadores (más aún aquellos que tienen aspiraciones de ser reelectos) se convirtieron en la verdadera llave de su aprobación. Por encima, incluso, de las negociaciones con los bloques opositores, en la comisión de Presupuesto y Hacienda y en en recinto de sesiones. En ese aspecto, nuevamente, el ministro Frigerio fue un actor clave.

 

Por caso, los cinco diputados que responden al gobernador Hugo Passalacqua (Misiones) y cuatro alineados con el cordobés Juan Schiaretti estuvieron entre quienes dieron su respaldo. El caso de Córdoba es significativo, especialmente. De 18 legisladores, sólo 3 votaron en contra, con una ausencia. En tanto, tres santiagueños alineados con Gerardo Zamora y dos catamarqueños que responden a Lucía Corpacci engrosaron el listado. A su vez, el peronismo de Salta, de Chaco, de La Rioja, de San Juan y de Entre Ríos aportó dos votos en cada uno de los casos. Entre ellos se encuentran varios de los gobernadores más cercanos al Gobierno como Juan Manuel Urtubey, Domingo Peppo y Gustavo Bordet. Incluso, cuando alguna de ellos había sido crítico en las vísperas, como en el caso de Bordet. “Es un Presupuesto de ajuste, que no contempla ninguna solución para el pueblo y las provincias”, había dicho el entrerriano en las vísperas.

 

Los gobernadores consideran, en estos casos, que una situación fiscal menos apremiante les permitirá enfrentar mejor el año electoral. La incorporación de un “fondo compensador” a municipios por la quita de subsidios al transporte urbano de pasajeros tuvo su incidencia. “Votamos un Presupuesto con equilibrio fiscal, es decir, un Presupuesto en donde los ingresos alcanzan para cubrir los gastos primarios y esto que debería ser un hecho normal es un hecho histórico para Argentina. Esto nos robustece frente a los shocks externos como el que vivimos a partir de abril en nuestro país. Luego de este Presupuesto la Argentina es menos vulnerable”, sostuvo Frigerio.

 

El término de espacios, el interbloque Argentina Federal fue el que tuvo más desavenencias internas. El bonaerense Diego Bossio, el mendocino Pedro Miranda y la jujeña Carolina Moisés votaron encabezaron la revuelta frente a una mayoría que votó a favor. Por la abstención se inclinaron tres diputados peronistas pampeanos que responden al gobernador Carlos Verna, así como el randazzista Eduardo “Bali” Bucca.

 

En la vereda de enfrente, los 103 votos negativos implicaron la suma de los integrantes del Frente para la Victoria, a los que se añadió el bloque ahora liderado por Felipe Solá, Red Por Argentina. Pero también se alinearon por la negativa los massistas de Unidos por Una Nueva Argentina (UNA), liderados por la jefa de la bancada, Graciela Camaño. Esta situación hizo que el respaldo al Presupuesto fuera menor que en ocasiones anteriores. Así, el Presupuesto para 2017 recibió 177 votos favorables, el proyecto de “ley de leyes” para 2018 recibió 165 respaldos y ahora a favor hubo 138 votos. En el Senado, por cierto, se espera es un escenario más propicio para el Gobierno. Entre otras cosas, porque los gobernadores (llave del acuerdo) tiene más peso sobre los legisladores de sus provincias. Allí el interbloque Cambiemos necesita sumar al menos doce votos de otros bloques para convertir en Ley el proyecto de Presupuesto 2019. El 14 o el 21 de noviembre, sostienen en el oficialismo.

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