Construcción en baja: la venta de insumos cayó 14,4% en septiembre

El Índice Construya, que mide la evolución de los volúmenes vendidos al sector privado, registró una caída mensual del 1,09% desestacionalizada

 

Por Juan Strasnoy Peyre

 

La construcción siente el impacto de la crisis económica, las altas tasas de interés y el ajuste en la obra pública. El Índice Construya de septiembre, que mide la evolución de los volúmenes vendidos al sector privado de los productos para la construcción que fabrican las empresas líderes que conforman el Grupo Construya, mostró que las ventas de insumos cayeron 14,4% por debajo de las registradas en el mismo mes de 2017.

 

 

En la comparación mensual, los volúmenes despachados en septiembre registraron una caída de 1,09% desestacionalizada. Así, en los primeros nueve meses del año, el indicador acumuló un crecimiento de 0,4% en comparación con el mismo período del año anterior.

 

El Índice Construya considera los volúmenes vendidos a las constructoras privadas de insumos tales como ladrillos, cerámicos, cemento portland, cal, aceros largos, carpintería de aluminio, pisos y revestimientos cerámicos, adhesivos y pastinas, pinturas impermeabilizantes, sanitarios, grifería y caños de conducción de agua.

 

La semana pasada el Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC) del Indec había registrado un estancamiento en por tercer mes consecutivo en la comparación interanual y un fuerte retroceso de los índices que permiten proyectar la evolución de la actividad en los siguientes meses. Por ejemplo, el desplome del 15,5% interanual en agosto de la superficie autorizada en los permisos de construcción para las obras privadas.

 

Además, la encuesta cualitativa de la construcción publicada junto al ISAC mostró que el 63,6% de las empresas que realizan obras privadas prevé que el nivel de actividad del sector disminuirá durante los próximos tres meses, mientras que 27,3% estima que no cambiará y 9,1% que aumentará. Las principales causas mencionadas para el retroceso: la inestabilidad de los precios, la recesión y los atrasos en la cadena de pagos. Entre las contratistas del Estado, 77,8% proyecta que la actividad caerá y 22,2% cree que se mantendrá.

 

La desaceleración del crédito hipotecario a raíz de la escalada de las tasas de interés -ahora intensificada por el apretón monetario dispuesto por el nuevo titular del BCRA, Guido Sandleris- y la baja de las operaciones de compra-venta de inmuebles ante la devaluación del peso son un cóctel difícil de digerir para la construcción privada, en el marco de una caída generalizada de la economía.

 

A esto se suma el ajuste en la obra pública, un sector sacudido por el escándalo de los cuadernos de las coimas -que involucró a exfuncionarios y a empresarios top del stablishment local- y el plan para alcanzar el déficit fiscal primario de 0% el año que viene. El mes pasado, en el marco de las negociaciones con el FMI para lograr el segundo acuerdo, el Gobierno detalló en el Presupuesto un recorte del 7% nominal, que significará una caída real de al menos el 30% tomando en cuenta la inflación estimada para 2019.

 

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