Argentina supera a China en importación de granos de soja de EE.UU.

Según analistas, los motivos de la llamativa operación obedecen a la guerra comercial China-Estados Unidos

 

Por Eliana Esnaola

 

El último reporte del servicio agrícola extranjero del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (Usda), muestra que Argentina supera a China como importador de grano de soja de Estados Unidos, en la campaña agrícola 2018/19. Al 4 de octubre de 2018, Argentina tiene comprometidas 1,1 millones de toneladas (mill/tn) de poroto de soja, mientras que China, tiene 1 mill/tn. Lo llamativo es que el año pasado a esa fecha, el Gigante asiático se habría comprometido a importar 11,6 mill/tn y Argentina absolutamente nada. Ante este hecho, surge la inquietud sobre cuáles son las razones de esta ecuación que a primera vista resulta extraña. En este sentido, los analistas mencionan como principal factor desencadenante, la guerra comercial entre China y Estados Unidos, y también aparece el polo de crushing ubicado en Rosario que necesita materia prima para procesar después de la gran sequía 2017/18, conocida como la peor de los últimos cincuenta años.

 

Motivos

 

En diálogo con El Economista, los analistas de mercados, Paulina Lescano y Gustavo López, coincidieron en que este escenario obedece a los problemas entre China y Estados Unidos. Cabe recordar que el país presidido por Xi Jinping aplicó un arancel del 25% a la soja estadounidense. “Desde que comenzó la guerra comercial, los precios en Chicago cayeron desde mayo a septiembre, mínimo US$ 82 por tonelada. El principal cliente de soja de Estados Unidos es China que prácticamente dejó de comprarle, y al haber menos demanda, los precios se desplomaron”, apuntó Lescano. Según explicó, si bien parte de las exportaciones que iban habitualmente a China, se dirigieron hacia Europa, el volumen no logra compensar, con lo cual los valores no repuntaron (salvo hace algunas semanas). Lescano precisó que “en ese contexto, los valores FOB de la soja Golfo, también cayeron, al mismo tiempo que aumentaron los valores FOB de Brasil, porque los chinos intentaron asegurarse la mayor cantidad de soja desde Brasil”.

 

En este sentido, prácticamente no queda soja disponible en Brasil (si es que también quieren moler internamente para satisfacer su demanda), por lo cual, los chinos también demandan poroto de soja de Argentina, y al respecto, consideró que “nuestros valores FOB también aumentaron mucho versus los del Golfo”. En la misma línea, resaltó que “cuando Chicago se desplomó, a las industrias locales empezó a gustarles el número FOB del Golfo para importar esa soja casi regalada de Estados Unidos, sumado a que acá no teníamos buen volumen por la sequía”. En síntesis, para Lescano, al poco tiempo de iniciada la guerra comercial, las fabricas locales empezaron a importar soja de Estados Unidos, y agregó: “Mientras los chinos siguen comprando en pequeñas cantidades en relación a lo que compraban habitualmente para no dar el brazo a torcer con Estados Unidos, Argentina continuará aprovechando el diferencial de precio”.

 

Con o sin valor

 

Lescano y López, indicaron que se está empezando a dar lo que se denomina triangulación. “Argentina le está comprando poroto de soja a Estados Unidos, o bien se re exporta como Argentina o bien queda en las industrias para ser elaborada y después ser exportada. Es algo que vamos a ver en este ciclo porque los chinos no quieren comprarle a Estados Unidos o no pueden comprarle por los altos aranceles que les ponen”, expresó López. En tanto, Lescano señaló: “En términos de valor, a China le da casi lo mismo comprarle a Estados Unidos, Brasil o Argentina, pero es más político no comprarle
directo a Estados Unidos”.

 

En lo que se refiere a la industria, fue claro y contundente: “Estamos observando un importante nivel de industrialización estadounidense, lo cual hace que en el mediano plazo, empecemos a ver una competencia de harina y aceite de soja estadounidense en destinos donde Argentina era líder”. Para tomar dimensión, del rol que tiene Argentina en el mundo con el aceite y la harina de soja, vale mencionar que según la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), tomando datos de 2017, Argentina es el cuarto productor mundial de harina/pellets de soja y el principal exportador mundial de harina/pellets de soja.

 

De cara a la nueva campaña de la soja, según las primeras proyecciones de la Bolsa de Cereales se estima una producción de 53 mill/tn, no obstante, López subrayó: “Vamos a seguir importando poroto de soja de Paraguay, del noroeste brasileño, quizás algo de Bolivia y de Estados Unidos con lo cual vamos a tener una oferta importante”, y agregó: “Probablemente no se oriente todo a la industrialización, sino que va a ir a la exportación, y no se descartaría que el año que viene, Argentina sea una gran exportadora de soja, porque los chinos van a comprar poroto acá y en Brasil”.

 

¿Bueno o malo?

 

“En el mediano plazo es malo por el hecho que desde la óptica de lo que es mayor valor agregado, Argentina está complicada”, comentó López y argumentó: “Porque sino se vende tanto aceite y harina de soja, y se tiene que vender más poroto, termina primarizándose. Hay un combo bastante complicado, como una suerte de un ajedrez mundial donde se están reacomodando las piezas. Todo apuestan a que el tema entre EE.UU y China tienda a reducirse en el tiempo”.

Te puede interesar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *