La UCR porteña busca liderar renovación partidaria

Buscan potenciar el perfil de Martín Lousteau: el futuro del espacio y de la confluencia en Cambiemos

Por Pablo Varela

 

En la UCR de la Ciudad de Buenos Aires saben que cuentan con un gran activo: la figura de Martín Lousteau. En las filas partidarias entienden que el actual diputado podría ser el líder que exprese y sintetice una renovación de cara al futuro.

 

El razonamiento, se vertebra sobre dos ejes: por un lado, entienden que Lousteau es una figura de proyección nacional (80% de conocimiento, como Macri o Cristina), por otro, la existencia de un espacio generacional, que entiende que el radicalismo tiene que volver a generarse.

 

El debate por la legalización del aborto, no solo dejó secuelas en las filas de la coalición gobernante, sino también, dentro del propio partido centenario. “Queda claro que hoy está debilitada la visión nacional. En un tema sensible como el aborto, no se puede haber prescindido de una visión partidaria”, sostuvo un importante referente de la UCR porteña ante El Economista.

 

En el partido que hoy conduce Guillermo De Maya reconocen que “el radicalismo de la Ciudad busca proyectarse tanto en la renovación del funciona miento (partidario), como de las personas”.

 

Si bien el debate interno en la UCR ha sido siempre un valor y en comparación a la mayoría de los espacio políticos sigue siendo vigoroso, hay dirigentes que entienden que la vida interna partidaria, no tiene la potencia del pasado.

 

Aunque ven muy lejana la posibilidad de que Lousteau se postule a presidente en 2019, los dirigentes que trabajan cerca del exembajador, creen que “hay que empezar a pensar en el futuro y el radicalismo tiene que tener otro protagonismo”. “Tenemos que pensar, a qué modelo productivo aspiramos, qué relación con el mundo queremos; por algo no somos lo mismo”, razonan en relación a los otros socios de Cambiemos, el PRO y la CC-ARI.

 

Pero la volatilidad del escenario político dificulta la proyección en el mediano y largo plazo y en el radicalismo porteño no ocultan la preocupación por el presente. La alta inflación, la turbulencia cambiaria y los datos negativos de la economía, han encendido las alarmas en el entorno de Lousteau. “En febrero parecía que las reelecciones de Macri, Vidal y Rodriguez Larreta estaban aseguradas, hoy cambió todo”, aseguran. Luego de la crisis del 2001, en el radicalismo saben que el termómetro de la calle será fundamental para lo que viene. “Una parte del mandato inicial de Cambiemos, como la alternancia, se cumplió. Ahora hay que llegar al 10 de diciembre del año próximo”, reflexionan aunque no dejan de agregar que “la sociedad entiende que la inestabilidad política de décadas, es una de las responsables de los fracasos económicos”.

 

La Ciudad

 

Si bien se firmó hace pocas semanas el acta constitutiva de Cambiemos en la Ciudad, los legisladores del bloque Evolución, seguirán trabajando de manera separada del bloque oficialista acompañando u objetando, según cada proyecto.

 

En el radicalismo entienden que la eventual conformación del interbloque Cambiemos en la Legislatura porteña, podría darse recién en diciembre del año próximo, en caso de que el armado electoral funcione y la lista de diputados sea legitimada en las urnas

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