El paraguas de Vidal para contener impacto de la crisis en PBA

La gobernadora dispuso un incremento de $500 millones para programas sociales

 

La gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal anunció ayer un nuevo paquete de medidas para paliar la crisis. El anuncio lo realizó en el distrito de Vicente López, acompañada por el ministro de Hacienda Hernán Lacunza, el ministro de Desarrollo Social Santiago López Medrano, y el intendente local Jorge Macri.

 

“A los lugares más pobres, donde sólo había punteros y narcos, ahora llegó el Estado”, sostuvo la Gobernadora al anunciar la mejora de los programas sociales.

 

“No vamos a dejar solos a los que más nos necesitan”, dijo y anunció un nuevo incremento de 500 millones de pesos para los programas sociales, las jubilaciones mínimas y las asignaciones familiares de los empleados públicos bonaerenses.

 

Con esta medida, la asistencia hacia los sectores más pobres recibirá este año un total de 1.200 millones adicionales a las partidas determinadas por el presupuesto provincial aprobado para 2018.

 

“Desde el primer día pusimos como prioridad cuidar a los que más lo necesitan”, aseveró Vidal, quien remarcó que “no los vamos a dejar solos en este momento” frente “al aumento de la inflación en los alimentos, que le pega a los que menos tienen”.

 

De esa manera, la Gobernadora continúa con una serie de gestos que buscan diferenciarse en medio de un contexto de deterioro del poder adquisitivo, mientras que el Gobierno Nacional negocia el Presupuesto 2019 con las provincias, en los que se habla mayormente de recortes y ajustes.

 

De hecho, en la reunión que el Presidente mantuvo con los gobernadores el pasado martes, Vidal solicitó una actualización por inflación del Fondo del Conurbano, que se estipula en $65.000 millones para 2019.

 

El pedido se entiende dentro del contexto por el cual la Nación, pretende transferir los subsidios al transporte y a los servicios de energía eléctrica a la provincia.

 

Según pudo reconstruir El Economista, desde Cambiemos entienden que las negociaciones con el FMI estarían encaminadas, lo que aseguraría el esquema financiero hasta diciembre del año próximo. Sin embargo, están conscientes de que la devaluación del dólar operada en agosto, tendrá su correlato en los próximos meses con el traslado a precios, el desplome del consumo y los posibles desbordes sociales.

 

 

Atenta a cómo podría impactar en su territorio, Vidal anunció la semana pasada el redireccionamiento de partidas por 1.000 millones de pesos. Además, sus funcionarios se diferenciaron de la ministra de Seguridad Patricia Bullrich, quien luego de algunos episodios de violencia apuntó responsabilidades contra el kirchnerismo.

 

El ministro de Gobierno, Joaquín De la Torre, fue contundente: “Los intendentes son parte de la solución, no del problema”, declaró.

 

En el gabinete de Vidal, entienden que no es momento de tensar la relación con los jefes comunales de la oposición, fundamentalmente con los del peronismo.

 

En la misma línea, el martes por la tarde funcionarios del Gabinete bonaerense se reunieron con intendentes del peronismo bonaerense, incluida la titular de la FAM, Verónica Magario, para poder coordinar acciones en los territorios y que los jefes comunales expresen sus preocupaciones y necesidades (ver aparte). “Ha aumentado la demanda de alimentos”, reconocieron desde el entorno de Vidal a El Economista, luego de dicha reunión.

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