¿Cómo organizo mi pyme por estos días?

En el contexto financiero actual, con dólar, inflación y tasas en alza, saber donde uno está parado y hacia donde se dirige, ya no es una opción

Por Ruth Remesnitzky Consultora Lazos Comerciales

 

Asesorando a diversas compañías en gestión y finanzas veo transitar cambios de paradigmas en empresas, que muchas veces no son fáciles de digerir para sus integrantes. En el contexto financiero actual, con dólar, inflación y tasas en alza, saber donde uno está parado y hacia donde se dirige, ya no es una opción… sino un requisito indispensable para existir.

 

Hagamos un poco de historia. Al inicio, como emprendedor, era usted, con su idea, solo y comprometido 100% para cumplir su sueño, dejando muchas veces momentos personales en pos de invertir a un futuro deseado.

 

Luego fue incorporando personal, y se complicó… porque todos hacen un poco de todo para lograr el objetivo, pero la responsabilidad no recae en nadie en particular, y el dueño se desanima y siente que el compromiso y empeño no es el mismo y que nadie hace las cosas como él.

 

Y posteriormente llega lo inevitable: la definición de funciones y roles en áreas bien determinadas.

 

Uno de los cambios que más cuesta es que el dueño cambie el paradigma de tener todo en su cabeza. Que comprenda que eso le impide delegar, y genera una dependencia y consulta permanente de sus empleados, que desgasta el vínculo.

 

A medida que la empresa crece, el empresario debe tomar mayor cantidad de decisiones estratégicas y disminuir las operativas, para poder crecer en escala.

 

Para ello es fundamental planificar, bajar los números en un Excel o en un sistema de gestión, definir objetivos por áreas y delegar responsabilidad, confeccionar presupuestos económicos y financieros, y luego evaluar el resultado obtenido, determinando los desvíos y sus causas y autoalimentando el proceso.

 

A nivel financiero, es clave tener claramente determinado el flujo mensual que necesita su giro de negocio confeccionando un cash-flow como mínimo de un trimestre por delante, o a un año, que sería ideal. Eso le permitirá visualizar sus faltantes, y poder prever y analizar posibles acciones con anterioridad.

 

Que consecuencias veo actualmente: descubierto utilizados al límite con tasas superiores al 60%, venta de cheques que (dependiendo del plazo y el emisor) sus tasas son increíbles, y la desesperación de tomar la herramienta financiera que sea a cualquier costo.. para salir del problema inmediato.

 

Si bien la respuesta habitual es para qué voy a planificar si en este país nadie sabe lo que va a pasar…

 

Allí le respondo que, justamente, sabiendo que estamos viviendo un momento de incertidumbre, su empresa no puede asumir un riesgo tal que debe abonar tasas que superan el nivel de rentabilidad de su pyme.

 

Y si no le queda otra opción, que sepa que es por un determinado tiempo, debido a una causa que ya conoce, y que está dispuesto a asumirlo debido a que se normalizara en un breve plazo.

 

Le propongo que vea la película completa, y luego vaya tomando las decisiones necesarias en el inicio o desarrollo, para que no lo sorprenda el final.

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