¿Cómo jugará el contexto global en 2019?

El rumbo de Brasil, el valor del dólar, las decisiones de la Fed y la guerra comercial, las variables a mirar de cerca

Macri confianza calma

 

A partir de un dólar más alto, la vinculación de la economía nacional con la internacional será distinta a la registrada en los últimos años. Se reducirá el déficit de cuenta corriente, la balanza comercial tenderá al equilibrio en parte por la recesión y en parte porque el tipo de cambio se mantendrá elevado por el menor ingreso de capitales. A su vez, por el acuerdo con el FMI, no habría que recurrir a los mercados externos.

 

El contexto internacional es invocado constantemente por las autoridades para explicar porqué los resultados económicos no guardaron ninguna relación con los previstos. Pero si bien hubo condiciones desfavorables para los países emergentes, en ninguno de ellos el deterioro de las variables económicas fue tan pronunciado como en Argentina.

 

Al presentar el Presupuesto para 2019, Nicolás Dujovne hizo un repaso de los hechos externos que impactaron negativamente sobre la economía local en 2018. La suba de tasas en Estados Unidos, la revalorización global del dólar, los conflictos comerciales, la crisis de Turquía y la incertidumbre electoral en Brasil integran la lista. ¿Qué ocurrirá con las variables externas durante la ejecución del próximo Presupuesto? ¿Ayudarán o no a cumplir con sus ambiciosas proyecciones?

 

  • Brasil es un primer punto a considerar. Su desempeño económico durante este año fue decepcionante en términos de crecimiento que apenas superará el 1% pero los analistas proyectan que en 2019 el PIB se expandirá al 2,50% y que la producción industria, clave para Argentina, lo hará al 3%. Superada la incertidumbre electoral, cabe esperar que el real no se deteriore más frente al dólar lo que permitirá mantener la competitividad del peso argentino.

 

  • En cuanto al movimiento de las tasas de interés, parece difícil que haya sorpresas. La Reserva Federal subirá cuatro veces la tasa este año y los hará en 2 o 3 oportunidades durante el próximo mientras que el rendimiento de los bonos del Tesoro también tendrá una suba gradual. El endurecimiento monetario estadounidense siempre es una mala noticia para los mercados emergentes pero al menos en 2019 no será ni sorpresivo ni abrupto.

 

  • El mayor interrogante puede estar por el lado del dólar. En 2018 subió mucho a partir de mediados de abril contra una canasta de monedas pero en particular con relación a las emergentes. Pero ese recorrido alcista, que tuvo su pico en agosto, podría estar llegando a su fin.

 

  • El 2018 resultó peor que lo previsto en el plano internacional para los países emergentes y las políticas económicas de cada uno de ellos amplificaron o limitaron sus efectos internos. En principio, el próximo Presupuesto se ejecutará en un contexto más favorable pero la clave estará, una vez más, en las decisiones que se tomen localmente.

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